27 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Fecode¡¡¡ Fecode!!!

10 de enero de 2022
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
10 de enero de 2022
Definitivamente estamos hechos con FECODE. Sí! Hechos!! Da pena el encontrarse con un sindicato como este que dice ser integrador de los maestros. Desde luego que hay que preguntarse maestros de qué. Sí, porque exactamente maestros de formación y enseñanzas a la juventud, definitivamente no es. Allí, bajo ese nombre, FECODE, se aglutinan personajes que en todo piensan, menos en la formación y capacitación de nuestras juventudes. Así ellos digan que su mayor preocupación y compromiso es educar a los jóvenes, tal expresión es lejana de la realidad, empezando porque los integrantes de esa organización se niegan a permitir la realización de exámenes de sus conocimientos para poder conocer sus capacidades en las disciplinas que, nos dicen, conocen a la perfección. Y por más que quieran engrupirnos con su retahíla de compromiso con la educación, lo cierto es que los resultados de las diferentes pruebas que sobre conocimientos fundamentales se hacen a los que dicen haber educado, son en un completo desastre. Desastre que refleja lo mal preparados que han sido, responsabilidad que sólo le cabe a quienes tienen por oficio formar, educar y preparar a los jóvenes para la vida.

Y su retahíla que habla del compromiso con la educación se ve desmentida cuando con el paso de los años los avances en el campo a ellos encomendado es cada vez más lamentable. Los jóvenes no saben leer, no desarrollan capacidad de comprensión sobre lo leído. En matemáticas son unos absolutos incapaces. En ciencias ni qué decir. Y de allí, en adelante, a lo que los mal llamados maestros dedican más tiempo en sus clases es en adoctrinar políticamente a esos hombres y mujeres en la corriente de sus afectos. Inclusive, buscan desorientar con sus enseñanzas y así, en su afán de criticar los avances en el campo de la salud, no tienen empacho en criticar el sistema actual olvidando que era otra cosa hace algunos años y que ha venido mejorándose hasta alcanzar a cubrir a cerca del 90% de la población, cuando 20 años atrás solo estaba amparado el 30%. Sí ha sido duro el alcanzar niveles como este del 90%, pero es un gran avance que se niega pueda ser conocido por la muchachada.  Otras malas informaciones se agregan en la instrucción política y desinformación que se prodiga, pero si se hace hincapié en la participación que deben realizar en las marchas y manifestaciones que el sindicato aupa. A eso se reduce el compromiso de esos mal llamados maestros.

Y era que antes los maestros eran el modelo de comportamiento. El ejemplo a seguir por sus educandos. La figura a seguir por su corrección; Por si honradez; Por su integridad; Por la seriedad en sus criterios; En sus conceptos; Eran toda una cátedra viviente; Toda una entidad de conducta irrefutable.

Oír hoy a directivos de ese sindicato decir que no están de acuerdo con que los jóvenes vuelvan a las aulas en estos momentos de pandemia, porque de esa manera están protegiéndolos del mal, es sólo una disculpa más para no trabajar. Hoy, desde todos los rincones del planeta oímos que la presencialidad para los jóvenes es una necesidad para su desarrollo físico e intelectual. Pero, para ellos, los de FECODE, No! Desde luego que, para citarlos a manifestaciones, los riesgos de la pandemia desaparecen.  Ahora, la preocupación de FECODE es el agua potable, los espacios, las distancias. Eso antes no importaba.  Les preocupan las plazas que no se han llenado en primer término, antes que las juventudes que dicen defender. Lo demás, para esa gente, no importa ni ha importado.

Es hora de decirle a FECODE: ¡BASTA! A trabajar sinvergüenzas. Su deber los llama. No más vagabundería ni palabras vacuas. Al trabajo! Los jóvenes los esperan.

Manizales, enero 6 del Segundo Año de la Peste.