17 de septiembre de 2021
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Las mipymes: motores de progreso

Columnista de opinión en varios periódicos impresos y digitales, con cerca de 2.000 artículos publicados a partir de 1971. Sobre todo, se ocupa de asuntos sociales y culturales.
1 de enero de 2021
Por Gustavo Páez Escobar
Por Gustavo Páez Escobar
Columnista de opinión en varios periódicos impresos y digitales, con cerca de 2.000 artículos publicados a partir de 1971. Sobre todo, se ocupa de asuntos sociales y culturales.
1 de enero de 2021

El Club de Banqueros y Empresarios, presidido por Mauricio Borja Ávila, gerente nacional de Vivienda del Banco Popular, ha publicado un importante libro digital: Principales conceptos financieros y contables para Mipymes. Conocí dicha obra por el presidente del consejo de administración de Coempopular, Alfonso Cuenca Ramírez, y la leí con atención. Tanto él como Eduardo Pacheco Zapata, gerente de esta entidad, y su equipo directivo asistieron a un provechoso curso sobre la  materia dictado por 16 conferencistas en torno a la organización cobijada bajo el acrónimo mipyme: micro, pequeña y mediana empresa.

Este vocablo, que ha hecho carrera en los últimos años, se robustece con la ley aprobada en días pasados para impulsar el emprendimiento en Colombia.    Emprendimiento y emprendedor son palabras que se refieren al esfuerzo, la actitud y la aptitud para acometer proyectos que conduzcan a la creación de nuevas empresas y, por consiguiente, al desarrollo económico y laboral del país.

Este sector cuenta con una herramienta fundamental y es la ley 590 del 2000, cuyo espíritu es promover el crecimiento de las mipymes. En los 20 años corridos desde entonces han sido creadas numerosas empresas de este tipo que se han convertido en motores del progreso nacional. Su participación en el PIB es del 28 por ciento, y alrededor del 67 por ciento del empleo en Colombia, según datos de la revista Dinero. El presidente Duque manifiesta que este es uno de los principales programas de su gobierno, y aspira a vigorizarlo mucho más en el tiempo que le falta.

El libro en referencia contiene las normas básicas para la correcta ejecución de los campos contable y financiero que deben seguir las empresas a fin de obtener el éxito de sus actividades. Cuando se carece de esta disciplina, tarde o temprano se llegará al fracaso. Las quiebras que ocurren en la vida empresarial se deben en buena medida a la falta de preparación o de interés para el manejo y control de las cifras, más que a la falta de oportunidades para los negocios. Este libro, que posee eminente carácter didáctico, suministra explicaciones, cuadros, ejercicios y otras pautas necesarias para el oficio de emprendedor.

En el pasado, la entidad abanderada de este sector fue Acopi, fundada en 1952,  la que tuvo notable desempeño como impulsora de la “pequeña y mediana industria”, como entonces se denominó. Hoy, 68 años después, continúa en el mismo propósito como agremiación que busca el fortalecimiento de las mipymes. En aquella época, Acopi y el Banco Popular se unieron en solidarias campañas de apoyo al área productiva, representada en lo que hoy son las micro, pequeñas y medianas empresas.

Es preciso anotar que el Banco Popular fue el primer líder de la industrialización del país. Auspició la creación de Acopi, y en 1967 fundó la Corporación Financiera Popular, que cumplió exitosa función como instituto crediticio y de asistencia técnica. El Banco Popular llegaba a los sectores más necesitados de la población y fomentaba el desarrollo nacional con planes de vasto alcance.

De ayer a hoy muchas cosas han cambiado en el país. Y seguirán cambiando. La pandemia traerá sorpresas y transformación. El mundo será distinto. En medio de este proceso subsiste la necesidad de crear más y más empresas rentables, bien organizadas y dirigidas, que sean eslabones del bienestar colectivo y canales de la realización personal de los empresarios.

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