27 de enero de 2022
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Corrupción y accidentes

5 de diciembre de 2021
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
5 de diciembre de 2021

Hace pocos días se presentó una información sobre la corrupción que se presentaba por parte de algunos miembros de la institución en Pereira, encargada de controlar la movilidad vehicular.

Y también se ha dicho que cuando se presentan algunos accidentes, las diferentes ambulancias buscan a toda costa llegar al sitio del accidente, para llevar, no precisamente al sitio más cercano sino al centro de salud que les reconoce una especie de prima por llevar las personas accidentadas. Esta ha sido una costumbre perversa porque se pone en riesgo la vida de las personas accidentadas, todo por el dinero.

Pero el asunto no se refiere sólo a estos aspectos que acabo de enunciar, sino al hecho de que una misma ambulancia aparece trasladando heridos al mismo tiempo, desde diferentes lugares, de acuerdo con la información que ha circulado por los medios de comunicación.

Entonces no hay duda que es necesario ejercer un mayor control sobre el servicio de las ambulancias, pero también es fundamental que se diseñe un plan educativo que  pueda reducir el índice de accidentalidad que tantas muertes produce, sobre todo motociclistas.

Es decir, que si bien es cierto es necesaria la represión, al mismo tiempo es urgente el proceso educativo para, repito, reducir la accidentalidad.

Se podrá decir, seguramente, que no hay suficientes recursos para adelantar estos programas de prevención, especialmente entre los jóvenes, que es la población más afectada. Pues bien, basta con planear un recorrido por la carrera séptima en Pereira, para poder observar varios fenómenos: en primer lugar, una absoluta falta de sincronía en los semáforos, lo que produce una movilidad de una lentitud inimaginable. Un segundo aspecto tiene que ver con la manera como motociclistas, vendedores ambulantes y automotores, parquean a lo largo de dicha carrera séptima, al lado de unos letreros enormes que recuerdan que está prohibido parquear. Y lo otro, que existe en el sentido Oriente Occidentes, una supuesta ciclovía que se ve obstaculizada por toda clase de vehículos.

La propuesta es que se designe uno o dos agentes de tránsito para que impongan las multas pertinentes a los transgresores de las normas, para que ese dinero sea utilizado en los proyectos de educación vial.

Ya es hora de pensar en introducir cambios importantes en materia de movilidad, porque tenemos varias rotondas que se han convertido en un dolor de cabeza, como la de Corales, Turínn y Mercasa.