19 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Lo que se nos quedó en el tintero

Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
22 de mayo de 2021
Por Orlando Cadavid Correa
Por Orlando Cadavid Correa
Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
22 de mayo de 2021

Se nos quedaron en el tintero del Contraplano los apuntes del pasado sobre las columnas que publicaban antes los periódicos, unas muy famosas y otras que fueron desapareciendo como por arte de magia.

Berta Hernández de Ospina Pérez hizo famoso «El Tábano» en el diario «La República»

Además del editorial, los periódicos tenían a su lado una sección para dos o tres notas breves sobre temas de interés. En El Tiempo se llamó “Cosas del Día”; en El Espectador, “Día a día”; en El Siglo, “Alusiones”; en El  Colombiano “Rúbrica de Jota”. En La Opinión cucuteña, “La opinión de cada día”, y en El País, de Cali, “Molino de papel”. Es bien largo el etcétera para las columnas famosas por sus nombres o títulos:  “La Danza de las Horas”, “Temas de nuestro tiempo”, “Vilanos en el Aire”, “Espuma de los Acontecimientos”, “Torre de Reloj”, ”Clepsidra”, “Barcarola”, “Chismecillos de Villorrio”, “Rincón de Casandra”, “Lo vi, lo oí y lo cuento”, “Cartas de Don Custodio” (notas que se enviaba Álvaro Cepeda Samudio a él mismo en Diario del Caribe sobre asuntos de Barranquilla), “El Tábano”, de doña Berta Hernández de Ospina, y “Libreta de Apuntes”, la famosa columna del inolvidable don Guillermo Cano.

Don Guillermo Cano, el inmolado director de «El Espectador», escribió Liberta de Apuntes.

En las cartas al director y el Correo de los lectores no podía faltar la mamadera de gallo de las inocentadas y la columna “Entre sábanas y ladrillos”, en fin, los tijeretazos que escribía un amigo sobre lo que redactaban sus camaradas de la redacción.

Retornemos a periódicos que no volvieron a circular (como diarios): en Cali, El Pueblo, fundado por la familia Londoño, y Occidente, de la familia Caicedo. Antes, El Crisol, periódico liberal fundado y dirigido por Rafael Isidro Rodríguez, lo mismo que Relator, interdiario liberal de la familia Zawadsky.

En Barranquilla dejaron de circular hace varios años El Nacional, fundado por Julián Devis Echandía, y La Prensa, de la familia Martínez Aparicio.

En Cartagena, Diario de la Costa, de la familia Escallón. Antes, El Pueblo, fundado por Vicente Martínez Martelo. Gabriel García Márquez y Guillermo “El Mago” Dávila tuvieron un periódico, “Comprimido”, que apenas duró seis días. Ha sido el periódico más pequeño del mundo.

Otros finados del diarismo criollo: En Cúcuta, Diario de la Frontera, fundado por Luis Parra Bolívar. Antes, Cosmos y El Comercio. En Ibagué, El Cronista, y en Pasto, El Derecho.

La apostilla: Unos amigos nuestros llamaron a su pequeño tabloide “El Cadapuedario”, porque circulaba sin puntualidad alguna por falta de avisos.