25 de mayo de 2022
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¡Mayo mes de las madres!

Abogado, analista y columnista de opinión en El Espectador, Revista Semana y Eje 21.
6 de mayo de 2021
Por Uriel Ortíz Soto
Por Uriel Ortíz Soto
Abogado, analista y columnista de opinión en El Espectador, Revista Semana y Eje 21.
6 de mayo de 2021

Comunidad y Desarrollo

Quisiera regresar a tus entrañas, te lo juro por mi patria madre mía, para estar libre de rufianes y rapaces, mientras vuelva a brillar la luz del día.

¿Cuantos años han pasado madre mía, del arrullo en tu pecho y el regazo?

Tus canas que son mis alabanzas, son plegarias a Dios por tus bondades.

Como mujer, eres fuente de vida e inspiración divina, emulo de maría en los altares, contigo riman los versos del poeta y se afinan los pinceles del artista.

Como madre bondadosa, Dios bendiga tu linaje, como reina de mi hogar, yo te bendigo, esposa protectora de mis sueños y amiga consentida en mis delirios.

Eres ángel de bondad y tolerancia, estrella que alumbras elcamino camino, con nueve meses de amor en tus entrañas, eres la máxima expresión, en la vida y el destino.

Los meses de tu gesta prodigaron, el futuro del hijo que anhelabas, fueron noches de ternura en que dijiste, donde está tu corazón, yo pongo mi alma.

Hago extensivo este saludo a todas las madres de Colombia, sin excepción alguna: a las madres de las áreas rurales, que todos los días madrugan junto a  sus esposos, a arrancar a la tierra pródiga la alimentación para sus hijos, y  abastecer las áreas urbanas con productos cultivados con sus propios esfuerzos.

A las madres, que por circunstancias adversas de la vida, se encuentran privadas de la libertad, para que el don preciado de la libertad, muy pronto  brille en el horizonte de sus vidas.

A las madres vinculadas a grupos armados o delincuenciales, para que sus hijos procreados y nacidos en medio del delito y de las balas, tangan un mejor mañana y regresen a la vida civil, con amor y tolerancia.

A las madres que muchas veces tienen que disponer de su cuerpo, para satisfacer apetitos libidinosos, que les son ajenos, pero, que por el fenómeno del desempleo y la descomposición social en que viven, tienen que hacerlo, para por llevar un mendrugo de pan a sus hijos.

A las madres víctimas de feminicidio, para que haya pronta y cumplida justicia, contra sus esposos o amantes, que así proceden, por la cobardía de no tener la suficiente madurez y uso de razón, para manejar adecuadamente las relaciones conyugales.

Madrecitas: Vuestra presencia en nuestros hogares, son como la antorcha encendida, que constantemente ilumina y señala el devenir de nuestra existencia, que es de luz y de esperanza ante nuestros triunfos, pero, también de acompañamiento y solidaridad en las adversidades.

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