5 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El Coloncito mentiroso 

Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
18 de octubre de 2021
Por Óscar Domínguez
Por Óscar Domínguez
Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
18 de octubre de 2021

Si Colón hubiera tenido Twitter

Tampoco vamos a dejar ir al mes de octubre así no más, sin despotricar del descubridor Colón quien se tenía confianza para decir mentiritas. Se agachaba y se le caí una. Es más: si no le gustaba una mentira al interlocutor, se la cambiaba por otra. Gracias a las mentirijillas o falsos positivos que llamaríamos hoy, fuimos descubiertos.

Su mentira mayor la sabemos desde primero de primaria: que conocía el camino más corto para llegar a la India. Encontró indias, pero viringas, en cueros. El gran Khan nunca apareció en el comité de recepción.

El comandante de la Santa María mintió a la hora de redactar su hoja de vida que parecía hecha con silicona: Se declaró de rancia cuna, pero no había tal. Don Domingo y doña Susana, sus taitas, aparte de mimar ovejas, pocón de pergaminos. Se proclamó egresado de la Universidad de Pavía, como cualquier político colombiano: tampoco. Bueno, ¿entonces era un ducho marinero que viajó hasta Islandia? Menos. Eso sí, tenía el palito para conseguir buenos marinos que guiaran sus carabelas. No sabía hacer empenadas pero sí sabía donde las hacían…

Claro que nadie como él reconoció el aporte del viento y de los pájaros al descubrimiento de América. Y solo él leyó correctamente en el viento la clave para ir y volver varias veces.

Tampoco se le ha rendido tributo debido a la deliciosa comedia de equivocaciones que hubo detrás del acontecimiento que se conoció en Europa seis meses después. Y se dio mal la noticia pues, como dije, llegaron a otra parte, no a la tierra prometida por Colón. Y la chiva no la dio el descubridor sino unos lagartos que se le adelantaron. Los muy muy.

El genovés Cristóbal siempre se tomó muy a pecho el significado de su nombre y apellido: Cristóbal=portador de Cristo, Colón= repoblar. Aunque lo que se dice hijos de su puño y letra, tal vez dos. Que se sepa. Y en madres diferentes: la primera, cuando era un pobre diablo. La segunda cuando era figura. La historia se repite porque tiene mucha imaginación, no poca, como dicen algunos despistados.

El almirante  fue un mentiroso de marca mayor que les vendió a los Reyes Fernando e Isabel una mercancía que no conocía: las Indias. Y le puso precio: tan pronto zarpó, a los 41 años de los 55 que vivió, era Don, Almirante, Virrey, “Gobernador perpetuo de todas las islas que yo descubriese”. Y dueño del 10% de las riquezas encontradas. (No se pierdan el libro “Colón” del sueco Björn Landström. Es del carajo. Muchos datos que incluyo en esta nota los tomé de allí. Gracias, don Björn. El libro lo leí en la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá).

Colón se supo vender por todo lo alto, eso es todo, concluyó Robert Green en su delicioso libro  “Las 48 leyes del poder”. Tampoco se lo pierdan.

Al final, sus graciosas majestades le pondrían conejo con el 10%.  Para no quedarse atrás Colón tampoco le pagó a Rodrigo de Triana los 10 mil maravedíes que se gano por haber visto tierra primero que todos.

Confesores como Fray Juan Pérez que conocían de primera mano, vía confesionario, seguramente, la letra menuda de los pecadillos reales, sobre todo los de la patrona, Isabel, o Chava, joder, la que llevaba los pantalones en casa, convencieron a los reyes de que era muy del caso escuchar a Colón. Plata era lo que se necesitaba para financiar las guerras inútiles de siempre.

En principio, no le creyeron. Además, las testas coronadas tenían dos asuntos prioritarios en su agenda: expulsar a los moros y los judíos . Liquidados ambos pleitos, llamaron a Colón.

Al final, como que la reina no tuvo que empeñar su bisutería: La plata para financiar la aventura salió del bolsillo de Luis de Santángel un marrano (=judío converso). Otros dicen que sí hubo empeño.

Eso sí, el navegante nunca les contó, a los Reyes ni a nadie y menos a Santángel, el del billete, cómo se proponía llegar a las tierras que finalmente descubrió. Ni siquiera cuando regresó del primer viaje dio las coordenadas. Tampoco era bobo para destapar las cartas.

Otra exquisita extravagancia: Como nadie sabe para quién trabaja, América lleva el nombre del florentino Américo Vespucio, quien puso las cosas en su sitio diez años después: Colón no llegó a ningunas Indias, fue un nuevo continente lo que encontraron su paisano y los hambrientos marineros de las tres carabelas.

El desembarco en Guanahaní, hoy San Salvador, aquel 12 de octubre, se produjo después de un ultimátum de sus alebrestados marinos: o topamos tierra en tres días o los tiburones comerán carne de Almirante de pacotilla.

A la llegada a tierra firme no encontraron al Gran Khan que sí se entendió, y mucho, con otro italiano, Marco Polo. En playa firme sólo había indios “todos desnudos como su madre los parió” consignó don Cristóbal en su diario.

Llegaron y de una empezaron a buscar oro que en principio solo encontraron en las orejas de los dueños de casa que luego sería eternos expropietarios. Nadie sabe para quién trabaja.

Aunque para Colón nada de utopías: era pan comido llegar a Cipango (Japón), luego a la India y tutearse con los del gajo de arriba navegando hacia el oeste. Impresionado por los relatos de su paisano Marco Polo, estaba seguro de que encontrando el camino más corto para llegar a la India podría encontrar cosas que hoy se encuentran en la tienda de la esquina: pimienta, nueces, nuez moscada, clavos. Y otras más escasas: perlas, piedras preciosas, brocados, marfil.

Para mantener la calma a bordo, Colón solía mentirles también a sus marineros sobre el número de millas recorridas.

Como nadie lo ha hecho, les reconoció a los pájaros su aporte a la causa: cuando todo estaba perdido aparecieron los pájaros.

¿Qué podía significar en la semántica de  bordo la presencia de alcatraces o garjaos en las naves? Lo explica Colón en su diario: Elemental, queridos: eran pájaros que se alejaban hasta 20 leguas de la costa para alimentarse en ese restaurante de mil estrellas llamado mar. Regresaban en la noche a tierra firme.

Los pájaros que les hacían visita de médico y “yerba, mucha yerba” (no marihuana, que quede claro), les decían a Colón y a sus hambrientos pupilos que iban por buen camino.

SI COLÓN HUBIERA TENIDO TWITTER 

Y para los que acaban de llegar a la sintonía, les comparto los tuits que habría escrito Colón:

Sep. 24-1492. Estamos requeteperdidos. Estos marineros me quieren servir en paella a los tiburones. Y eso que la mayoría los saqué de la cana. Así paga el diablo, decía mamá Susana.

Sep. 25, am ¿De qué sirve ser Almirante, Virrey y Gobernador si no hay a quién mandar? ¿El tal poder para qué? Mejor regreso a mis ovejas.

Sep. 25pm ¡Como me iba de bien vendiendo libros y dibujando mapas y vean en las que me metí. Hoy creo más en el viento que en Dios. Mamma mia, ayúdame. Y yo que te protestaba porque diario nos dabas pasta.

Sep. 26.-  Falso positivo: MAPinzón dice haber avistado tierra al sudoeste. Eran nubes disfrazadas de tierra. Se las pisa Martín. Ve un espejismo y levita.

Sep.27. Para conservar el pellejo., sigo mintiendo piadosamente sobre millas navegadas. De 24 millas recorrido hoy canté 20. Mentiras es lo que he dicho. Si no les gusta una mentira se las cambio por otra.

Sep. 28. Viendo agua por todas partes, lamento haberme leído los viajes de Marco Polo. Mi paisano me metió en estas. Qué vaina. Ya me he leído diez veces los mismos libros.

Sep. 28 pm. Desde el 3 de agosto, mis malolientes marineros no prueban fémina. Sospeco que se les está yendo la mano en Onán. Que las carabelas no se vayan a volver una guachafita de uno con el otro, el otro con el uno.

Sep. 29.  En esta inmensidad, me doy besitos de felicitación por haberles vendido a los reyes una mercancía que no tenía: las Indias. Que mamada de gallo tan titina les pegue. Pero lo último que se pierde es la des-esperanza, dice papá Domingo.

Sep. 29 pm. Nada de nada. Pero lo último que se pierde es la des-esperanza, dice papá Domingo.

Sep.30 Esto como que mejora: llegaron a la Santa María 4 pájaros rabodejunco, alcatraces y mucha yerba. Las Indias deben estar a la vuelta de cualquier ola.

Oct. 1-1492. Apellidos de marineros a bordo de las carabelas: Pinzón, Niño, Chachu, Gutiérrez, de Harana, Escobedo, Torres, Terreros, Diego

Oct.1.- Más apellidos de ilusos: De la Cosa, García Sarmiento, Quintero, García Fernández, Ruiz de Gama, Quintero, Alonso. Y este pecho, Colón.

Oct. 2.-  Ojalá este mes me traiga buena suerte. No quiero regresar a casa con las manos vacías. Me la montarían esas joyas de amigos que tenía en Génova.

Oct. 3. Quise tanto a mis hijos Diego y Fernando que hasta les tenía mamá distinta. Nos separamos por incompatibilidad de ronquidos. En esta inmensidad, recordar es como un baño turco.

Oct. 3 Mejor me voy olvidando del discurso que preparé para cuando me encuentre con el Gran Khan. Tampoco comeré esa jartera llamada sushi en Cipango.

Oct. 3.- Profesionales que vienen a bordo porque todos nos son expresos: Cirujanos, alguaciles, secretarios reposteros, intérpretes, despenseros, carpinteros, calafates, toneleros, artilleros, pajes.

Oct. 4 La pasaba mejor persiguiendo viejas en Génova. Esto no es vida. Sonriéndole a todo el mundo para subirles una moral que tengo en el piso.

Oct. 5 Yo, Colón, no puedo fracasar. ¿A qué diablos me dedicaría? ¡Las más alegres serían mis dos esposas a las que dejé colgadas de la brocha!

Oct. 6 Me le metí al rancho a Juan II de Portugal, me les mamé el mal aliento a sus majestades Fernando e Isabel ¿y de la tal tierra nada? ¡Mamola!-

Oct. 7.- Todos vemos tierra por todas partes. Sobre todo en el ombligo. Miramos con los ojos del desespero y de los 10.000 maravedíes del premio al primero que aviste tierra

Oct. 12 -1942 Este Rodrigo de Triana como que se salió con la suya. Si eso que vemos a lo lejos nos es tierra, que me parte un rayo.

Oct.12 1pm.  ¡Jesús, llegamos, no sé dónde, pero llegamos! No veo al Gran Khan en el comité de recepción. Solo gente desnuda como la madre que los parió. Esto parece una playa nudista.

Oct. 12 3 pm.- Ahora solo falta que hayamos llegado a otra parte, no a la India. ¿Semejante viajonón para nada? ¿Qué hago con estas ganas de dar la noticia?

Oct. 5 pm. Menos mal trajimos las manos. El intérprete no sirvió: nadie habla los idiomas que dominamos. Nos defendemos en el esperanto de los signos.

(Líneas sometidas a latonería, pintura y similares)

Tampoco vamos a dejar ir al mes de octubre así no más, sin despotricar del descubridor Colón quien se tenía confianza para decir mentiritas. Se agachaba y se le caí una. Es más: si no le gustaba una mentira al interlocutor, se la cambiaba por otra. Gracias a las mentirijillas o falsos positivos que llamaríamos hoy, fuimos descubiertos.