29 de noviembre de 2021
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Dice ONU: “El 40% de la humanidad no puede permitirse una dieta saludable”

16 de octubre de 2021
16 de octubre de 2021

António Guterres, secretario general de la ONU resaltó que actualmente cerca del 40 % de la humanidad, unos 3000 millones de personas, no pueden permitirse una dieta saludable y que el hambre, la subalimentación y la obesidad van en aumento”

Una situación que ha empeorado con la aparición de la pandemia del coronavirus dejando a otros 140 millones de personas sin acceso a los alimentos que necesitan, explicó António Guterres.

Además, la forma de producir, consumir y desperdiciar la comida “supone una pesada carga para el planeta” y produce “una presión histórica sobre nuestros recursos naturales, nuestro clima y nuestro medio natural”.

“Como deja claro el tema de este año -Nuestras acciones son nuestro futuro-la facultad de cambiar está en nuestras manos”, recordó el secretario general, en el Día Mundial de la Alimentación.

EL CAMBIO CLIMÁTICO

Un nuevo análisis conducido por el Programa Mundial de Alimentos destacó que, si la temperatura mundial acaba registrando un aumento medio de 2 grados centígrados  respecto a los niveles preindustriales, unos 189 millones de personas adicionales terminarán sufriendo hambre.

El encargado de esbozar este complejo escenario fue el director ejecutivo del Programa al afirmar que «grandes extensiones del planeta, desde Madagascar hasta Honduras y Bangladesh, están sumidas en una crisis climática que es ya una realidad cotidiana para millones de personas. La crisis climática está fomentando una crisis alimentaria».

A modo de ejemplo, el Programa destaca que decenas de miles de vidas están en peligro en el sur de Madagascar, uno de los muchos lugares del mundo en los que el cambio climático ha favorecido las condiciones de hambruna.

El país africano ha sufrido una serie consecutiva de sequías que han conducido a casi 1,1 millones de personas a una situación de hambre severa. Casi 14.000 de ellas se encuentran en una situación similar a la hambruna y se espera que esta cifra se duplique para finales de año.

El 63% de los habitantes del sur de Madagascar son agricultores de subsistencia que han presenciado el derrumbe de sus medios de vida y la extinción de su única fuente de alimentos debido a la sequía.

LOS CONFLICTOS SOCIALES

Los fenómenos climáticos extremos en las zonas afectadas por el conflicto destruyen los ya escasos recursos de que disponen las familias e incluso obstaculizan los esfuerzos humanitarios que llegan a las comunidades.

En Afganistán, la grave sequía ligada al conflicto y a las dificultades económicas ha dejado a un tercio de la población pasando hambre.

«Si esta es la nueva situación de normalidad, no podemos seguir tambaleándose de desastre en desastre. Tenemos que ir más allá de limitarnos a recoger los pedazos tras las crisis, y en su lugar gestionar los riesgos climáticos para que ya no tengan el poder de destruir la seguridad alimentaria de las comunidades vulnerables. Aquí es donde aparece la experiencia exclusiva del Programa Mundial de Alimentos», añadió Beasley. (GRS-Prensa).