26 de julio de 2021
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Las buenas intenciones

9 de marzo de 2021
Por Mario De la Calle Lombana
Por Mario De la Calle Lombana
9 de marzo de 2021

Me sorprendió gratamente el vídeo publicado por este diario el pasado 7 de marzo.

La grabación presenta una entrevista realizada en Manizales al exalcalde de Pereira, Juan Pablo Gallo, quien se encontraba en nuestra ciudad, entiendo que en busca de votos manizaleños para su campaña pereirana al senado de la república. Según la Constitución Nacional, las curules de los senadores se disputan en circunscripción nacional, y no tiene nada de ilegal que, por ejemplo, un candidato guajiro al senado vaya a busca votos a Tumaco. Ya verán los tumaqueños si deciden votar por él.

La entrevista estuvo muy bien dirigida. Fue amable e informó apropiadamente. Hay que felicitar a nuestro Director por saber aprovechar tan bien ese tipo de formatos. Sé que la modestia del gran Evelio lo pondrá a dudar sobre si publica o no este elogio. Debe hacerlo, porque es merecido.

Laureano Gómez afirmaba que a la gente hay que creerle lo que dice. Y es verdad. Las certeras preguntas del entrevistador aparentemente llevaron al exalcalde a sincerarse con la audiencia. No es fácil creer a los políticos lo que predican, pero honestamente, escuché sus respuestas con simpatía. Años y años viviendo fuera de Manizales no me permiten estar tan al tanto como quisiera de los intríngulis de la política de mi región, por lo que no tengo elementos de juicio para calificar sus intenciones. Pero debo admitir que me parecieron sinceras y positivas. Dice que no se acercó a Manizales como desquite contra la intervención del señor Mario Castaño en la contienda electoral en Pereira y asegura que busca que los tres departamentos vayan unidos a la competencia con las grandes metrópolis que acaparan a los colombianos más preparados y buscan para sí las mejores oportunidades. En eso tiene razón: entrar a esa competencia como islas separadas, hará muy dura esa competencia para nuestras tres ciudades, todas de menos de medio millón de habitantes, frente a grandes metrópolis, cada una con una población de varios millones de personas. Mientras que una región de tres millones de habitantes distribuídos en 53 municipios concentrados en un área relativamente pequeña tiene mayores posibilidades de salir bien librada si compite unida.

El exalcalde se mostró respetuoso y amigable hacia los dirigentes políticos, tanto de Caldas como de Risaralda, y eso es encomiable en un ambiente tan conflictivo como el de la política colombiana, llena de insultos, de fake news, de calumnias y de agravios. Si esa posición es sincera, y si resulta compartida por los demás, buenos vientos se le podrían augurar a la próxima campaña electoral.

El candidato Gallo se tomó algún tiempo de la entrevista en destacar los logros que considera haber obtenido durante su gestión al frente de la administración pereirana, y eso es perfectamente válido para un político en campaña. Si lo que describe es cierto, hace muy bien en destacarlo como muestra de lo que podría ofrecer para el desarrollo de la región.

Ante una pregunta del entrevistador, el exalcalde de Pereira expuso un tema de la mayor importancia. La posible construcción de un tren de cercanías que una a las tres capitales. Habló de un tiempo de viaje ente Armenia y Manizales estimado en solo 30 minutos: Excelente. No sé si será utópico pensar en ese proyecto. Pienso que ese sí puede ser un emprendimiento regional de gran alcance que debería ser apoyado por los tres departamentos.

Pero lo que sí puede hacernos dudar de las buenas intenciones del señor Gallo es que continúe su continuo respaldo y su terca promoción a ese lema de «Pereira, capital del eje» del cual es autor, y que tanto molesta a muchos de mis conciudadanos. Él sostiene que fue un lema que levantó los ánimos de los pereiranos en momentos de crisis de su ciudad, lo cual pudo ser cierto, y agregó que equivale a que los manizaleños digamos que Manizales es el mejor vividero de Colombia, o que los cuyabros se refieran al Quindío como el corazón de la patria. Pero ese es un sofisma, aparentemente malintencionado. Lo del mejor vividero o el corazón de Colombia son conceptos que hablan de ambientes amables, de bienestar, de cualidades urbanas, y no tienen por qué molestar a otros. Pero cuando ya se habla de designar una capital, se trata de palabras mayores. Capital es sinónimo de poder, de superioridad, de gobierno, de subyugación. Que es detrás de lo que van los pereiranos en la RAP. Quieren manejarla a su antojo, ubicar en Pereira todas las entidades a las que tienen que acudir los ciudadanos ─empezando por el gran hospital para toda la región─ hacer que todo lo que fue el viejo Caldas sea tributario de su gran ciudad. Y a fe que, si no nos oponemos con todas nuestras fuerzas, lo logran.