12 de agosto de 2022
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Entrevista sobre el libro La Culpa Un marinero ruso traduce un libro colombiano

11 de febrero de 2021
11 de febrero de 2021
La pareja Lopera con el libro en ruso en su casa de Armenia

Un marinero ruso, que aprecia mucho las canciones de Shakira, desembarcó en el puerto de Buenos Aires y, mientras hacían unas reparaciones en el buque, se dirigió hacia el centro de la capital argentina en busca de una librería donde pudiera adquirir obras que le ayudasen a mejorar su aprendizaje del idioma español que apenas empezaba a estudiar.

Entre los varios libros que compró le entregaron un ejemplar de La Culpa es de la Vaca que el ingeniero naval Sergey Snarskiy leyó con paciencia durante su permanencia en el puerto. En el largo trayecto de regreso a Europa, y para practicar el idioma, este oficial decidió hacer el intento de traducir al ruso el contenido de aquella edición de la editorial Planeta, hallado en la librería, en especial por la facilidad de lenguaje que revelaba el texto.

Al llegar a su domicilio en Kaliningrado, en el mar Báltico, donde atracó el buque al final de su viaje, Sergey se comunicó por email con los compiladores del libro, Jaime Lopera y Marta Ines Bernal, a objeto de aclarar algunos vocablos españoles y revisar la traducción realizada. Después de varios intercambios de mensajes, y la autorización de los compiladores, Sergey ofreció el manuscrito de la traducción a la más importante editorial de Rusia, Byblos, que lo adquirió muy pronto tras la firma de los contratos entre los tres autores.

Marta Ines Bernal con un ejemplar del libro en la sala de su casa

Desde entonces, hace aproximadamente tres semanas, el libro se encuentra en las librerías de Moscú y de muchas otras ciudades de Rusia (ver fotos) y pendientes los compiladores colombianos de unas entrevistas del portal ruso de divulgación literaria, Executive-ru, patrocinadas por la Embajada de Colombia en ese país a cargo del doctor Alfonso Lopez Caballero, además amigo de Lopera.

Con ocasión de este singular acontecimiento, contactamos a los protagonistas del libro, quienes viven en Armenia, y con ellos hicimos la siguiente entrevista especial para Eje21.

―  ¿Cuál es la razón del éxito de La Culpa es de la Vaca?

―  En primer lugar, hagamos una comparación distintiva. ¿Por qué son tan conocidas y repetidas las parábolas que aparecen en la Biblia y otros textos similares? Por su sencillez, por su claridad, por su fácil comprensión: creemos que estos son los mismos atributos de nuestro libro y las demás compilaciones que hemos publicado con el mismo formato sobre mujeres, niños, líderes y equipos de trabajo.

― De estos temas también se han ocupado muchos otros autores…

―  En efecto, pero cierta vez notamos que había una especie de déficit en la oferta de textos éticos que fuesen más interesantes que los sermones, los editoriales o las cartillas teológicas que existen al respecto. Entonces acometimos la tarea de hallar historias cortas y reveladoras que cumplieran ese propósito de suministrar luz sobre la moral sin necesidad de leer los regaños de los adultos.

¿Acaso las redes sociales no tienen también muchos casos e historias como las de ustedes?

―  Si. Pero nos enfocamos en historias sobre valores y principios que inviten a una motivación ética para llevar nuestra vida con rectitud y honestidad. Buscamos y leímos allí muchísimas anécdotas, parábolas y fábulas que nos dieran una lectura didáctica sencilla y breve; algunas tienen autor conocido y otras no, y así lo registramos. Muchas historias están en las redes sociales y son conocidas por muchos, pero ya recopiladas en un libro pueden ser guardadas para una consulta posterior y por ello mismo ser más accesibles a públicos numerosos, y eso fue lo que hicimos.

Guia para aprender algunas palabras en ruso

―  Debieron ser muchas horas de investigación y de trabajo entre ustedes dos…

El traductor Sergey Snarskiy en el patio de su casa en Kaliningrado

―  Sí, pero la idea, o mejor dicho lo que podría ser el acierto de nosotros, los compiladores, consiste en la selección. Hay mucho material, mucha materia prima, pero era necesario elegir lo mejor. Haber seleccionado de cientos de historias un numeroso grupo de ellas que mantuvieran un tono coherente y que dijeran algo a los lectores, ese es el éxito del libro;  una adecuada selección de historias. En fin, nosotros podemos hablar muy concretamente de lo que significa el trabajo en equipo, con sus debates y diferencias, y esa tarea fue un notable aprendizaje para la pareja.

―  ¿Es como decir que un compendio de temas similares de valores y principios pudiera ser de mejor recibo para las personas y en las instituciones educativas?

―Si. El libro de La Culpa es de la Vaca ha sido tan bien recibido en escuelas y colegios donde las historias sobre moral o sobre la conducta de los dirigentes han ayudado a los profesores, y por supuesto a los padres, a discutir con sus alumnos el contenido de ellas. Por ejemplo, leamos la narración sobre un águila que vivió en un gallinero y que las gallinas no la dejaban ser lo que era. Un día un campesino de la finca la puso sobre un árbol y repentinamente le cortó la rama en la que estaba; en ese momento el águila se dio cuenta que tenía unas alas con una enorme envergadura y voló a los cielos donde las gallinas no le habían dado permiso de volar antes y las dejó abrumadas. La alegoría de este cuento es obvia.

― Eso explica el número de ejemplares que se han venido en todos estos años…

―Publicado hace veinte años, hasta la fecha este libro ha sido adquirido por más de 250 mil personas en Venezuela, Ecuador y Colombia. Algo tienen que decir las cifras para responder esa pregunta. Y como decimos en un aforismo nuestro, las cifras matan las emociones.

― Lo curioso es que hay pocas reseñas de este libro en los diarios o en las revistas del país; con semejantes cifras en realidad estamos frente a un bestseller…

― Sobre este punto de las reseñas hay una rara paradoja: así como son abundantes los críticos de libros y de películas, los críticos de estos libros no existen. Parece que los libros llamados de autoayuda suelen tener mala prensa por parte de los “eggs heads” de estratos altos que subestiman las lecturas populares. Como esta explicación es débil habría que suponer otras cosas como pensar que les parece cómodo escribir este tipo de libros. Pero la lecturabilidad lo dice todo para que alguien se ocupe de ello, algún día.

El traductor Sergey Snarskiy durante una jornada de pesca

Insiste en hablar de compilaciones. ¿En qué consiste decir que son compiladores y no autores?

― Muy simple, seamos sinceros: compilar es seleccionar. Las compilaciones de nuestros libros de narraciones (los de la colección gerencial, que son cinco libros, en cambio son creaciones muy propias, con abundante y estudiada bibliografía), se han basado, repetimos, en un criterio de clasificación o escogimiento dentro de un bosque inmenso de miles y miles de historias parecidas. Dimos en el clavo cuando vimos que es necesaria una refundación de los valores éticos en los agentes de cambio, desde la niñez hasta la edad adulta; y que la elección de una parábola o de una fábula apropiada, no es más que un mejor acercamiento didáctico a dicho propósito.

– ¿ Finalmente, cuál es la comparación con los más conocidos libros de autoayuda?

―Bastante visible: creemos que la relación con nuestros lectores se ubica más en la asignatura de enseñar a pescar, en vez de regalar el pescado –como es evidente en la serie de preguntas y reflexiones que hacemos al final de las historias que aparecen en nuestros textos. Los libros nuestros suelen ser calificados dando a entender que damos recomendaciones” (“sonría y sea feliz”, “la felicidad en diez lecciones”, “cómo evitar las desilusiones”), pero no es así.

― ¿O sea que ustedes no dan consejos?

―No, los libros que dan consejos crean sumisión de los lectores y dan órdenes para actuar. Pero a nosotros nos gusta estimular la reflexión y dejan que las decisiones sobre su vida las tomen las personas si sienten que el mensaje de las historias o fábulas que hemos elegido para ilustrar un tema en particular (tolerancia, amistad, piedad, comprensión, autoestima, entre otras) les toca el corazón. Creo que así queda aclarado el asunto de la autoayuda, por lo menos en nuestro caso.

Nos queda una última inquietud: ¿se harán nuevas traducciones diferentes al ruso que ustedes están celebrando?

―No, ya tenemos la versión en inglés y en francés que hemos subido al portal de Amazon. Como han tenido poca promoción, sus accesos han sido muy escasos. Pero esta versión al ruso satisface todas nuestras expectativas al saber que una población potencial de 280 millones de habitantes que hablan esa lengua indoeuropea pueden tener la posibilidad de conocerlo por Internet o en físico en las librerías de Moscú.

 

Febrero 2021