1 de agosto de 2021
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Pactos con el miedo

17 de junio de 2021

Por Octavio Hernández Jiménez

Octavio Hernández Jiménez

Huíamos de la peste, a ciegas, con los ojos vendados, por un pasillo estrecho, en un viejo castillo. Según los textos de historia, la peste siempre ha sido ‘nova et vetera’, no solo en los humanos sino en toda forma de vida. Una sinsalida en la que las formas verbales más utilizadas eran desconcierto, cierre total y prohibido hacer la mayor parte de lo se estaba acostumbrado a realizar.  

Oficialmente, la tercera ola de la peste empezó el 4 de abril de 2021. Sin embargo, la aceleración había empezado dos semanas antes. En los primeros quince días de abril de 2021, en Colombia y el resto del mundo, la situación no dejó  de empeorar. En la primera quincena abrileña, los contagios fueron 196.342  y las muertes 3.777, mientras que, en todo marzo, fueron 154.687 contagios y 3.445 fallecimientos, lo que confirmaba que asistíamos a la cresta más alta de la tercera ola.  En la primera semana de abril (semana de Pascua), pasaron a la otra vida  1.345 colombianos  víctimas del coronavirus, y en la segunda semana de abril, hubo 2.052. De esta forma, Colombia alcanzó la cifra de 67.199 muertos y 2.602.719 infectados por la peste.  

Las unidades de cuidados intensivos (UCI) tenían una ocupación del 72%, a 14 de abril de 2021, en todo el país. Antioquia: 94,84%. La Guajira: 88,2%. Atlántico: 84,42%. Valle del Cauca: 84,31%. Caldas: 79,72%. Magdalena: 77,67%. Bogotá: 77,49%.   Cesar: 76,37%. Risaralda: 73,82%.    

En Caldas, la situación no estuvo mejor, en la semana santa y la semana siguiente a la de pascua. Dos fines de semana con toque de queda continuos para el Centrosur del departamento: Manizales, Neira, Villamaría, Chinchiná y Palestina. De 6 de la tarde del viernes hasta el lunes a las 5 am. También ordenaron pico y cédula. De cada casa podía salir una persona a hacer vueltas y compras. Los empresarios, propietarios y trabajadores de la noche (cantinas, bares, restaurantes, discotecas), salieron, por la Avenida Santander, a  protestar contra el toque de queda, la ley seca y demás restricciones que afectaban ingresos y  nómina de empleados, sobre todo los fines de semana. Se les unieron  taxistas y sindicatos de la ciudad. Calcularon que habían participado entre 1.500 y 2 mil personas. Cerrarían los templos al final de la segunda semana de abril, y los hoteles solo recibirían pasajeros que hubieran adquirido cupos antes de que se declarara la tercera ola de la pandemia  (Martha Lucía Gómez, 16 de abril de 2021, p.2.).    

El ascenso a la cúspide de la tercera ola se dio, en forma más veloz, en el Centrosur de Caldas mientras que, en los 22 municipios restantes, el ritmo se mantuvo más lento y, en ciertos municipios, pasada la semana santa, aún no habían empezado a moverse las cifras de contagio y muerte. Si este pico iba a durar 6 semanas, como dijeron, todavía faltan tres semanas para que la tercera ola fuera asunto del pasado.                                                    

Hasta la primera semana de abril de 2021, los municipios caldenses traían los siguientes contagiados a los que sumaron algunos más, en la primera quincena de abril: Aguadas: 294 acumulados y 0 nuevos. Anserma: 782 acumulados y 4 nuevos. Aranzazu: 232 acumulados y 0 nuevos. Belalcázar: 162 acumulados y 0 nuevos. Chinchiná: 2.403 acumulados y 30 nuevos.  Filadelfia: 115 acumulados y 0 nuevos.  La Dorada: 2.929 acumulados y 7 nuevos. La Merced: 111 acumulados y 1 nuevo. Manizales: 34.928 acumulados y 267 nuevos. Manzanares: 395 acumulados y 2 nuevos. Marmato: 375 acumulados y 0 nuevos. Marquetalia: 323 acumulados y 2 nuevos.  Marulanda: 124 acumulados y 0 nuevos. Neira: 486 acumulados y 8 nuevos. Norcasia:  124 acumulados y 0 nuevos. Pácora: 427 acumulados y 0 nuevos.  Palestina: 366 y 1 nuevo. Pensilvania: 309 acumulados y 0 nuevos.  Riosucio: 936 acumulados y 4 nuevos.  Risaralda: 146 acumulados y 3 nuevos. Salamina: 239 acumulados y 0 nuevos.  Samaná: 253 acumulados y 0 nuevos. San José: 61 acumulados y 0 nuevos. Supía: 790 acumulados. 16 nuevos.  Victoria: 141 acumulados y 1 nuevo. Villamaría: 4.430 acumulados y 25 nuevos.  Viterbo: 399 acumulados y 6 nuevos. Totales; acumulados: 52.280. Tercera Ola: 377.   

 En el Centrosur de Caldas, las autoridades  impusieron 926 multas por desacato a las medidas de seguridad, los dos fines de semana siguientes a la semana santa.   A muchos no les importó que estuviéramos pasando por uno de los momentos más complejos en lo que iba corrido de la pandemia, con la visita de la cepa británica que llegó con el anuncio de una mayor transmisibilidad. En esos días, en Manizales, hubo 28 capturas por delitos en flagrancia; 195 comparendos por infringir el Código Nacional de Convivencia; 123 detenidos en  centros de protección; 9 fiestas suspendidas en viviendas al amanecer del domingo. Las sanciones iban hasta $969 mil pesos (un dólar costaba 3.600 pesos) (Martha L. Gómez, 21 de abril de 2021, p.11). La secretaria de Gobierno de la capital de Caldas hizo ver que, a la policía la culpaban del comportamiento de los menores en la calle cuando en ese asunto gran parte de la responsabilidad era de los padres de familia. ¿Qué hacía a media noche en discotecas y bares? 

 La amiga C.C., falleció en Pereira, por covid-19, en una clínica de esa ciudad. Su muerte ocurrió el jueves 15 de abril de 2021 y el sepelio tuvo lugar el martes 20 de abril porque, en los días posteriores a su muerte, no había cupo para la cremación debido a la cantidad de cadáveres que se apilaron para procesar. En Medellín, su Área Metropolitana, con Rionegro y Guarne, hay 13 hornos crematorios y la capacidad de procesamiento era de 156 cuerpos, diarios; no había cupo disponible para los fallecidos por covid-19 y otras causas, cada día.  

 En marzo de 2021, Manizales, con Bogotá y Bucaramanga estuvieron en alerta naranja con toque de queda de 8 de la noche a 5 de la mañana. La capital de Risaralda, con Medellín, Cali, Barranquilla, Santa Marta y Valledupar entró en alerta roja, desde mediados de abril,  con toque de queda de 6 de la tarde a 5 de la mañana. Del 21 de abril al 3 de mayo. 

 Los municipios que, en Colombia, en las vacaciones de Semana Santa, conservaron los protocolos para detener el coronavirus, merecían ser condecorados. La muestra del comportamiento se captaba en las localidades en donde, a pesar de las ceremonias religiosas en los templos, supieron comportarse, de tal manera que,  a  los 15 días después del triduo sacro, seguían con cero contagios, en la temible tercera ola.  

 Cuando las UCI de gran parte del país y los hornos crematorios no daban abasto con contagiados y  cadáveres acumulados, un buen número de municipios caldenses seguían con Cero contagios, en la tercera ola. Entre 27 pueblos, estos eran los de 0 contagios: Aguadas, Aranzazu, Belalcázar, Filadelfia, Marmato, Marulanda, Norcasia, Pácora, Pensilvania, Salamina, Samaná, San José. Tenían 1 contagiado en la macabra quincena de abril: La Merced, Palestina, Victoria. Como decían los muchachos de antes: Eso no se queda así; eso se hincha. 

 En los municipios de Caldas, estas eran las muertes acumuladas debidas al covid-19, en 13 meses de la pandemia, entre mediados de marzo de 2020 y mediados de abril de 2021: Aguadas: 7.   Anserma: 51.   Aranzazu: 7.     Chinchiná: 65.     Filadelfia: 5.   La Dorada: 137.    La Merced: 0.    Manizales: 501.     Manzanares: 7.    Marmato: 5.     Marquetalia: 15.    Marulanda: 1.     Neira: 18.     Norcasia: 5.    Pácora: 17.    Palestina: 17.   Pensilvania: 11.    Riosucio: 46.    Risaralda: 4.    Salamina: 6.    Samaná: 5.   Belalcázar: 4.   San José: 1.   Supía: 28.    Victoria: 5.  Villamaría: 61. Viterbo: 19. Total de difuntos por covid, en Caldas: 1.050.  

 La vida se desarrolla hasta lograr su cenit y, en cualquier temporada, empieza el propio declive que, a la vez, es un nuevo renacer. No todos envejecen a partir del mismo momento. Vejez no es solo  decrepitud corporal sino muchas conquistas como sazón del pensamiento, meditación sobre la trascendencia y la divinidad, el destino, el mundo tangible e intangible, el tiempo para los cantos de primavera, las vicisitudes, las conquistas y los fracasos cubiertos con el paño de la resignación.  

 El poeta azteca Acomiztli Nezahualcóyotl (1402-1469) exclamó, mucho antes de la llegada de los españoles: “¡Oh, si nunca yo muriera,/ oh, si nunca desapareciera! Allá donde no hay muerte,/ allá donde se alcanza la victoria,/ que allá yo fuera”. Como lo advierte Kavafis, el viejo “se vuelve a la parte de juventud que aún le pertenece”. Hay una herencia de los viejos, material o inmaterial, a consideración de la juventud.  

 Pasados 20 siglos, muchos y buenos lectores siguen disfrutando “De la Brevedad de la Vida”, de Lucio Anneo Séneca, (4 a.C.-65 d.C.), una obra filosófica redactada como testamento por el filósofo hispanorromano,  en el ocaso de su vida. Entre la decrepitud de la piel una mirada comprensiva mira desde el fondo de los ojos. En los ojos de los viejos siempre brilla una luz de esperanza. “El tiempo que tenemos no es corto; pero perdiendo mucho de él, hacemos que lo sea y la vida es insuficientemente larga  para ejecutar en ella cosas grandes, si la empleáramos bien… La vida que se nos dio no es breve; nosotros hacemos que lo sea; y que no somos pobres sino pródigos del tiempo. Así la edad sería demasiado amplio para los que usaren bien de ella”.     

 ¿En este conteo, serían escasos o muchos los viejos? Al repasar las estadísticas de la batalla contra la peste, por medio de las vacunas, el número aproximado de viejos mayores de 80 años, según la Territorial de Salud de Caldas, era de 27.661, distribuidos de esta forma, en los 27 municipios del departamento: La Merced: 172 mayores de 80 años. Marmato: 142. Norcasia: 133. San José: 127. Riosucio: 1.831. Aranzazu: 356. Anserma: 917. Belalcázar: 228. Victoria: 234. Marquetalia: 323. Filadelfia: 262. Villamaría: 1.018. Palestina: 359. Pácora: 476. Viterbo: 425. Manzanares: 504. Supía: 721. Samaná: 529. Aguadas: 574. Salamina: 590. Marulanda: 64. Neira: 569. Manizales: 12.829. Chinchiná: 1.634. Pensilvania: 674. Risaralda: 299. La Dorada: 1.671. 

 Personas entre los 70 y los 79 años que habitaban en el departamento de Caldas, en 2021: Marulanda: 124. Manizales: 24.720. Villamaría: 2020. La Dorada: 3.484.Viterbo: 762. Chinchiná: 3.098. Anserma: 1.760. Salamina: 1.049. Victoria: 410. San José: 274. Pácora: 790. Aranzazu: 667. La Merced: 323.  Marmato: 274. Belalcázar: 501. Supía: 1.374. Palestina: 636. Neira: 1.150. Aguadas: 1.129. Riosucio: 2.979. Pensilvania. 1.001. Manzanares: 945. Filadelfia: 576. Marquetalia: 696. Risaralda: 549. Norcasia: 270. Samaná: 1.030. Total: 52.591, de los que se esperaba que, a 16 de abril de 2021,  la mayoría estuviera vacunada o decidida a recibir la vacuna de las farmacéuticas Pfizer, Sinovac o Astrazeneca. 

 Pero, los pacientes  requieren mucho más que dos dosis de vacunas contra el covid-19. En todas partes, la salud mental está maltrecha,  en lo referente a las conexiones sociales con la familia, los allegados y compañeros de tertulia. Por lo menos deberían salir a caminar al parque o, siquiera, utilizar los teléfonos e insistir en la lectura. 

 Según el psiquiatra Mauricio Castaño, “se ha presentado en este aislamiento un deterioro cognitivo, ansiedad, depresión y desmejora de la calidad del sueño, síntomas que se incrementan con la inactividad física… Las mujeres y los de edad avanzada han tenido una percepción negativa del envejecimiento. A esto se suma haber tenido una historia previa de problemas médicos como Enfermedad Obstructiva Crónica, hipertensión, diabetes, esto genera ansiedad, sensación de aislamiento y soledad”.   

 El geriatra y docente doctor Fernando Gómez, por su parte, dijo que se debía evaluar la etapa en que estaban los ancianos a los que dividía en: vigorosos, prefrágiles, frágiles y postrados con dependencia. Se llama la Prueba de Lázaro: Levántate y Camina. Cualquier miembro de la familia puede verificar en qué condición se encuentra el adulto”. 

 El geriatra Fernando Gómez,  por su parte, refería que, entre sus metodologías, estaba la de sentar al anciano en una silla,  le decía que cruzara los brazos, le pedía que se levantara, que  caminara dos metros, se devolviera y regresara a sentarse en la silla. Debía demorarse 15 segundos ya que si se demoraba más, debía estar más complicado y, si no era capaz de hacerlo, era porque necesitaba de alguien que lo ayudara a hacer sus cosas: bañarse, vestirse, etc.(B. Eugenia Giraldo, 18 de abril de 2021, pp.8-9).  

 En abril de 2021, la cantante inglesa Bonnie Tyler volvió a los escenarios, a sus 70 años de edad. En declaraciones para un noticiero dijo algo que alienta a las personas de su misma edad: “¡Fantástico! ¡No puedo esperar! ¡Lo mejor está por venir!”. En la apariencia del cuerpo, la ostentación de las propias canas comienza a marcar un estilo en hombres y mujeres. En la pandemia, las canas no son para esconder ni siquiera en las mujeres mayores. La mirada conspicua de algunas mujeres ha logrado ver a las demás mujeres como si fueran de menor estatura a la que siempre habían tenido. Claro, la mayoría de ellas salía a la calle no de tacón alto sino en cómodos tenis. La pandemia aceleró los cambios de apreciación. Más que cuestión de gusto, era asunto de libertad.