1 de agosto de 2021
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Normas para diseño de alcantarillado pluvial se debe modificar

6 de julio de 2021
6 de julio de 2021
Es necesario que la normativa colombiana integre nuevas limitantes para el diseño. Foto: Cortesia Evelyn Esperanza Burbano Argoty.

Un diseño experimental evidencia que el diseño y la construcción actuales de los desagües y su interconexión con diferentes estructuras como sumideros, tubos y conexión con redes de alcantarillado –recomendados en la Resolución 0330 de 2017– tienen falencias que llevan a inundaciones y desbordes de flujo de agua.

Para evitar que eso siga ocurriendo es necesario que la normativa colombiana integre nuevas limitantes para el diseño del tramo inicial del alcantarillado pluvial, que pasarían de una pendiente mínima del 2 al 3 % y una relación de llenado máxima de 93 % a una del 80 %, lo que requeriría cambiar las tuberías actuales por tubos de mayor diámetro.

“Una de las motivaciones para desarrollar este trabajo fueron los frecuentes rebotes del agua por los sumideros, además de las inundaciones pluviales en las calles de las ciudades, que generan accidentes y aumentan el tráfico vehicular, entre otras cosas, por lo que analizamos qué se había estudiado sobre este tema en diferentes partes del mundo, analizando qué se podía hacer en Colombia y tomando un caso hipotético en Manizales”.

Así lo señala la ingeniera civil Evelyn Esperanza Burbano Argoty, magíster en Ingeniería – Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales y miembro del Grupo Académico de Trabajo en Ingeniería Hidráulica y Ambiental, quien en su estudio evalúa la efectividad de la normativa colombiana. Para determinar los criterios de la precipitación y la incidencia del drenaje urbano toma como caso de estudio experimental el sistema de alcantarillado de Manizales.

“Según la norma, al construir un sumidero se debe escoger el lugar más idóneo para recoger la mayor cantidad de agua posible, y se construye con un desnivel del 2 % para asegurar su captación; así mismo, el tubo debe ser unos 26 cm de diámetro y debe llegar al 93 % de capacidad de llenado con el fin de que quede un 7 % de espacio para evitar que se sobrepase la capacidad del tubo, ya que al ocurrir esto se corre el riesgo de que la presión haga que el flujo del agua se devuelva, causando taponamientos e inundaciones”, detalla.

La investigadora tomó esos parámetros en el Laboratorio de Hidráulica de la UNAL y diseñó un modelo a escala 1:1 con tubos de PVC y una duración de apenas 5 minutos, y simuló el sistema con ocurrencia de lluvias con la apertura de una válvula, la cual iba permitiendo la entrada del flujo de agua a la tubería hasta alcanzar el caudal máximo.

A pesar de cumplir con todas las especificaciones de la norma al simular las condiciones de lluvia en estación de invierno, el tubo copó su capacidad, lo que demuestra que en la norma existen falencias y que deben ser corregidas.

“A pesar de cerrar la llave durante el experimento, a los 2,5 minutos de iniciado, el tubo aún seguía lleno de agua. Tratamos de elevar cierta recomendación a los encargados mostrándoles que hay falencias en el diseño, aun considerando las lluvias necesarias, por lo que estos diseños en el país pueden tener mejores criterios que los actuales para evitar estos eventos”, señala la investigadora.

Manizales como caso de estudio

Agrega que otros estudios de la Maestría demuestran que en Manizales las inundaciones se atribuyen especialmente a las grandes pendientes de la ciudad.

Uno de los casos de estudio registrados se da en la comuna Palogrande, donde la investigadora Diana Rey evidencia que aunque el agua pasa por pendientes muy altas y con mucha intensidad, luego pasa a una de menor altura llevando a problemas de estancamiento.

“Otro de los ejemplos es sobre el sector de la avenida Kevin Ángel, sobre la cancha de la Asunción. Se tomaron los casos de los aguaceros del 12 de abril de 2016 y del 20 de febrero de 2018, en los cuales se observó un limitante para evacuar el agua y un colapso en las cámaras de inspección”.

La propuesta de la investigadora Burbano se llevó ante el Ministerio de Vivienda, el cual resaltó la importancia de este tipo de investigaciones prácticas y aplicables a la realidad colombiana.