29 de mayo de 2022
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Nuevo libro de Angel María Ocampo

17 de febrero de 2022
Por José Miguel Alzate
Por José Miguel Alzate
17 de febrero de 2022

Siempre me ha sorprendido la capacidad investigativa de Angel María Ocampo, el escritor oriundo de Marquetalia que acaba de publicar el libro “Navegación, ferrocarriles y cables aéreos motores del progreso de Caldas”. Y me sorprende no solo por ser un estudioso del pasado histórico del departamento, sino porque maneja una prosa suelta, fluida, clara, que convierte en un placer la lectura de lo que escribe. También porque es uno de esos historiadores que saben contextualizar los temas que abordan en sus escritos, explicando los antecedentes históricos y explayándose en la exposición para llenar esos vacíos que a veces nuestra historia tiene. En este libro el presidente de la Academia Caldense de Historia rescata del olvido hechos históricos de importancia para Caldas.

En “Navegación, ferrocarriles y cables aéreos motores del progreso de Caldas”, que es el texto de la ponencia que Angel María Ocampo leyó el 16 de noviembre de 2021 para tomar posesión como Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de Historia, está la pluma de un escritor que sabe narrar hechos históricos, que no deja por fuera sucesos significativos de la época estudiada y que destaca detalles que no por simples dejan de tener importancia. Además, porque como historiador se detiene en los contextos económicos, sociales y políticos del tiempo historiado, dándole al lector una visión precisa del tema que despierta su interés intelectual.  En este libro se nos enseña cómo fueron los procesos que nos permitieron contar con nuevos medios de transporte.

La publicación de este libro es oportuna para conocer nuestra historia. ¿La razón? El pasado 2 de febrero se conmemoró el centenario de la puesta en servicio del Cable Aéreo Manizales – Mariquita, una obra que significó el paso de la arriería a un sistema de transporte mecánico que agilizó la llegada del café a los puertos para su posterior envío a los mercados internacionales. Es que es importante saber que la primera vía construida en Caldas fue el Camino del Ruiz. Cuenta Angel María Ocampo que este camino se iniciaba en el sector de Termales, y después de pasar por Peladeros y bordear el rio Lagunilla llegaba al puerto de Ambalema. Sin embargo, buscando acortar el trayecto entre Manizales y Mariquita, fue reemplazado por el Camino de La Elvira, que empezó a construirse en 1865.

El trazado del Camino de La Elvira fue aprovechado para la construcción del cable aéreo. Como debido a su ubicación geográfica Manizales era un cruce de caminos entre Antioquia, Cauca y Tolima, Caldas alcanzó un gran desarrollo económico. Citando el libro de Antonio García, “Geografía económica de Caldas”, Angel María Ocampo dice que la apertura de vías de comunicación “rompió el enclaustramiento de la región y la encaminó hacia el progreso, liquidando el carácter cerrado de la economía”. Este desarrollo fue el que les hizo ver a los dirigentes de la época la necesidad que tenia Caldas de un cable aéreo. Un viaje de Manizales a Mariquita, por el Camino de La Elvira demoraba “en verano tres días a caballo y cinco en invierno”, dice Ocampo Cardona.

Angel María Ocampo cuenta en este libro que además del cable aéreo que unió a Manizales con Aranzazu, el gobierno departamental de entonces estuvo interesado en construir otro cable hasta Anserma. Dice que se alcanzaron a construir las líneas Manizales – La linda y La linda – Malabrigo, un sitio cercano al corregimiento de Arauca. Señala asimismo que la crisis financiera de 1929 hizo que el proyecto se suspendiera, no obstante la solicitud del ingeniero jefe del Consejo Nacional de Vías del Ministerio de Obras Públicas para que se continuara. También dice que hubo otro Manizales – Villamaría, iniciado en 1927, que tenía como propósito transportar la arena para la reconstrucción de la ciudad después del incendio de 1926. Como dato curioso señala que en 1929 dejó pérdidas por 1.877 pesos.

El Ferrocarril de Caldas, que tomó vida gracias a la ordenanza 24 de 1911, fue otro paso importante para el progreso del departamento. Sin embargo, no desplazó totalmente la arriería. Esta continuó haciendo presencia en la vida de los pueblos. Para la época en que se empezaron los trabajos, para construir túneles no se contaba con buldóceres, ni retroexcavadoras ni compactadoras. Todo se hizo a punta de palas, palines, picas y carretas de mano. Por todo lo anterior, el libro “Navegación, ferrocarriles y cables aéreos motores del progreso de Caldas”, de Angel María Ocampo, es un texto de consulta para quienes deseen estudiar el proceso de consolidación de la economía caldense después de la creación del departamento el 11 de abril de 1905.

La conmemoración del centenario del Cable Aéreo Manizales – Mariquita ha servido para enseñarle a las nuevas generaciones cómo fue el desarrollo de Caldas. Al libro de Angel María Ocampo se suma el video que hizo Pedro Felipe Hoyos Korbel contando su historia. Por su parte, Albeiro Valencia Llano escribió dos artículos interesantes: uno sobre cómo surgió este medio de transporte, y otro sobre la historia del Palomo Aguirre, un bandido oriundo de Mariquita que asaltaba el cable para robar lo que transportaba y luego repartirlo entre la gente necesitada. Sobre este personaje escribió Eduardo Santa el libro “Crónica de un Bandido Legendario”, donde dice que participó en la primera revuelta de corte socialista que vivió Colombia: la revolución bolchevique de julio de 1929 de El Líbano, Tolima.