24 de mayo de 2022
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Caldas campeón…

11 de agosto de 2021

Por Esteban Jaramillo Osorio.

Increíble. Gratificante. Un bofetón para los ladrones de sueños, en el futbol profesional. Un desbloqueo anímico para los aficionados indignados por los malos momentos del Once Caldas.

Cuando el partido, con la tribuna nerviosa, ingresó al tramo final en el minuto 93, un tal Jair Joao Abonía del Valle, ( nada que ver con aquel veloz delantero del Once Caldas, en los noventa, ya fallecido) enterró, con su autogol, las aspiraciones de su selección y llevó al tope las de Caldas, para transformar el sufrimiento en fiesta, en baile, y así ganar el título nacional en la categoría sub 21.

La pelota esquiva había rondado, segundos antes, por la portería  local, con un disparo en el horizontal que amenazó con amargar la tarde.

Nunca, en todo el trámite, Caldas perdió las formas estéticas de su juego, ni aminoró la búsqueda del triunfo. Pese a que el gol de la victoria se maduraba pero no caía, no reinó el desespero y tampoco el conformismo.

Caldas fue el mejor equipo del torneo.

Hermosa la tarde, como bello es el futbol, intenso y emocional. Cuando no se acude a la trampa, no se gana con ayudas extras y el premio mayor es para los mejores.

Desaforados, en improvisadas tribunas, gritaban desde lo alto los chicos de Atlántico y Tolima, hermanados en la angustia, porque fueron campeones y subcampeones solo por un rato. Penoso su camino de retorno a casa.

Loco el cierre.

El apoyo de la gente fue increíble porque representaba un desahogo frente a las decepciones constantes del Once. Varios de los futbolistas campeones sufren y sufrieron el rechazo de Eduardo Lara, Huberth Bodhert, y su corte de asistentes, para darle cabida a jugadores de otras tierras y otros empresarios. Roscas o paisanajes, que todos advertimos porque tontos no somos.

Torneo exitoso para el recreo de la memoria. Muchos históricos en la tribuna, como ojeadores de talentos, y decenas de amigos, practicando el arte de la palabra.

Caldenses campeones, porque identificaron el objetivo de la liga, sus directivos y sus entrenadores.

Hay futbolistas en esta tierra. Y buenos. Solo que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver…