14 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Avanza la construcción de un jarillón para introducir la motobomba y rescatar a desaparecidos en mina de Neira

1 de abril de 2021
1 de abril de 2021

Siguen las labores de búsqueda y rescate de los 11 mineros atrapados en la mina de la vereda El Bosque, en Neira. Con el apoyo de mineros de la zona aledaña se continúa en la construcción de un jarillón para introducir de manera segura la motobomba que permita extraer el agua del socavón y rescatar a los trabajadores desaparecidos.

El líder minero Óscar Villada Morales y quienes ayudan en las labores piden paciencia a las familias de los mineros desaparecidos y explicó que los trabajos son complicados, pues aún hay filtración de agua del río Cauca al socavón donde están los trabajadores.

“El acuerdo es trabajar más organizados, tenemos un control y nos diferenciamos con chalecos para los que podemos estar en la zona. Estamos trabajando fuerte, pero no se puede decir cuándo podremos rescatar a los mineros. Necesitamos identificar la filtración para solucionarla. El apoyo de las instituciones ha sido muy importante, con la maquinaria, con la seguridad y la organización. El mensaje para las familias es que hay que ser fuertes y tratar de tener paciencia para no obstruir las operaciones que se hacen para tratar de rescatar los cuerpos”, expresó Villada Morales.

Después del décimo Puesto de Mando Unificado (PMU), el secretario de Gobierno de Caldas, Jhon Jairo Castaño Flórez, explicó que se trabaja con tres retroexcavadoras de oruga, pues otra de estas, de la Gobernación de Risaralda, tiene fallas. Sin embargo, en el sitio ya se cuenta con un técnico para solucionar los daños.

Aseguró que avanzan las obras de manera importante, sin desconocer el trabajo de la comunidad y mineros de la zona, que son quienes conocen el sitio y la mina y cuentan con el acompañamiento de los organismos de socorro, las Agencia Nacional de Minería, las gobernaciones de Caldas y Risaralda, y las alcaldías de Neira y Quinchía, y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).

“Se sigue filtrando agua y por eso continuamos con el jarillón. El propósito de este es que no se filtre el agua y tener una amplitud importante para introducir la motobomba 17 metros y extraer el agua del socavón. Lo que pasa es que si no tenemos un jarillón de buenas proporciones, pasaría que se introduce la motobomba y se pueden generar averías en el sitio donde entra. Esto puede llevar a inestabilidad del terreno, lo que destruiría todo lo que se está haciendo. Ya tratamos este procedimiento, pero vimos que no nos funcionaba, por lo que estamos construyendo el jarillón”, explicó el secretario.