19 de enero de 2022
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El tema del día

8 de enero de 2021
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
8 de enero de 2021
Bueno, como a todos nos da por lo mismo, no sé si porque carecemos de otras inquietudes, el tema del día nuestro se repite y se repetirá, en más, entre tanto tengamos COVID 19, o como se le  llamará más tarde el nuevo y agresivo virus.

Paralelamente al tema del virus, se mueve en el mismo sentido la crítica que algunos momotemáticos le hacen al presidente Duque. Críticas que van desde lo que dice en el espacio de televisión que a diario nos informa sobre el cómo se está enfrentando el mal y, desde otro lado los críticos obtienen información para desmentirle y agregar al mal que nos afecta noticias de gravedad. Así, en tanto las estadísticas nos ubican entre los países menos afectados en cantidad de personas fallecidas a causa del mal, estos, que no pueden ver al presidente, lo descalifican dándole garrote desmintiéndolo, y mostrando que Colombia tiene más personas fallecidas que Costa Rica o que Panamá. Claro, omiten aclarar que sus cifras son totales y no en casos por millón de habitantes, cosa engañosa por razón del número de habitantes en cada país, lo que realmente hace las diferencias.

Claro, no contentos con lo que se cae de su peso estadísticamente, pero les sirve para descrestar ingenuos, arremeten con la llegada de la vacuna que desde algunos laboratorios tendremos ya disponible a partir de febrero, para ellos tardíamente. Claro; olvidamos que entre nosotros hubo debate para rato con el tema en el Congreso, en donde, para algunos, el relevar a los laboratorios de la responsabilidad por potenciales efectos derivados de la aplicación el fármaco, impidió el contratar el suministro tempranamente. Para agregar que, desde el Congreso, y desde otros sectores políticos, hubo quienes no sólo protestaron por el eximente de responsabilidad, sino que clamaron porque el gobierno debía reclamar por la formulación con la que se obtiene la vacuna, sin respetar los derechos de creación de la misma. Bueno, tontos tenemos, y muchos, hasta como para exportar. Seguro que también hubo quienes exigieron que los desarrollos debían ser realizados en el país, cosa que agrego yo para no desentonar con lo que hacemos normalmente y con el nacionalismo pegado a la lengua.

La vacuna, llegará, más temprano que tarde. Claro que no podía faltar la acción del INVIMA. Ente que debe dar su beneplácito para el uso de fármacos en Colombia. Esa entidad, “estudiara”, si cabe la expresión, el potencial uso de la vacuna. Da risa, por decir lo menos, la actuación de estos técnicos que se tomarán unos días para realizar tal análisis. Entre tanto, el Ministerio de Salud, y el INVIMA no saben si los medicamentos necesarios para atender a los afectados por el virus son suficientes y muy seguramente no saben si tendremos jeringas suficientes para inocular la vacuna. Seguramente tendremos afanes por algunos implementos de estos. Ya veremos.

Y volviendo a los críticos del presidente por su espacio diario sobre los avances y demás información sobre la pandemia, bueno es decirles que sus críticas serían de igual manera hechas si no estuviera cada día el informe. Parece que esa crítica también le cabe a otros gobernantes del mundo, que hacen lo propio frente a sus pueblos. Para quienes encuentran incómoda la presencia del presidente en la televisión cada día, es bueno recomendarles un medio eficaz para evitar verlo, medio que es simple y expedito. Para ellos, y sin cobrar nada por la idea, me permito decirles que el televisor puede ser apagado y de esa manera se evitan tan demoledor inconveniente.

Sigo pensando que la Utopía a que hice referencia en el escrito anterior, bien puede aplicarse en esta oportunidad para manifestar que la aplicación de un principio popular, como es : VIVE Y DEJA VIVIR, condensa maravillosamente esa idea. Si se quiere criticar, la crítica será siempre bienvenida, pero bueno es tener presente que al ejercer ese derecho, es obligación el aportar para hacer que las cosas vayan mejor.

Santa Marta, enero 6 del segundo Año de la Peste.