22 de enero de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Esteban Jaramillo Sufrir el partido y disfrutar el resultado.

20 de enero de 2021
20 de enero de 2021
Por Esteban Jaramillo Osorio.
Del Once Caldas, ante el Tolima, el resultado, engañoso por el trámite…Y Ortiz, una muralla, agitado y peloteado todo el partido, por la debilidad de la estructura defensiva zarandeada, lenta y sin recursos; la ausencia de marca en el medio campo, la improvisación por las lesiones y la debilidad de los tiernos atacantes para aguantar la pelota, carentes, esta vez, de espontaneidad, soltura y frescura.
Solo en el complemento el Once niveló un poco la posesión, pero no tuvo combinaciones ofensivas.
Las carencias técnicas, crearon el atasco.
Pero no es tiempo de torpedear la gestión con una condena prematura, ni de linchamientos a directivos, técnicos o jugadores, porque la situación de pandemia es apremiante y el año se ve conflictivo. Los tiempos de preparación han sido cortos y los futbolistas contratados no han tenido, hasta ahora, los efectos esperados.
Lara, está en la búsqueda. Dos más, un central defensivo con perfil izquierdo natural, Viafara, y un volante de marca, Lasso, con experiencia en la categoría B con Cortuluá, estamparon sus firmas.
 Y en Colombia y el exterior, se gestiona un volante creativo y un delantero centro. Al margen de la necesidad de un extremo, lo que lleva al entrenador a rastrear con lupa y con reducido presupuesto.
Sobre la venta del club, nada. Los socios estratégicos fantasma, desaparecieron. Ni rastro dejaron, lo que desnuda sospechas sobre su procedencia. Parece que se conversaba con «el diablo».
Preferible es continuar con los dirigentes actuales, con sus reparos, cuestionados en lo futbolístico, pero recordados porque en las gestiones legales y en el sostenimiento del club, en su economía, han sacado buen balance.  Eso dicen las autoridades oficiales que supervisan sus labores.
Sobre Dayro, lo que se diga pasa por alegres conjeturas de quienes piensan desde el deseo. Ni su costo, ni su comportamiento, ni su dulce apego por el veneno agitado de las noches, permiten la cercanía.
Se ve a diario rondando por los entrenamientos. Es una lástima que un jugador con su pasado este hoy en el limbo deportivo.
Una consideración más: no hay en la cancha, ni fuera de ella, alguien que releve el liderazgo del «Pecoso» Correa. EJO