30 de noviembre de 2021
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Pablo Sánchez, el periodista que le sacó el cuerpo a la muerte, pero finalmente sucumbió

3 de marzo de 2021
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
3 de marzo de 2021

Hace menos de una semana se nos fue otro colega colombiano, víctima de males derivados del covid-19 (lo escribo siempre en minúscula). Pablo Sánchez, nació en Bogotá hace 75 años y aunque hizo su carrera en Estados Unidos, amaba su terruño a tal grado que pidió que sus cenizas sean esparcidas en el barrio La Candelaria y su familia así lo hará.

Compartí con Pablo durante mas de 20 años por nuestro trabajo en la cadena Univision, él como productor y corresponsal en Washington y yo desde la sede del noticiero nacional en Miami. Las pocas veces que nos vimos físicamente fueron complemento suficiente a nuestras conversaciones de varias veces por semana. Cuando nos veíamos siempre me hacía reír y era un magnífico anfitrión.

Decidí compartir con los lectores de EJE 21 esta breve semblanza de un ser humano con características muy especiales y quien siempre se lamentó haber llegado tarde a la profesión de periodista, la que ejerció durante 45 años. Tomé por sorpresa a su amada esposa Lilly pidiéndole los rasgos destacados que ella veía en Pablo. Y esto me dijo: ¨Su gran sentido del humor, su sed de seguir aprendiendo, su amor por la vida y su pasión por la fiesta brava. Además, fue un gran mentor para muchos jóvenes y le encantaba ayudar al prójimo¨. Ella lo ha llamado y lo seguirá llamando: ¨Mi Pablito¨.

Pablo aparentaba menos edad de la que tenía, se veía lleno de vitalidad. Una vida que no le fue fácil mantener; creo que pocas personas en el mundo pueden narrar historias como lo que le ocurrió a Pablo Sánchez. Otro Pablo, nuestro común amigo y colega Pablo Gato, le hizo una entrevista hace poco mas de un año, la cual fue publicada por ¨Hora Cero¨ en México. Allí están esas revelaciones del hombre que le ¨sacó el cuerpo a la muerte varias veces hasta que finalmente sucumbió¨.

¨He estado técnicamente muerto en tres ocasiones¨, le dijo Sánchez a Gato y a continuación va la explicación.

En total, sumando las tres ocasiones, Pablo Sánchez estuvo 97 minutos en las puertas del mas allá. Es decir, mas allá que aquí. ¨Tengo un síndrome que se llama Marfan, que se expresa espontáneamente¨, dijo.

Copio a continuación a Pablo Gato:   ¿Qué es exactamente?

¨Es un defecto del colágeno en los tejidos que precisan fuerza y flexibilidad. Es decir, los ligamentos, los tendones y la misma piel. En todas las arterias y las venas hay tres capas de tejidos. La del medio es el colágeno, que permite que la vena se contraiga y expanda cada vez que hay un latido del corazón. Cuando la sangre sale del corazón tiene un impacto tremendo en la base de la aorta y a medida que pasa el tiempo provoca que la arteria se dilate. Si sufres de este síndrome, al final se crea un aneurisma que hace que la vena explote¨.

¿Y a ti te explotó la arteria aorta?

¨Si. Tuve tres grandes operaciones. La primera, en 1985. El médico me examinó y me dijo que tenía que operarme de inmediato porque la aorta se había expandido y podría estallar. Reemplazaron la aorta que salía del corazón con un tubo artificial y me pusieron una válvula. Fue una operación complicada y peligrosa porque te puede pasar de todo, desde quedar paralítico hasta sufrir un daño cerebral irreversible o incluso morir¨.

¿Cuántas horas de operación?

¨Ocho. Para poder operarte han de detener el funcionamiento del corazón, así que te congelan. Esa fue la primera vez que estuve técnicamente muerto¨.

¿Cuánto tiempo?

¨Cuarenta minutos¨.

¿Cuándo fue la segunda vez?

¨Doce años después. Yo estaba paseando mis perros y simplemente me desplomé. La aorta había estallado. Cuando me desperté, estaba tumbado en el suelo. No sabía lo que había pasado, pero tenía un dolor enorme en la espalda, como si me estuvieran hincando un cuchillo en la espalda. No me podía mover, pero poco a poco me levanté y llegué hasta casa. No podía ni hablar. Mi mujer de ese entonces me llevó al hospital. Me empezaron a entubar y me realizaron una cistoscopia sin anestesia porque no había un segundo que perder. No te puedes imaginar los gritos que yo pegaba. La operación duró 11 horas, pero después seguí sangrando, así que tuvieron que llevarme de nuevo al quirófano cinco horas más. En total pase unas dieciséis horas en
el quirófano¨.

¿Te volvieron a congelar?

¨Sí. Volví a estar técnicamente muerto durante otros cuarenta minutos¨.

¿Y la tercera?

¨Seis meses después. Los médicos seguían mi evolución y me dijeron que tenían que volver a operar. Esa vez la operación fue once horas. Me congelaron otra vez y estuve técnicamente muerto 27 minutos.
El postoperatorio también fue muy duro. Yo lo he comparado a la tortura y expertos en el tema me dicen que es así. Tienes mucho dolor, sudas muchísimo, no te puedes mover y estás completamente entubado. Es un martirio¨

Hasta aquí la narración de Pablo Gato.

Pablo Sánchez no fue un colombiano mas, no fue un periodista mas. Fue un gran ser humano y un gran profesional. De hecho, sus consejos para los periodistas de las nuevas generaciones eran: ¨ Un periodista es como un artista. Si tú eres un pintor o un escultor y tienes que trabajar en un restaurante para poder seguir creando arte, lo haces. Lo mismo con el periodista. Es una vocación. O la tienes o no la tienes y punto. También es una responsabilidad pública. Es un reto decir la verdad. El buen periodista no sólo debe luchar para encontrar la verdad, sino también para sortear todo tipo de censuras internas para que después esa verdad se haga pública¨.

Pablo enfrentó con éxito a la muerte en el quirófano y en el congelador, pero no pudo ganarle al maldito mal de moda. Hasta pronto Pablo, te recordaremos siempre.