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Por: Rubén Darío Franco Narváez Tranquilamente se nos fue Miguel Álvarez

8 de enero de 2022
8 de enero de 2022
Miguel Álvarez de los Ríos, tercero de izquierda a derecha

Por: Rubén Darío Franco Narváez

A 90 años 7 meses catorce horas y 30 minutos de edad se despidió de la vida terrena el “Ciudadano emérito de Pereira” Miguel Álvarez de los Ríos, a las 11.45 de la mañana del 7 de diciembre 2022, en un dulce sueño poético abrazado por su tercera esposa María Luisa Hernández, en su apartamento ubicado en la Carrera 17 No. 9-50 Edificio Sol del Este Torre 1 en Pinares de la capital risaraldense.

A partir de las 8 de la mañana sábado 8 de diciembre, se cumplirá su Velación en La Casa de la Paz -Calle 21 No. 6-42 en Pereira-. En horas de la tarde en el Parque Cementerio La Ofrenda –ubicado en el Kilómetro 7 vía Pereira-Armenia- se cumplirán sus exequias y la cremación del cadáver del doctor Miguel Álvarez de los Ríos.

Dos ciudades figuran como la cuna del ilustre intelectual. De ambas, recibió el título de “Ciudadano emérito”: Pereira y Belén de Umbría (Asistí -presencialmente- a sendas ceremonias). En su cédula de ciudadanía figura como fecha de nacimiento: 6 de junio de 1931, Lugar de nacimiento: BELÉN DE UMBRÍA (CALDAS).

Desde el 2017 sufría serios problemas de salud; y desde septiembre del 2021 estuvo postrado en la cama hasta su viaje a la eternidad. María Luisa, su esposa, lo recuerda como un ser cariñoso, divertido, un gran poeta y alegre.

SU FAMILIA

Nació en un humilde hogar belumbrense, hijo de Marco Antonio Álvarez y Merceditas de los Ríos.

De su primer matrimonio con Luz María Villegas (Q.E.P.D.), cinco hijos: Carmen Pilar (tiene 4 hijos, residente en Róterdam-Holanda), Luis Miguel (tiene dos hijos. Residente en Cali), Claudia Mercedes (fallecida), Alejandra Eugenia (tiene un hijo. Residente en Róterdam-Holanda) y Juan Manuel (tiene 4 hijos. Residente en Pereira).

De su segundo matrimonio con la doctora Eunice Ramírez (Q.E.P.D.), un hijo: Juan Miguel Álvarez Ramírez –escritor y periodista-.

Su tercera esposa María Luisa Hernández que lo acompañó fielmente desde el 2008, hasta verlo partir a la eternidad.

PERSONALIDAD ATRAYENTE

Una personalidad atrayente, de reconocida trayectoria intelectual y de trasegar periodístico sin interrupciones fue el doctor Miguel Álvarez de los Ríos. Abogado, Sociólogo, Escritor; pero ante todo, Periodista que ha plasmado las más vibrantes páginas para el engrandecimiento de esta noble profesión. Entre sus numerosos galardones y condecoraciones fue distinguido con la Gran Cruz de los Fundadores, Doctor Honoris Causa en Español y Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira, Poeta de exquisita sensibilidad, Catedrático Universitario, Conferencista Internacional. Su producción literaria ha sido y es sorprendente con numerosos libros, ensayos, crónicas y prólogos. Presidió varias instituciones de carácter cultural y literario. Fue presidente honorario de Periodistas de Risaralda desde el año 2005.

Miguel Álvarez de los Ríos –periodista, escritor, abogado, doctor honoris causa por la Universidad Tecnológica de Pereira y el más sabio humanista vivo en la comprensión del Gran Caldas escribió numerosos libros –de ensayos, de crónicas, de interpretación económica, de historia, inclusive, en sus años juveniles, de poesía-. Fue un dirigente nato en las actividades del espíritu. Tradujo varias obras del inglés y del francés; además, conoció otros idiomas. Profundizó en los estudios filosóficos y sociológicos. El periodista Miguel  Álvarez fue considerado por  la crítica como un verdadero pensador.

ESTUDIOS

Hizo sus estudios de bachillerato en el Instituto Universitario de Caldas- en Manizales-  y los finalizó en el Gimnasio Universitario de Bogotá.

Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad la Gran Colombia y obtuvo su título con una tesis intitulada “Elementos Abstractos de Derecho Procesal”.

Más tarde, en los Estados Unidos, adelantó profundos estudios de Sociología. Ha viajado por América (Norteamérica – Suramérica) y por varios países de Europa. Ejerció la cátedra en medianos y altos estudios y en diferentes universidades colombianas. Fue asesor de Centros Universitarios de altísima calidad; sobresalió como orador y, en este carácter, es uno de los 40 tribunos más destacados de Colombia, según el libro “Oradores del Gran Caldas”, compilado y prologado por  los historiadores Horacio Gómez y Carlos Arboleda González.

CONDECORACIONES

Recibió las siguientes: Gran Cruz de los Fundadores, por parte de la Alcaldía de Pereira, que a la vez lo declaró “hijo preclaro de la ciudad”; Ciudadano Emérito de Pereira; Premio “Bernardo Arias Trujillo” Gran Cruz Excelencia Académica, otorgado por la Academia Hispanoamericana de Letras y Ciencias; “Amigo Predilecto” concedido por las Asociaciones de Periodistas Latinoamericanos; Reconocimiento de la Cámara Colombiana de la Industria Editorial y de la Asociación Nacional de Escritores, por su “trabajo periodístico y Literario” que honra a las letras colombianas. El Concejo Municipal de Pereira lo declaró “La Fuerza Espiritual de Risaralda”; lo propio hicieron las autoridades de Belén de Umbría, donde el maestro Álvarez de los Ríos residió.

Sin embargo, la distinción que más aprecia el doctor Álvarez de los Ríos es la frase que acuñó su hijo menor, Juan Miguel, también periodista egresado de la Universidad Javeriana, cuando dijo: “En las calles de Pereira mi padre es un monumento vivo a la humana civilidad pensante”.

PROFESIONAL ELOGIADO… Y CANTADO

Periodistas, escritores y hasta poetas han hecho el elogio de la personalidad de Álvarez de los Ríos.

Enrique Santos Castillo, padre del actual presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, dijo en 1983:  “Miguel es un excelente escritor y un magnífico periodista”.

Su hermano, Hernardo Santos, padre del ex vicepresidente Francisco (Pacho) Santos, dijo: “Extraordinario escritor Miguel Álvarez de los Ríos”.

Juan Lozano y Lozano, eminente hombre público del siglo anterior, dijo: “La garra del gran periodista y la pluma de oro del escritor se confunden en Miguel Álvarez de los Ríos”.

El notable intelectual colombiano Alberto Dangond Uribe, elogio el estilo libertario de Álvarez de los Ríos:  “El estilo literario de Miguel Álvarez de los Ríos es plácido, ágil y profundo, con la belleza de los lagos mayores en la primavera…”

El famoso columnista de “El Tiempo”, Roberto Posada García Peña, expresó en su espacio periodístico: “Gran escritor-duende este Miguel Álvarez de los Ríos”.

El presidente Belisario Betancur: “Miguel Álvarez de los Ríos es un escritor erudito y elegante y gran caballero”.

El eminente repúblico Otto Morales Benítez: “ !Qué gallardo escritor es Miguel Álvarez de los Ríos! ”.

Fabio Vásquez Botero, parlamentario, ex diplomático, jurista y gobernador de Risaralda: “Miguel Álvarez de los Ríos, como literato y hombre de pensamiento, es lo mejor que ha producido Pereira”.

Jorge Mario Eastman Vélez, ex ministro, ex encargado del Poder Ejecutivo, ex embajador en Washington y antiguo diplomático en Alemania, Japón, Chile y Perú:  “Miguel Álvarez de los Ríos es uno de los más conspicuos exponentes de la Generación del Estado de Sitio. Es importante por sí mismo, por su esfuerzo personal; es escritor de raza y periodista elocuente, un gran pensador y un hombre sin tacha.”

Fernando Londoño Londoño, uno de los más grandes colombianos, honra y prez del Gran Caldas, y con Aquilino Villegas, Gilberto Álzate Avendaño y Silvio Villegas la trilogía gloriosa nacida en Manizales: “Miguel Álvarez de los Ríos es un hombre  muy valioso: como escritor, por su estilo galano y su vigor conceptual, y como ciudadano, por su vida pulcra y pacífica. Miguel hace honor a Pereira, su patria chica”.

Gilberto Álzate Avendaño, el glorioso “Mariscal” del conservatismo: “Miguel tiene garra, tiene inspiración y está puliendo un estilo que lo llevará lejos. Yo lo garantizo”.

El médico-periodista Alberto Herrera Ocampo, además de un soneto que lo dedicó a Miguel elogiando su personalidad intelectual, ha dicho varias veces de él: “Miguel Álvarez de los Ríos es un poeta pero es, fundamentalmente, un sabio”.

El doctor (abogado) Héctor Palma Mendoza, catedrático universitario y gran jurista: “Miguel Álvarez de los Ríos es un ser humano admirable, por su cultura, su pasión por las ideas, su estilo de escritor y su distinción personal”.

El médico Alberto Villarreal Arjona, prestigioso profesional oriundo de la Costa Atlántica, hijo adoptivo de Pereira: “Miguel Álvarez de los Ríos es una enciclopedia”.

AQUÍ, EL ÚLTIMO REPORTAJE QUE LE HICE:

ÁLVAREZ DE LOS RÍOS EN SUS PROPIAS PALABRAS

Identifíquese, maestro-.  -Me gusta hacerlo con los versos sangrantes de Miguel Hernández: “Me llamo barro aunque Miguel me llame. Barro es mi profesión y mi destino”.

 “¿A quién o quiénes ama? -A mis hijos, a mis nietos, a mis amigos, que son muchos. Y a tres sombras que como cosa extraña, parece que fulguran en mis noches de desolación: las de mis padres y la muy tierna de mi esposa Eunice.

¿A quién admira en Colombia? – A cuatro o cinco figuras grandiosas: López Pumarejo, Alberto Lleras, Álzate.

¿Uno o varios escritores grandes para Usted? -Grandes no, genios. Cervantes, Skakespeare, Goethe.

¿Y de ahí para abajo? -Bueno, varios. Balzac, Stendhal, Proust, Valery, Antonio Machado, Barrés, Camus, Malraux, Faulner, en su salsa, en inglés.

¿Defínase, maestro, políticamente? -Soy un liberal. Yo soy un doctrinario, no un manzanillo. Soy profundamente liberal, es decir, en estos días de abyecciones y genuflexiones, un tanto pasado de moda. La libertad sigue siendo para mí el bien supremo. Sé que hoy esta noción ha perdido importancia para la juventud y, lamentablemente, para las demás edades. En mi juventud era la noción esencial. Sin ella no podíamos concebir la vida. Pienso que la libertad del hombre es la mayor expresión de su nobleza. Ahora, el pleno uso de las libertades supone una elevación de la conciencia social. La libertad en la miseria es una burla y una irrisión.

Dr. Miguel. ¿Me dijo que es Liberal? -Sí. Soy un liberal. Serlo, no es pertenecer al directorio del doctor Aguirre, del doctor Botero, dos ciudadanos importados a Risaralda. Le vuelvo a responder líricamente con Hernández, mi tocayo español: “De sangre en sangre vengo, como el mar de ola en ola; de color amapola el alma tengo”.