6 de mayo de 2021
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UNAL, comprometida con el Centro Histórico de Manizales

6 de abril de 2021
6 de abril de 2021
La arquitectura del Centro de Manizales es uno de los atractivos de la ciudad. Foto: Alcaldía de Manizales.

La Alcaldía de Manizales convocó al Grupo Patrimonio, Urbanismo y Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales para adelantar la fase 1 de la formulación de Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del conjunto de inmuebles de arquitectura republicana en el Centro Histórico de la ciudad, que evidencian deterioro en sus estructuras.

El objetivo de esta formulación es fortalecer los incentivos y que los propietarios del sector se interesen por aumentar el valor del Centro Histórico, que se preserven tradiciones como la arquitectura, el tango, el vidrio soplado, el arte religioso, los monumentos, la Feria de Manizales y el Festival de Teatro.

La profesora María del Pilar Sánchez Beltrán, arquitecta, magíster en Restauración de Monumentos Arquitectónicos y doctora en Arquitectura, quien lidera este Grupo, sostuvo que se busca la protección y sostenibilidad de este patrimonio contenido en la centralidad más activa de la ciudad.

El Centro Histórico de Manizales es uno de los sitios de mayor confluencia de turistas de la capital de Caldas, además de ser un sitio de alto flujo comercial a donde incluso llegan personas de otros municipios.

“Es un conjunto único por el trazado urbano reticular, las construcciones republicanas, las técnicas constructivas del bahareque, las manifestaciones culturales que concentra, la memoria histórica de los incendios y otros hechos, y el impacto del auge del café entre los años 20 y 30 en la región, entre otros aspectos”, precisó la académica.

Recordó además que “la identificación de ese patrimonio no se ha actualizado desde la década de 1990. Hoy las condiciones de identificación y gestión del patrimonio son diferentes, por lo que es indispensable actualizar los instrumentos y realizar un PEMP, herramienta de gestión y protección para la sustentabilidad del patrimonio cultural no solo en la norma urbana, sino que contiene una serie de estrategias de sostenibilidad y apropiación de los bienes culturales”.

En esta primera fase –adelantada por un equipo interdisciplinario entre mediados de 2019 y de 2020– se identificó que la gente tiene como referencia de patrimonio del Centro Histórico no solo los inmuebles de una época sino también prácticas sociales relacionadas con el tango y los cafés tradicionales, espacios públicos de trascendencia y memorias que aún persisten.

En un extenso trabajo de campo, se hicieron registros cuadra a cuadra en toda el área de estudio comprendida entre la avenida del centro y la carrera 26, y las calles 14 y 32; se realizaron mediciones en puntos estratégicos; se actualizaron los inventarios de los inmuebles y bienes de interés; se hizo una encuesta entre 600 habitantes, usuarios y visitantes frecuentes del Centro de Manizales, y además se realizaron talleres de participación y un curso de formación.

La profesora Sánchez indicó que se hizo un comparativo de mejores prácticas en proyectos de rehabilitación de 12 centros históricos del mundo. En cuanto a la indagación de archivo, se recuperaron trabajos de levantamientos realizados entre los años 80 y 90 por el Grupo Patrimonio. La Asociación Cívica del Centro Histórico y otros colectivos acompañaron el proceso. Hubo una alta participación en mesas con agremiaciones, comerciantes informales y formales, personas en situación de discapacidad, estudiantes de colegios, propietarios, y funcionarios de la administración municipal, entre otros.

El PEMP consta de dos partes: diagnóstico y formulación. En la primera se encontró cuánto valora la gente el Centro Histórico como conjunto, que es activo, multifuncional, diverso y que los procesos de deterioro y desocupación causan inquietud porque conducen a la pérdida del valor cultural.

También documentaron que el Centro Histórico ocupa el 4 % del área construida de la ciudad y mueve cerca del 30 % de la actividad económica. El usuario promedio es de 37 años con educación básica y es importante para el desarrollo de los municipios del centro-sur de Caldas.

La propuesta es mejorar la habitabilidad y proteger el patrimonio –no solo físico–, incentivar la permanencia de diversos actores tradicionales y nuevos de manera que el Centro se mantenga activo, e integrar los procesos de conocimiento, gestión y apropiación, con corresponsabilidad de la comunidad, los gremios y las instituciones.

Planes de corto y largo plazo

La formulación plantea un escenario sobre cuál sería la visión del Centro en corto, mediano y largo plazo, y se proponen metas para cumplir de 4 a 20 años. Según la arquitecta Sánchez, esto implica reforzar el carácter de la centralidad multifuncional, incorporar elementos del paisaje y de gestión de riesgo en la protección de patrimonios culturales.

“Una centralidad multifuncional es un lugar de convergencia en donde hay equilibro de diferentes funciones como vivienda, comercio o instituciones. Eso significa actividad 24 horas, 7 días a la semana. Es importante que las instituciones se mantengan en el Centro para reforzar ese carácter de referente. Se debe apostar a que continúen el comercio, la educación y otras actividades”, recalca.

El diagnóstico se adelantó según la metodología del Ministerio de Cultura, con la formulación de una matriz DOFA (debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas), y se complementó con árboles de problemas para generar un marco lógico que es la metodología propuesta por el Departamento de Planeación Nacional y otros organismos de cooperación internacional.

Para cumplirlo se formularon cuatro estrategias a partir de la situación existente, en las cuales se plantean 19 programas y 40 proyectos que se deben priorizar en conjunto con la administración municipal. Estas estrategias incluyen recuperar las condiciones de habitabilidad, resignificar los patrimonios culturales del Centro, asegurar la gestión coordinada de diversos actores del territorio y reequilibrar actividades funcionen en compatibilidad y armonía.

Otro objetivo de esta formulación es flexibilizar los usos del sector, pues la norma no permite ciertas actividades que se han ido consolidando en esta área, y la propuesta es que se dé una correspondencia entre ciudadanía, gobiernos local y nacional, y se permita la asociación público-privada para cualificar las actividades, a la vez que se reduzcan las obras ilegales que ponen en riesgo el patrimonio.

La Alcaldía de Manizales recibió el resultado de esta primera fase y la remitió al Ministerio de Cultura, que se encarga de evaluar y aprobar. Están pendientes de observaciones porque hubo un cambio de legislación.

Actualmente, se adelantan gestiones para retomar un convenio entre las dos instituciones de manera que se retome el acompañamiento activo y se concrete este PEMP en beneficio de la ciudad.

Agencia de Noticias UN – Unimedios