29 de junio de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Nos está cogiendo la noche.

14 de marzo de 2021
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
14 de marzo de 2021

Ví nacer al Once Caldas el 24 de enero de 1960 cuando debutó con derrota 6-7 ante el Deportivo Pereira y lo estoy viendo morir, pues aunque sea un calificativo exagerado, no es para menos con la paupérrima campaña que está realizando; la peor de los últimos 45 años, emulando la época del elenco que dirigió el argentino Miguel Angel Vidal, quien llegó a reemplazar al antioqueño Gilberto Osorio.

El fantasma de la B está rondando peligrosamente al Blanco y con mucha razón, a muchos aficionados, ese fantasma se les parece a la muerte con su guadaña en la mano.

Pero además de los funestos resultados, la actitud de los propietarios es displicente y afrentosa, no solamente con los seguidores del equipo, sino también con todo el pueblo de Manizales.

El poco interés por los resultados deportivos, que son los que interesan a los aficionados, el corito ya obsoleto y aburridor, salvamos al equipo que se iba a acabar, las amenazas de llevarlo a otra ciudad y ningún ademán de reconocimiento a la afición, ni a la ciudad, que a través de una fundación le entregó en bandeja de oro la administración de un costoso escenario, con mínimas contraprestaciones para la ciudad, sin contar la actitud despectiva, afrentosa, especialmente del presidente con los integrantes de la crónica deportiva, razón de ser del apoyo al equipo.

El Once Caldas en una sociedad muy particular. Los propietarios se interesan únicamente en el negocio, a lo cual tiene todo el derecho, pero la parte deportiva la utilizan únicamente como zona de transición para adquirir y vender jugadores. Los resultados deportivos poco les preocupa, no son hinchas del equipo. En cambio, los dolientes, son aquella cauda de seguidores que no tiene ni un céntimo en la propiedad del equipo, pero son los que sufren, lloran las derrotas, celebran las victorias y arropan al equipo.

Pero más preocupante todavía, es la falta de interés de las cabezas visibles de la región, en el sector público y privado. Es un imperativo plantear alternativas para lograr que la propiedad del equipo vuelva a la ciudad, porque prácticamente no hay alternativa: comprar o comprar.

Que indolencia y falta de reacción de la ciudadanía de Manizales, para tratar de recuperar la propiedad del Once Caldas, equipo mancillado por los actuales dueños, que lo convirtieron en un negocio de compra venta de jugadores, arbitrando bajos recursos para su funcionamiento, con los funestos resultados que ya los seguidores están padeciendo

¿ Fue que Manizales se quedó sin líderes ? Ideas debe haber. Pero hay que comunicarlas, publicarlas, como recurrir a la banca, por ejemplo, a la cual le interesa la mención permanente, que se convierte en publicidad, en una campaña por recuperar la propiedad del equipo y además situar créditos en el mercado, para que financie a 20.000 hinchas que con cómodas cuotas mensuales de 50.000 pesos, durante 60 meses, puedan comprar el equipo, y se convierta en una sociedad de propiedad común, no particular.

En cuanto al precio del equipo, hablo de una cifra real de mercado, no una cifra especulativa.

Lo demás es simple imaginación de mercadeo y ventas. Una buena campaña cívica, vinculando administración pública, gremios y empresa privada. Todos a una, como en Fuenteovejuna.