1 de agosto de 2021
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Se hundió en el congreso el proyecto sobre comida chatarra

17 de junio de 2021
17 de junio de 2021

No obstante la presión ejercida por la sociedad civil y la academia ante el Congreso para que el proyecto de ley sobre comida chatarra fuera agendado para debate el 15 de junio a fin de que se convirtiera el ley de la República, este no fue puesto a estudio de los congresistas, hundiéndose por tercera vez. La Ley Comida Chatarra buscaba que se le exigiera a la industria que ponga “los sellos frontales de advertencia en los productos comestibles o bebibles, de acuerdo con contenidos de edulcorantes y/o con el contenido en exceso de azúcar, sodio o grasas saturadas”.

Esta iniciativa tiene el apoyo de más de 280.000 personas que han firmado la petición en línea, además de 7.100 cartas que la ciudadanía ha enviado a los miembros de la mesa directiva del Congreso pidiéndoles que la agendaran antes del 20 de junio de 2020. Adicionalmente, de acuerdo con una encuesta realizada por el periodista Lucas Pombo de W Radio, en la que se preguntaba “¿Cuál debe ser el proyecto que priorice el Congreso de la República en el remate de las sesiones ordinarias? fue respondida por más de 2.300 personas, quienes priorizaron la #LeyComidaChatarra.

La implementación de los sellos frontales de advertencia cobra aún más importancia debido a los altos niveles de sobrepeso, obesidad, diabetes y otras enfermedades no transmisibles relacionadas con la nutrición que afronta el país. Según la Organización Mundial de la Salud, los colombianos tienen altas tasas de sobrepeso (55,8%), obesidad (20,7%) y diabetes (8,0%)[1]. Adicionalmente, la Encuesta de Salud Nutricional 2015 establece que 1 de cada 4 escolares entre 5 y 12 años tiene exceso de peso y más de la mitad de los adultos afrontan esta situación.

Organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la Organización Panamericana de la Salud han publicado documentos técnicos, en los que destacan los altos riesgos de los productos comestibles ultra-procesados para la salud. Varios estudios sin conflicto de interés han mostraron que consumir una dieta de productos comestibles ultra-procesados se relacionó, 10 a 20 años más tarde, con aumento de peso, aumento de enfermedades cardíacas, mortalidad por todas las causas, aumento de diabetes, hipertensión y varios tipos de cáncer. Cabe recordar que el término productos comestibles ultraprocesados hace referencia a la comida (incluyendo bebidas) chatarra, que la industria suele engañosamente presentar como “alimentos”.[1]