1 de agosto de 2021
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Desigualdad entre géneros a la hora de trabajar

20 de julio de 2021
20 de julio de 2021

Por Guillermo Romero Salamanca

La pandemia, además de llevarse a 4 millones de personas, de crear una crisis económica y social, la desigualdad entre los géneros en el mundo del trabajo se agudizó, golpeando desproporcionadamente la ocupación y los ingresos de las mujeres, y no cambiará en el futuro cercano, afirmó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según las nuevas proyecciones globales de esa agencia de la ONU, en 2021 sólo el 43,2% de las mujeres en edad de trabajar tendrá un empleo, en tanto que el 68,6% de los hombres estará trabajando, un nivel que recupera el índice de ocupación masculina previo a la emergencia sanitaria.

Si bien el empleo femenino crecerá más rápidamente que el de los hombres el año entrante, no alcanzará a compensar la pérdida sufrida por la pandemia y el nivel de ocupación no llegará a la marca de 2019.

Los datos del nuevo análisis del organismo especializado señalan que entre 2019 y 2020, el empleo de las mujeres decreció un 4,2%, es decir, perdió 54 millones de puestos de trabajo, mientras que el de los hombres se redujo en un 3%, o 60 millones de trabajos.

La publicación “Avanzar en la reconstrucción con más equidad” explica que la desproporción en la pérdida de empleos e ingresos de las mujeres se debió a su presencia excesiva en los sectores económicos más afectados, como los servicios hostelero y manufacturero.

Las mujeres de América fueron las más afectadas

La OIT destaca que, en la afectación por regiones, América registró la mayor pérdida de empleos de mujeres a causa de la pandemia, con 9,4% de trabajos perdidos, frente a un descenso de 7% en el caso de los hombres.

“La caída del empleo de las mujeres perturbó el progreso observado en los últimos quince años gracias a la mejora de las oportunidades educativas para las mujeres, al aumento de disponibilidad de empleos formales en el sector de los servicios, a la migración de zonas rurales a urbanas y al descenso de las tasas de fertilidad”, apunta el análisis.

Asimismo, estima que sólo el 46,8% de las mujeres tendrá un trabajo en 2021. Entre los hombres, el índice alcanzará el 66,2%.

Al retroceso en el continente americano le siguieron los Estados Árabes con 4,1%, y Asia y el Pacífico con 3,8% para las mujeres, frente a 1,8% y 2,9% para los hombres, respectivamente.

En Europa y Asia Central la pandemia redujo el empleo femenino en 2,5% y 1,9%, respectivamente; mientras que en África disminuyó también 1,9%, frente a apenas 0,1% en el caso de los hombres.

Baja calidad del empleo

De acuerdo con la agencia de la ONU las grandes brechas de género en la calidad del empleo son evidentes: la mayoría de las mujeres que trabajan tienen que aceptar salarios bajos, jornadas de trabajo prolongadas, escasas oportunidades de ascender, exposición a riesgos de salud y seguridad en el trabajo, vulnerabilidad a la violencia y acoso.

Además, gran parte del empleo femenino ocurre en sectores en la economía informal.

El estudio recuerda que las mujeres siguen ganando un 20% menos que los hombres y ven sus salarios más penalizados cuando pertenecen a minorías étnicas, son migrantes o tienen alguna discapacidad.

“La pandemia de COVID-19 ha golpeado a quienes están en el fondo de la escala salarial más que a quienes están en lo alto, y en particular a las mujeres, que están desproporcionadamente representadas en los trabajos de baja remuneración”, subraya la agencia.

Medidas de protección del empleo

Los cálculos basados en una muestra de 28 países europeos revelan que sin las subvenciones salariales las mujeres habrían perdido el 8,1% de sus salarios en el segundo trimestre de 2020, frente al 5,4% en el caso de los hombres.

En cuanto a las mujeres que trabajan en la economía informal, la pandemia alteró sus medios de ganarse la vida puesto que muchos negocios sin registro formal tuvieron que cerrar temporal o permanentemente, empujando a numerosas de sus trabajadoras a la pobreza.

La OIT afirmó que la situación laboral de las mujeres fue bastante mejor en los países que adoptaron medidas para evitar que perdieran el empleo y pudieran reincorporarse al trabajo lo antes posible.

Cita los casos de Colombia y Chile, donde se aplicaron subsidios salariales a las nuevas contrataciones, con tasas de subvención superiores para la contratación de mujeres. Colombia y Senegal, entre otros, crearon o reforzaron la asistencia a las mujeres empresarias. En muchos casos, como en México o en Kenya, se establecieron cupos a fin de que las mujeres se beneficiaran de los programas de empleo público.

SIGUEN LOS CASOS EN LA VILLA DEL JAPÓN

Un nuevo caso de Covid-19 registrado en una delegación que asiste a los Juegos Olímpios en Tokio prendió las alarmas de los organizadores cuando faltan seis días del inicio de la justa deportiva internacional.

Una gimnasta estadounidense fue diagnosticada con la Covid-19 en el campo de entrenamiento del equipo, y otro miembro del equipo también ha sido aislado, anunció este 19 de julio un responsable de la ciudad de Inzai, al este de Tokio.

Este anuncio se produce luego que la Villa Olímpica de Tokio -donde miles de deportistas y técnicos viven en una burbuja – haya sufrido este fin de semana sus primeros casos.