1 de agosto de 2021
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Una ERUM más grande…en burocracia y corrupción

Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
15 de junio de 2021
Por Julián Andrés García Cortés
Por Julián Andrés García Cortés
Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
15 de junio de 2021

«Sí en tres meses la ERUM no funciona, se liquida», así lo dijo Carlos Mario Marín Correa, alcalde de Manizales a inicios del 2020, sin embargo, hoy llevamos 18 meses de gobierno y la empresa sigue funcionando como si no pasara nada, como si la mayoría de las personas de la comuna San José no vivieran en la pobreza o la pobreza extrema y como si las propuestas de campaña del alcalde y del ejercicio de gobernar valieran nada.

Las discusiones sobre la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano llevan muchos años, muchos debates de control político y muy poca voluntad política para resolver estos problemas. Pero atribuirle la culpa solo al gobierno de Carlos Mario, no solo sería irresponsable, sino mentiroso, pero sí hay que decir que él tampoco ha tenido la intención de cambiar la realidad de este Macro Desastre y de la realidad de esta comuna.

En mi intervención en el debate que citamos para que la ERUM nos contara sobre su plan de acción y la situación actual de la empresa, dije que esa institución es un foco de corrupción y en esta columna explicaré por qué.

Lo primero que debemos hacer es entender que la corrupción va más allá del robo de los recursos públicos, pues la corrupción está ligada también al mal manejo de esos recursos, el detrimento patrimonial, la ineficiencia e ineficacia de uso de esos dineros y la falta de información y transparencia en lo que se comunica. De todos esos problemas y otros más graves como la inoperancia y falta de resultados en sus objetivos misionales sufre hoy la ERUM en nuestro municipio.

La ERUM es un foco de corrupción porque no está haciendo lo que tiene que hacer. Tiene niveles burocráticos muy altos y resultados muy bajos. En contratación y planta de personal la ERUM se gasta al año más de mil novecientos millones de pesos; entre contratistas y personal de planta para el año 2020 tuvo 51 personas, y las cosas van de mal en peor. Todavía falta saber cuántas personas se van a contratar este año y si el rubro del costo por burocracia aumenta. En gastos de funcionamiento la ERUM tiene un presupuesto de dos mil seiscientos millones de pesos, es decir, sumados los rubros anteriores dan más de cuatro mil quinientos millones de pesos, y los resultados son vergonzosos y casi nulos.

Muchos se preguntarán cuál es la corrupción en ese caso y la respuesta es sencilla. La burocracia innecesaria es una de las modalidades de corrupción más sofisticadas que se usa en la actualidad. Se contrata personal y se mantienen ahí con altos sueldos y después se usan para apoyar campañas electorales y poner dinero para financiar a algunos candidatos. Y en tiempo preelectoral todo es posible.

Pero uno de los mejores ejemplos en la ERUM es el de su gerente, una persona que lleva seis meses en su cargo con un sueldo de 11 millones 500 mil pesos aproximadamente, y a la fecha no se ven resultados, según se evidenció en el informe que presentó en el Concejo de Manizales donde mostró exactamente lo mismo que esa empresa había presentado en el 2020. ¿Qué pasaría si eso sucediera en una empresa privada? Pues echan al gerente por incumplimiento de funciones, pero acá nada de eso pasa.

 

Por otra parte, la información de la ERUM es obsoleta, incompleta y desactualizada, no solo presentan un informe repetido, sino que a su página web nadie la toca ni la actualiza. Un ejemplo de ello es que aún aparece como gerente Luisa Fernanda Bermúdez, quien lo fue hasta diciembre del 2020, y esa es la punta del iceberg, el resto de la información esencial o no está o está desactualizada.

Pero lo peor de todo es que la ERUM no cumple con su objetivo misional, y la mejor evidencia es recorrer la Comuna San José y ver la precariedad con que vive su gente y el nivel de degradación en la que está su infraestructura y las condiciones de vulnerabilidad a la que la administración municipal los condenó a vivir. Al parecer y tal como lo expresó el gerente el pasado martes 8 de junio del 2021, la gran transformación de la ERUM tiene que ver con una “planeación estratégica” y un DOFA, así las cosas no creo que los cambios sean muchos.

En mi opinión la ERUM se debe liquidar, con lujo de detalles ha demostrado en su historia que no es capaz de dar resultados con los proyectos que emprende, dos ejemplos, renovación urbana de la Baja Suiza que se realizó finalizando el siglo XX y Macro-proyecto San José. Con su liquidación nos ahorraríamos gastos inoficiosos en burocracia y focos de corrupción.

Por último este debate no acaba, su continuación será el próximo miércoles 16 de junio en el CISCO de San José, el cual ya fue inaugurado y todavía no está en funcionamiento. Se podría anotar como otro detrimento patrimonial en la larga historia de la ERUM.

@julianelpolit

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