20 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Por Albeiro Valencia Llano El Festival Internacional de Teatro de Manizales

27 de septiembre de 2021
27 de septiembre de 2021

Este 25 de septiembre y hasta el 3 de octubre se realiza en la ciudad el 53 Festival de Teatro, evento  que se inauguró con la obra Historia de una oveja, de la compañía Teatro Petra, de Colombia. En esta edición el público podrá apreciar obras de sala y de calle, pero además se contará con transmisión para el mundo digital. Se cuenta con la participación de España, Francia, Uruguay, Chile, Argentina, Portugal, México y Colombia. Volver al escenario presencial era una apremiante necesidad para los artistas y para el público.

Nacimiento del Festival de Teatro

Se relaciona con la construcción del teatro Los Fundadores; una idea que se planteó en 1958, cuando la junta directiva de la Beneficencia de Manizales quería invertir sus reservas en una obra rentable. El alcalde de Manizales, don Pedro Uribe Mejía, apoyó la obra y el señor Fabio Henao Londoño, gerente de la Lotería de Manizales, propuso construir un teatro que sirviera también para proyectar cine, en una época cuando la televisión todavía no les había hecho daño a las salas de cine. El teatro se inauguró los días 22 y 31 de octubre de 1965. Era un edificio espectacular con casi 1.300 butacas, 66 reflectores, un escenario giratorio, fosos móviles, escenario de ensayos, salones de exposiciones y conferencias.

Al respecto escribió Augusto León Restrepo que “Unos años después, Carlos Ariel Betancur fue nombrado Administrador del Teatro. Y se ideó la locura del Festival de Teatro. Nos llamó a Hernando Yepes, Emilio Echeverri, Lucía Corrales, José Fernando Corredor, Beatriz Zuluaga, Ernesto Jaramillo, Rodrigo Ramírez Cardona y a mí para decirnos que había que hacer algo con el teatro, para que no se redujera a presentar a los Chaparrines o a Montecristo. Y que conste que no tengo nada personal contra estos humoristas, con quienes tanto me he divertido. Pero Betancur venía de Argentina y sabía de la existencia de grupos de teatro universitario. Y le contó a Hernando Yepes, quien era secretario de la Universidad de Caldas. Y Yepes le pasó la onda a Ernesto Gutiérrez. Y Gutiérrez a Jaime Sanín Echeverri de la Asociación Colombiana de Universidades. Y se nombró la Junta con Rafael Henao Toro, Enrique Mejía, Hernando Yepes Arcila, Rodrigo Ramírez Cardona, Carlos Ariel Betancur y Emilio Echeverri Mejía como primer director. Y nació el festival como racional utilización del Fundadores”.

La idea fue madurando y se cristalizó en 1968, en el ambiente de la revolución cultural de este año. En el mes de mayo Francia se paralizó; en el barrio Latino de París se alzaron las barricadas bajo la dirección de los estudiantes universitarios que pedían una nueva sociedad. Hizo su aparición la nueva izquierda y la idealización de la revolución se trasladó al tercer mundo; la guerra de Vietnam y la Revolución Cubana continuaron la ilusión de mayo de 1968, con los símbolos de Ho Chi Min y del “Che Guevara”.

De aquí surgió una generación cuestionadora que no tragaba entero, se rompieron los paradigmas y la canción protesta mostraba el protagonismo de los jóvenes. Este fue el ambiente para el Festival de Teatro. Todo esto le gustaba al doctor Ernesto Gutiérrez, quien consiguió la colaboración de su amigo el presidente Carlos Lleras Restrepo y el respaldo de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN). Con este apoyo se creó la corporación “Festival Latinoamericano de Teatro Universitario”, de la cual hacían parte el Instituto Colombiano de Cultura, el ICFES, el Ministerio de Relaciones Exteriores, La Universidad de Caldas y la Cámara de Comercio de Manizales.  El Festival se realizó entre los días 4 y 12 de octubre de 1968, bajo la dirección administrativa y ejecutiva del doctor Emilio Echeverri Mejía, director de la Cámara de Comercio. El objetivo era muy claro: promover el desarrollo de la actividad teatral como medio de expresión estética de la juventud del continente y como instrumento de integración cultural latinoamericana.

Para esta primera convocatoria llegaron grupos universitarios de ocho países y se contó con la presencia del chileno Pablo Neruda y del Premio Nobel Miguel Ángel Asturias, de Guatemala. Ambos arribaron como jurados del Festival. Neruda fue invitado al Teatro Los Fundadores para leer sus poemas, pero se presentaron más de cinco mil espectadores y, como no había cupo para tanta gente, los estudiantes rompieron los vidrios del lobby principal, porque la puerta estaba cerrada por el lleno total del recinto. Después del recital, Neruda era noticia, en las librerías se agotaron los libros del poeta; se paseó por toda la ciudad, recorrió tiendas y graneros hasta culminar en el alto de Chipre, donde se recreó con los paisajes; por último, visitó el sector de Arenales, dedicó poemas a las prostitutas y disfrutó el tango y el lunfardo. Durante cinco días el público y los teatreros se volcaron a los escenarios; el primer premio se le otorgó al grupo de teatro Teusaca de la Universidad Santiago de Cali, por la obra Guárdese bien cerrado en lugar seco y fresco, de Terry Megan.

Pasaron los años, llegó la crisis del Festival, vino un receso por el cierre del certamen y, en 1984, con Belisario Betancur en la presidencia, se animaron muchas personas en Manizales y plantearon la posibilidad de revivir el Festival de Teatro. En este ambiente Octavio Arbeláez promovió reuniones con los dirigentes cívicos de la ciudad; participaron Elvira Escobar de Restrepo, Enrique Vélez, Ernesto Gutiérrez Arango, José Fernando Corredor y Rodrigo Ramírez. Así, en 1984, nació un nuevo Festival, abandonó el perfil de universitario y se convirtió en un evento internacional que llegó hasta Europa. Y desde esa fecha hasta hoy más de 1.500 compañías de 40 países han pasado por Manizales.