25 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Plinio Apuleyo y sus trances

10 de agosto de 2021
Por Jaime Lopera
Por Jaime Lopera
10 de agosto de 2021

A veces llegan a nuestras manos unos textos imposibles de ignorar. Hay muchos que pasan de largo, y otros más que terminan ligados a uno por los renglones subrayados como sirvientes de la memoria. Estos últimos eran, para Cabrera Infante, casi un género literario ―tal como las anotaciones en los bordes de la página de las cuales existen muchísimos ejemplos: una vez conocí notas marginales en tinta verde en algunos libros de la biblioteca del filósofo Nieto Arteta, o en la de Francisco Lozano, y siempre me parecieron un pugilato con las opiniones de autor del libro con un rigor que siempre consideré demasiado metódico y detallista.

No lo digo a propósito del libro de Plinio Apuleyo Mendoza, Postales de una Vida[1], sino para señalar que es un atrevimiento subrayarlo: es de tal naturaleza fresca y limpia su lectura que sería una profanación, o un desperdicio de tiempo, hacerle anotaciones al borde. Además, porque seguir la lectura de largo es una necesidad que Plinio le ha impuesto al lector ― sacrificando al periodista y dejando vivo al novelista―, pues cualquier desvío puede costarle la penitencia de pasar por alto lo verdaderamente trascendental de la página. Eso de agarrar al lector de la solapas y sumergirlo en el argumento, no era una invención de Raymond Carver sino la mejor manera como se podían explicar sus ficciones.

Plinio ha sido un escritor controvertido. Fue mi jefe en una agencia de noticias y fundador de las juventudes emerrelistas en circunstancias más joviales. Pero después de militar en una izquierda moderada, terminó en las milicias del neoliberalismo más riguroso que habían encabezado los Vargas Llosa al romper con Fidel Castro. Solo que su sólida amistad con García Márquez (de la cual nadie duda) apenas le causó roces pasajeros con el Nobel dado que traían consigo una serie de luchas personales en varios lugares, empezando por París, que no podían romper ese vínculo de colegas y compinches. A su regreso al país se lo vio muy comprometido con la derecha colombiana lo que le causó bastantes reproches por parte de quienes nunca entendimos su intención.

Este libro de memorias omite, por fortuna, todos aquellos pormenores y deja en limpio la literatura. Para mi satisfacción (que dudo mucho del papel de las autobiografías y la sinceridad de los biógrafos), Plinio nos entrega unas reseñas de sus amigos y personajes favoritos, de sus ciudades amadas y de los espacios donde vivió los mejores o los peores momentos de su vida. Es ahí, en la parte literaria de sus postales, donde uno se encuentra con el novelista, y donde se prescinde del escritor político con sus contradicciones. Salvado aquel prejuicio es un deleite leerlo de seguido, repito, porque allí está el testimonio del literato que enriquece su propia vida con su poesía, y a quien uno debe conocer sin preguntarse demasiado si el poeta Erza Pound era un reaccionario, o si Heidegger debe rechazarse por su burbuja nazista –con dicho sesgo tampoco se podrían conocer ni a Celine ni a Marechal y los más sectarios dirían que al Borges nombrado en la Biblioteca Nacional por los militares argentinos.

Hay un simpático rasgo final en este libro de memorias de Mendoza que suele ser mencionado de soslayo en la historia de los escritores porque tal vez muestra una debilidad de la cual pocas veces existe una confesión franca: la capacidad de reírse de sí mismos. El memorista decide acentuar las razones familiares para que lo bautizaran Plinio Apuleyo en el Boyacá medieval con el mensaje de que debía ser un clásico romano o, por lo menos, un alumno distinguido de ellos. Y, para mayor regocijo del lector, Mendoza hace una agradable postal sobre el tamaño de sus orejas que tiene toda la invitación juguetona de quien sabe burlarse de sus defectos o de justificarlos plenamente sin sonrojos.

[1] Mendoza, Plinio Apuleyo. Postales de una Vida. Literatura Random House, Bogotá, 2021; 288 paginas.

Agosto 10, 2021