30 de noviembre de 2021
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Ganando dinero por montar en bicicleta, una excelente idea

24 de marzo de 2021
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
24 de marzo de 2021

Tengo que reconocer, con absoluta honestidad, que he sido un sedentario irremediable. La voluntad me alcanzó para abandonar el terrible vicio del cigarrillo, y para otras cosas, pero no para mantener el peso ideal. Lo he tratado casi todo. Y entre todo ello, tengo una buena bicicleta guardada en casa que permanece casi igual a como la compré hace algunos años.

Pero suceden situaciones en la vida que te obligan a cambiar. En mi columna pasada narré una experiencia personal que me ha obligado a hacer cambios en mi vida, y hoy, sigo usando el tema como ejemplo. Quiero compartirles una novedosa experiencia que sería maravilloso se pusiera en práctica en ciudades colombianas por iniciativa de gobiernos y empresas. Además, el momento es propicio por la crisis de pandemia que vivimos.

He visto varios experimentos colectivos de ayuda para lograr el tan común anhelo de quitarse libras de encima y mantenerse saludable. Pero nada igual al experimento que puso en marcha hace un tiempo el gobierno francés, con tanto éxito, que se ha convertido en una costumbre, y que debiera ser imitado en el mundo entero, aunque el estímulo sea otro, no necesariamente monetario.

El experimento, que duró la primera vez 5 meses, consistió en pagar 25 centavos de euro por cada kilómetro a los empleados que fueron al trabajo en bicicleta. Aunque la iniciativa fue del gobierno, que la financió a través de la Agencia del Medio Ambiente y Control de Energía, hubo un amplio apoyo del sector privado, 8.000 empleados de 18 empresas participaron voluntariamente.

Las empresas afirmaron que no habían tenido muchas dificultades para verificar las distancias recorridas y «no constataron abusos».

El ministerio de Ecología supervisó el proyecto y dio a conocer las conclusiones. Hubo menos tardanzas en las llegadas al trabajo, disminuyeron las idas al médico y los permisos en los trabajos, aumentó la productividad y también las sonrisas y buen ambiente del personal.

Cuando comenzó, la iniciativa formó parte de una propuesta al parlamento francés para que se aprobara definitivamente dentro del proyecto de ley sobre transición energética. Con este plan hay menos polución, menos consumo de combustible, mayor apego por una alimentación saludable y más. Es decir, todos ganan, gobierno, empresarios y, naturalmente, los trabajadores.

Sobra decir que la costumbre de usar la bicicleta como medio de transporte es más común en Europa que en América. En países como Holanda se traduce en prácticamente cero obesidad, gente mucho más saludable y figuras esbeltas. La ciudad de Copenhagen, en Dinamarca, tiene una infraestructura adecuada y el mayor número de ciclistas per cápita. No solo cuenta con buenas rutas y estacionamientos, sino con un bien desarrollado sistema de alquiler. El 55% del total de movilizaciones o viajes que se hacen dentro de esa ciudad son en bicicleta.

En Estados Unidos habría que pensar en el clima, que es muy frio o muy caliente, pero aun así existen mecanismos para hacerle frente o aprovechar ciertas épocas del año. Y parece ser que el covid-19 se convirtió en un inesperado motivo de impulso para que la venta de bicicletas en este país, se disparara en el año 2020 a cifras nunca antes registradas.

Haría falta más rutas urbanas para las bicicletas, una buena educación y vigilancia para prevenir accidentes. Por fortuna, algunas de nuestras ciudades en Colombia han implementado las llamadas ¨ciclo rutas¨ o ¨ciclo vías¨, que en parte ayudan, aunque el ejemplo del que hablamos hoy está más dirigido al uso de la bicicleta como medio de transporte en general que al uso simplemente recreativo o deportivo. Sería maravilloso que con estímulos, como el del ejemplo francés, nuestros gobiernos locales lograran disminuir el uso de vehículos motorizados estimulando la utilización de la saludable bicicleta.

Bueno sería que gobiernos y empresarios en nuestro medio, copiaran esta idea, no dudo que muchos la acogerían, incluyendo un sedentario como yo, quien no se anima a hacerlo solo pero si quizás de manera colectiva y con estímulos aun más allá que el de mantenerse saludable. Que bueno sería que nuestros alcaldes convirtieran en programas de gobierno, ideas tan sencillas como esta.

 

Marzo 24 del 2021