24 de enero de 2022
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Se “incendia” en Risaralda la política roja al Congreso 

8 de diciembre de 2021
8 de diciembre de 2021

 

-Ruido de avales y trapisonda liberal, lo acechan

-Buscan “desplumar” a Gallo

-¿Le dan o no le dan aval a Hoyos?

-Qué dice

Por Álvaro Rodríguez Hernández
www.eje21.com.co

El histórico partido liberal en Risaralda (en urnas para la Cámara, 64.820 votos) hoy sin senador, pero dueño de 2 credenciales a la Cámara – Diego Patiño, 27.094 fotos y Juan Carlos Reinales, 24.014 sufragios – afronta su propia crisis interna.

El gigantismo los tiene aporreados y su fuerza no encuentra la sine4rgía o empatía suficiente para no destrozarse. Vive su propia guerra interna.

NO SE DEJAN DESPLUMAR

Hoy, Juan Pablo Gallo, un ex alcalde y economista liberal lanzado para el senado y quien vende la idea del CAMBIO, apoyado en el buen suceso de su gobierno, no lograr conciliar el maridaje electoral que suena no en loa registradora sino en el conteo de votos. Hay un pulso interno que está llevando al traste la opción de poder redondea, hasta el punto que lo ven hoy en todos los marcadores con el senado y dos cámaras.

Pero sus ambiciones y egos se han triplicado hasta el punto que entre concejales, diputados, aspirantes al Congreso, viven su propia refriega en esa ley de apoyos.

MILIMETRÍA ROJA

Dos concejales de 5 en Pereira, le suman a la aspiración que, por quinta vez, le apuesta el ingeniero y ex gobernador, Diego Patiño Amariles, a quien cada 4 años ven desaparecer en urnas.

Juan Carlos Reinales, un ingeniero de sistemas, verdadera sorpresa en la pasada contienda a la Cámara, tiene el apoyo del novel concejal, camilo Montoya, quien en las últimas decidió respaldarlo. Reinales mantiene un reposado silencio y ha sido considerado dentro del liberalismo como un congresista destacado a la hora del balance y de estar en el debate.

El hecho parece una calculada estrategia electoral. Ya que dos más van en el cuadrilátero electoral, juegan con el empresario y cafetero, administrador probado, Aníbal Hoyos. Los concejales, Daniel Zuluaga y Maicol Lopera, dos imperturbables seguidores políticos, le acompañan.

LA DISPUTA EN LA ASAMBLEA

Para la Asamblea, 2 de los 3 diputados, respaldan de manera decidida la aspiración de Juan Pablo Gallo, al senado. Diomedes Toro, presidente de la Asamblea y Jaime Esteban Duque, acolitan esa aspiración.

No está con él, Juan Diego Patiño Ochoa, de la dinastía y heredero del reinado de su padre, Diego. Dejó la no despreciable suma de más de 18 mil votos en urnas en la primera incursión política a la Asamblea. Para el senado hace ruido con el médico caldense, José Luis Correa.

Entre sus cálculos políticos no le disgusta en un presente, aspirar a la gobernación del Risaralda.

Su padre, el repitente Diego Patiño Amariles, ensaya nuevos comensales en la gastronomía electoral servida en Risaralda para el senado. Reparte votos como en una baraja o acordeón abierto que toca su propia partitura.

Sus cuentas apenas inician.

INCERTIDUMBRE

En esa encrucijada o incertidumbre electoral, mucho juega la emboscada a que es sometido Hoyos, a quien tan siquiera le suenan la flauta para el aval a la conquista que quiere como nuevo en el partidor. Gallo ha sufrido varios reveses y mantiene un erguido pulso para no desfallecer en el poderoso intento de recuperar una curul al senado que le ha sido esquiva a Risaralda en el baloto electoral.

TURBIO

El ambiente por los roces, por las movidas ha enrarecido el tranquilo panorama liberal.

Se disputa el poder electoral.

El liberalismo parece estar al garete pese a que Diego Patiño y reinales, son sus presidentes en Risaralda y Pereira. La voz áspera del director y ex presidente, César Gaviria, no se escucha.

El liberalismo tan siquiera modula. ¿Avales por caprichos o encerronas?

Esos son parte de los cuestionamientos que se hacen dentro “del fuego amigo” que se registra en el partido en Risaralda, que viene de quemar naves al senado pero preserva dos curules.

Nada se sabe sobre la lista oficial de la cuartera a la Cámara. Sólo se conocen los avales cantados para los dos congresistas con sus credenciales en el bolsillo de sus sacos: Patiño y reinales, que le respiran en la nuca a Gallo, que busca ser el senador por Risaralda.