21 de septiembre de 2021
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El arte de ser abuelo

8 de septiembre de 2021
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
8 de septiembre de 2021

En Colombia se celebra el Día del Abuelo de forma oficial el cuarto domingo de cada mes de agosto (decreto 1740 del 2 de agosto de 1990) y en Estados Unidos se rinde homenaje a los abuelos cada domingo posterior al Día del Trabajo, es decir que este año es el 12 de septiembre. En conclusión, estamos en ¨época de abuelos¨.

Quienes somos abuelos, recorrimos hace años el camino que recorren nuestros hijos y nietos. Hoy nos dedicamos, con menos compromisos laborales y sociales, con mayor experiencia y más destrezas, dotados de mucha sensibilidad y ternura, con más tiempo disponible, con sabiduría y confianza en si mismos, a cumplir con una misión en la que siendo jóvenes jamás pensamos pero que Dios nos otorga en la etapa plena de la vida. Y la aceptamos con amor infinito.

Las mejores definiciones de ¨abuelo¨ o ¨abuela, no las da ningún diccionario, las dan los niños. Cada pequeño o pequeña tiene su propia respuesta y todas son sabias. Si eres abuelo hazle la pregunta a tu nieto o nietos y lo comprobarás. Dile: ¿Qué es para ti un abuelo?

De hecho, le hice la pregunta a mi nieto mayor, Nicolás, de 9 años. Y esto me dijo: ¨Un abuelo es una persona que me deja hacer todo lo que quiero. Alguien que me quiere mucho. Personas que amo y me aman. Y son los papás y las mamás de mi papá y de mi mamá¨.

Así es Nico, cuando el abuelo o la abuela están a tu lado, la disciplina desaparece, se va al abismo. Son capaces hasta de decir ¨mentiras piadosas¨ para encubrirte a ti y a tu hermano. Se convierten en caballitos para que seas jinete, y en carruaje para que seas cochero o chofer, y en portero para que siempre hagas goles, y en ajedrecistas a los que siempre ganas la partida.

Ser abuelo …

Es dar amor, mucho amor; confianza, guía, empatía, enseñanza, bondad, comprensión, piedad, ejemplo, cariño, calor humano, ayuda, apoyo.

Es la mejor demostración de que tu sangre corre por otras venas.

Es ser maestro, amigo, orientador, conspirador, consejero, inspirador, cómplice, transmisor de valores y saberes.

Es un huracán indisciplinado, un cómplice incorregible, un creador e impulsor de sueños.

Es servir de cocinero, arquitecto, chofer, sembrador, confesor, humorista, vigilante, lavandero, mago, salvavidas, mesero, guardaespaldas, y mucho más.

Es abrigo, almohada, poncho, paraguas, confidente por vocación.

Es luz, voz, oídos, ojos, todos los sentidos y todo sentimiento.

Es un ser con cabello de plata, manos de hierro y corazón de oro.

La mano de un abuelo o de una abuela, es más segura que un acorazado de los mares. Los abuelos lavan, limpian, cantan, cambian pañales, secan lágrimas, visten, juegan, y juegan, y juegan.

Para un abuelo no pueden existir los juicios legales, ni los tribunales porque aun no ha nacido el fiscal que les gane cuando defienden a sus nietos. Ni el guerrero que los venza en una batalla por sus nietos.

Quien no es abuelo no alcanza a entender porqué la necedad de los abuelos exhibiendo fotografías y videos, y narrando anécdotas de sus nietos.

El abuelo tiene el don de hacernos reír y también de llorar por nosotros, de entender nuestras penas y aliviarlas, de tendernos una mano cuando más la necesitamos.

Los abuelos son modelos antiguos, pero con estrategias modernas a la hora de jugar, de construir, de correr, de enseñar, de aconsejar, de contar historias, de defender a sus muchachos.

Los abuelos son imborrables, son eternos. Su huella ocupa todos los espacios. Son valientes, incansables, creativos.

No les importa ser niños de nuevo para estar a la altura de los más pequeños. Son ángeles.

No hables de tus abuelos en pasado, aunque ya sus cuerpos no estén. Ellos nunca mueren, siempre están a tu lado, rodeándote, cubriéndote, sosteniéndote, defendiéndote, manteniendo vivo su amor por ti. Nunca dejarán de ser tus héroes. Ellos serán por siempre tu himno, tu bandera, tu escudo, tu mar, tu cielo.

El universo permanecería totalmente a oscuras si no existiese la luz de los abuelos.