5 de diciembre de 2021
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Termales de Paipa producirían energía eléctrica

15 de octubre de 2021
15 de octubre de 2021

La utilización de los pozos termales de Paipa, en Boyacá, puede ir más allá del turismo y la recreación, ya que estarían en capacidad de generar energía eléctrica para las empresas y hogares de toda esa región del centro del país.

Una investigación realizada por el geofísico Fernando Salamanca Guerrero, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), reveló que la zona, ubicada en un complejo volcánico, tiene un alto potencial de aprovechamiento económico en generación de energía eléctrica.

“A través de diferentes métodos de exploración –como gravimetría, magnetometría y magnetotelúrica– se identificó un modelo de isotermas (temperaturas iguales en una determinada zona) y gradiente térmico (cambio de temperatura a más profundidad) a unos 4 km bajo la superficie, en donde se podría aprovechar esa energía no convencional a gran escala”, explica el experto.

La posibilidad técnica y económica de explotar la energía térmica de la Tierra con fines de producción de electricidad requiere de condiciones especiales de temperatura –más de 150 oC–, profundidad económicamente viable –generalmente máximo 4 kilómetros–, una cantidad de recarga de fluido y rocas de mediana a alta porosidad y permeabilidad, entre otras particularidades. Cuando estas características se conjugan en una región se habla de un reservorio o yacimiento geotérmico.

Los resultados del investigador, reforzados con estudios previos efectuados por instituciones como la UNAL y el Servicio Geológico Colombiano (SGC), demuestran que efectivamente es posible realizar un proyecto a gran escala para aprovechar este recurso.

El geofísico señala que “en Paipa los acuíferos subterráneos asociados con el edificio volcánico tienen las características necesarias para hacer posible la exploración; aquí las aguas que se encuentran en reservorios geotérmicos, algo así como yacimientos al interior de la Tierra que están en cercanía de actividad magmática y por ello reciben altas temperaturas”.

Después de identificar los focos de calor a partir de modelos matemáticos y corroborados con la estratigrafía de la zona, el proceso que se seguiría es realizar campañas de perforación con el fin de llegar al objetivo.

“Básicamente, el proceso consiste en inyectar agua fresca a través del pozo perforado, la cual debe retornar en forma de vapor con un incremento en la presión; esto, a su vez, alimenta una serie de turbinas, las cuales se encargan de convertir la energía mecánica (producto de la presión de vapor de agua) en eléctrica. Este proceso no genera residuos provenientes de combustibles fósiles”, asegura.

El hallazgo de estas posibilidades se realizó con base en información geofísica de la zona y en la constitución de un modelo matemático en 3D a partir del uso de tecnología para identificar el gradiente térmico en diferentes puntos de interés.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Colombia se evidencia este potencial geotérmico en zonas adyacentes a los volcanes Chiles, Cerro Negro, Cumbal, Azufral, Galeras, Doña Juana, Sotará, Puracé, Nevado del Huila, Nevado del Ruiz y Nevado del Tolima.

Mientras que en países como Estados Unidos, Filipinas, Indonesia, México, Italia, Nueva Zelanda, Islandia y Japón tienen cerca de 11.000 megawattios de capacidad instalada, que suman en conjunto el 90 % de la producción, países como Islandia y El Salvador tienen una capacidad instalada en geotermia más baja, aunque la usan de manera intensiva y esta constituye una parte importante de su matriz energética.