18 de mayo de 2022
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Cuando la historia se olvida.

2 de enero de 2022
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
2 de enero de 2022

Sorprendente las cifras que da a conocer la ONU, sobre la cantidad de migrantes y refugiados que se ha producido en la última década: 84 millones de personas. Y para completar el cuadro dantesco, la FAO nos dice que al menos unos 30 millones de personas en el mundo se encuentran padeciendo hambre.

Muchos son los factores que determinan las migraciones, entre otros, las guerras que se han venido produciendo en el Cercano Oriente, así como en Europa del Este. Pero sin duda alguna el referente africano en cuanto continente que en su momento fue saqueado y su población joven reducida a esclavitud y marginada de todo proceso educativo, aporta gran cantidad de millones de desplazados.

Haití fue el destino de gran cantidad de africanos esclavizados que fueron vendidos a los franceses por compañías holandesas que hicieron grandes fortunas transportando mano de obra esclavizada. Fueron los franceses los amos de los esclavos haitianos que eliminaron la vegetación natural para sembrar caña de azúcar. Y produce estremecimiento cuando llegó el momento en que el régimen colonial, desde el punto de vista político, entró en decadencia, y el pueblo haitiano logró su independencia, pero tuvieron que pagar al gobierno francés para que les reconociera dicha independencia. Es decir, entregaron una jugosa suma a quienes por tantos años fueron sus explotadores, cuando ha debido ser a la inversa.

No puede extrañar entonces que un grupo humano, como he dicho antes, marginado de los procesos educativos, tecnológicos, científicos, en un territorio en donde el monocultivo culmina en aridez de su territorio, la pobreza campea por todos los rincones y cientos de miles busquen otros horizontes, tal como hemos visto que cruzan el Tapón del Darién para llegar a los Estados Unidos.

Menos dramático, pero también en el caso chocoano se viven situaciones similares, fenómeno que también hace presencia en el resto de la costa Pacífica. A dicho territorio fueron llevados africanos esclavizados, y como he dicho, fueron siglos de explotación y marginamiento y que en la actualidad no podemos hablar de un cambio significativo de sus condiciones de vida, en donde las confrontaciones de las guerrillas, narcotraficantes y la minería ilegal, presionan a los afros e indígenas y son expulsados de dicho territorio, tal como lo podemos observar de una manera continua.

La comprensión y solidaridad hacia estos grupos humanos, se hace necesaria y es urgente.