17 de mayo de 2024

Las leyes del Karma y de la gratitud

15 de diciembre de 2021
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
15 de diciembre de 2021

Desde que comencé a leer a Deepak Chopra hace un rosario de años, me convertí en creyente fiel de la llamada Ley del Karma. No es que haya sido inventada por Chopra sino que él la explica con mayor detalle en su obra “Las Siete Leyes Espirituales del Éxito”. Y para hablar del tema me limito a copiar la respuesta que obtuve en el buscador Google cuando pregunté acerca de esta ley: “ La Ley del karma es una interpretación energética de la ley física de causa y efecto, y asegura que cada individuo vive las consecuencias de sus propios actos, ya sean positivos o negativos. La palabra karma significa ‘acción’, y ésta se refiere a nuestras acciones físicas, verbales y mentales”.

El karma es una fuerza generada por las acciones de un individuo. … Karma viene del sánscrito (idioma sagrado de los brahmanes). Está formada de Kar (órgano de acción) y Man (Pensador). Así que Karma es algo así como «La energía de la acción sobre el pensador».

Lo anterior, según la interpretación común, significa que lo bueno o lo malo que haces se te regresa en algún momento de tu vida.

Y también existe una que me atrevo a llamar “Ley de la Gratitud”, eso significa que: “Cuanto más agradecido seas, más cosas atraerás para agradecer. Sé agradecido por lo que tienes y terminarás teniendo más. Concéntrate en lo que no tienes, y nunca tendrás suficiente”.

La primera deuda de gratitud que tenemos los humanos es la de tener la oportunidad de vivir. De ahí en adelante podríamos mencionar millones.

La historia que voy a narrarles tiene muchísima relación con estas dos leyes y me he decidido a exponerla, sin nombres propios, para prevenirle a usted lector(a) e invitarle a que no incurra en este tipo de costosos errores. La historia es real y no menciono detalles por respeto a sus protagonistas.

Resido desde hace muchos años en Estados Unidos y hace tiempo recomendé a unos amigos residentes en Colombia que no se aventuraran en el negocio llamado en Inglés “flip” ya que ellos no residían en USA, no comprendían bien el negocio, ni las leyes, y podrían correr un alto riesgo. Hacer “flip” es comprar una propiedad o negocio a corto plazo para en el menor tiempo posible revenderla obteniendo grandes plusvalías.

Mis argumentos quizás no fueron contundentes como si lo fueron los de otro compatriota colombiano, también residente en Estados Unidos, quien los convenció para invertir en varias propiedades y además para que depositaran en él confianza plena para el manejo del negocio. El resultado final, después de muchos intríngulis, fue una tejida trama de engaños y abusos que condujeron a enormes pérdidas, amenazas, estrés y mucho mas, durante un largo período de tiempo.

Esta historia, con algunas variantes, la he visto en numerosas ocasiones con resultados catastróficos para personas que confían en familiares, amigos, oportunistas, quienes, con ingenio, muestran negocios con posibles ganancias extraordinarias. Además, fingen conocimientos y experiencia que no poseen.

En el caso que relato, el personaje impostor de negociante avezado, llegó tan lejos que, aun después del daño causado y de que mis amigos aceptaran ayuda legal, trató de aprovecharse tratando de hacer creer a un juez de que era él el perjudicado. Y, como si fuera poco, trató de extorsionarlos exigiendo una elevada suma de dinero. Si esto hubiese fructificado, la suma perdida habría ascendido al doble o quizás más. Tras 4 años de lucha, amenazas e injusticias, finalmente la justicia triunfó cuando un juez dio su veredicto a favor de mis amigos.

Intervine para ayudar a mis amigos en todo este proceso bajo dos parámetros siempre presentes en mi vida cotidiana: 1. Si puedo ayudar a un amigo, tengo que hacerlo como si actuara defendiendo algo propio. 2. Odio, no soporto y lucho hasta las últimas consecuencias en contra de las injusticias.

Mis amigos son gente buena, de honestidad comprobada, y han vivido este largo proceso con extrema angustia. La Ley del Karma se encargará de la contraparte como sucede con todo aquel o aquella que actúa de manera delincuencial, con mala fe, con mente obtusa.

Mi Karma ya está dado con una amistad sincera, perenne, buena. Mis amigos han tratado, por todos los medios, de expresar gratitud para conmigo. Gratitud que no es necesaria porque mi aporte tan solo tuvo las dos motivaciones que expuse. Pero gratitud que a su vez agradezco.

Mi Gratitud es especialmente con Dios, quien me da la oportunidad de ayudar a otras personas. Pero agradezco también a quienes me brindan su confianza para poder realizar esa misión.

Creo firmemente que este caso me pone en el camino de personas que quizás lean esta columna y quizás hayan pensado o estén en proceso de caer en engaños similares con negocios en el exterior. Si fuese así, la recomendación es que busquen asesoría profesional seria, de referencias comprobadas, así el costo económico aparente ser elevado, al final habrá ganancias, créanme.