20 de octubre de 2021
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Después de la salud, educación es el sector más afectado por la pandemia

22 de septiembre de 2021
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
22 de septiembre de 2021

En mi último encuentro el mes pasado con mi pariente y amigo el ingeniero caldense Carlos Enrique Escobar Potes, profesor de la Universidad Nacional, seccional Manizales, desde hace un rosario de años, se quejaba, con marcado pesar, del hecho de no poder asistir a clases presenciales con sus alumnos.

Y es que Carlos Enrique no es un maestro como tantos otros, tiene acostumbrados a sus alumnos a vivir experiencias físicas, fuera de las aulas, en relación con las materias que dicta, especialmente en todo lo relacionado con suelos, en lo que Carlos Enrique tiene experiencia como pocos en Colombia.

Irónicamente, otro amigo, Apolinar Suárez, también profesor, pero en un colegio de bachillerato, se queja de la decisión de las autoridades escolares de obligar a maestros y estudiantes a asistir a clases presenciales sin estar todos vacunados contra el covid-19 y sin que se tomen las precauciones de rigor.

Ambos profesores, Escobar y Suárez, tienen la razón, según como se analicen las cosas. Pero los dos, con sus quejas, son apenas una muestra mínima de como la educación en general, es el sector mas atropellado, mas afectado, mas dañado por la pandemia, después de la salud, claro está.

Esta semana, la UNESCO alertó que 117 millones de alumnos a través del mundo permanecen aún sin recibir enseñanza alguna, un año y medio después de que el coronavirus provocó un cierre sin precedentes de escuelas en todo el mundo.

“Sabemos que mientras las escuelas permanezcan cerradas por más tiempo, la repercusión en el bienestar y el aprendizaje de los niños será más grave y potencialmente irreversible, fundamentalmente para los más vulnerables y marginados”, declaró la Sra. Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO. “Es realmente alentador constatar que numerosos gobiernos hacen todo lo posible por dar prioridad a la reapertura de las escuelas, garantizando la seguridad de los alumnos, los docentes y las comunidades, pero nuestro primer objetivo debe ser la reapertura urgente de las escuelas en todas partes del mundo, para todos los alumnos”.

Sin educación no hay progreso, se deteriora la salud, se descomponen las sociedades, y 117 millones de estudiantes, algo que representa el 7,5% de la población escolar mundial, permanecen afectados por el cierre total de las escuelas en 18 países. La cantidad de países en los que las escuelas han abierto parcialmente ha disminuido de 52 a 41 durante el pasado año. Las escuelas permanecieron cerradas durante un período total de 18 meses en cinco países, con repercusión para 77 millones de alumnos.

Pero vamos a circunscribirnos a lo que tiene que ver con nosotros en Colombia, y quiero tomar como ejemplo el departamento de Caldas, en donde alrededor de un 14% o 15% de su población es escolar. Eso significa unos 150,000 estudiantes en centros educativos públicos y privados. No dudo que nuestra Secretaría de Educación departamental maneja la situación con la mayor responsabilidad posible. Pero sería bueno que todos conociéramos información que, de una u otra manera, pueda contribuir a la toma de decisiones en cada núcleo familiar, de donde debe partir la protección mayor para nuestros niños y jóvenes escolares.

Me refiero a que las máximas autoridades escolares debieran darnos información como ésta: ¿Cuántos maestros, estudiantes y personal administrativo están vacunados en el departamento? ¿Cuáles son las estadísticas de contagio en universidades, colegios y escuelas tanto urbanas como rurales?  ¿Qué medidas preventivas extras se están tomando? ¿Cuáles son los riesgos reales? ¿Qué capacidad de conexión digital existe?, en fin.

Pensar en educación no presencial en Caldas es casi una utopía, excepto quizás en las universidades, pues no existe la capacidad técnica para hacerlo usando internet.  Pero es el momento para que nuestras autoridades aprovechen las circunstancias para tratar de reducir la brecha digital en nuestros centros educativos. Es válido tocar puertas de organismos internacionales como La UNESCO, UNICEF y el Banco Mundial que han aunado sus esfuerzos en el marco de la “Misión: Recuperar la educación en 2021” cuyo objetivo es ayudar a los gobiernos a garantizar que los alumnos regresen a la escuela, a poner en marcha planes para ayudarlos a compensar el aprendizaje perdido y a preparar a los docentes para que puedan hacer frente a la pérdida de aprendizaje, así como a incorporar las tecnologías digitales en sus prácticas pedagógicas.