21 de enero de 2022
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El asalariado, esclavo del siglo XXI

3 de enero de 2021
Por Antonio Cano García
Por Antonio Cano García
3 de enero de 2021

El francés Michel Onfray, en su Anti manual de filosofía, define al esclavo como “El individuo que no se posee, sino que pertenece a un tercero a quien esta obligado a alquilar su fuerza de trabajo para sobrevivir”. Esclavo es cualquiera que sufre este proceso y se desempeña en la sociedad un papel degradante que no puede permitirse el lujo de rechazar.

El salario mínimo en América Latina tiene un promedio de 354 dólares americanos. El salario mínimo más alto es el de Panamá, con 744 dólares americanos (en pesos colombianos $2,590,000, y los más bajos son los de Cuba, con 30 dólares Americanos, y Venezuela con aproximadamente 8 dólares americanos. En Colombia, el salario mínimo a partir del primero de Enero del 2021 será de $908.526 pesos que equivale a 261,48 dólares americanos, por debajo de la media de América latina. De esta forma, sólo Brasil, México, Venezuela, y Cuba tienen salarios mínimos por debajo del salario mínimo Colombiano. En Ecuador, país vecino, el salario mínimo es de $400 dólares americanos, que en pesos colombianos equivale a $1.389.800.

En cuanto al salario de los Congresistas de América Latina, la situación es inversa al de los asalariados, es decir, en aquellos países que tienen un salario mínimo bajo, el de los Congresistas es el de los más altos, y en aquellos países con buen salario mínimo, los Congresistas tienen un salario moderado. Por ejemplo, en Ecuador un Congresista tiene un sueldo de 4.500 dólares americanos, es decir $ 15.635.250 de pesos Colombianos. En Panamá, 7,000 dólares americanos, es decir 24.321,500 de pesos Colombianos. La Perla en Colombia, un Congresista gana desde el primero de Enero del 2020 $34.000.000, es decir 9,786 dólares Americanos, sólo superado en América Latina por Chile, donde el sueldo del congresista es de 9.875 dólares americanos. Sin embargo, después de que se rebajen mediante la ley aprobada recientemente, Colombia tendrá el primer puesto con los salarios más altos para los honorables y sufridos padres de la patria. Además, los tributos que pagan son bajos porque la mayor parte del sueldo se disfraza como gastos de representación, prima de vivienda, entre otros, los cuales son exentos del pago de impuestos.

El costo de la canasta básica familiar en el 2019, dada a conocer por el DANE, le cuesta a un hogar promedio integrado por cuatro personas un total de $3.488.577 mensuales. El hogar requiere de 4.2 salarios mínimos legales para la adquisición de todos los bienes y servicios necesarios y vitales.

Por eso podemos afirmar que en Colombia existe la moderna esclavitud. Pretender el Gobierno y la clase empresarial que un obrero pueda vivir dignamente con un mísero salario mínimo de $908,526 no tiene una explicación racional. Un salario de esta naturaleza pauperiza la clase trabajadora. A los obreros y campesinos se les impide que sus hijos puedan educarse. Pareciera como si todo se planeara para siempre tener una porción elevada de Colombianos sometidos a esa moderna esclavitud que los obliga a trabajar para sobrevivir más no para vivir dignamente. Personas que no mercan para la semana, ellos compran el día a día y adicionalmente tienen que vender su fuerza de trabajo los días festivos y feriados, y renunciar a sus periodos de vacaciones.

Cuando el Presidente de la República se incrementa su salario, incrementa el de los Congresistas y Magistrados de las altas Cortes en un 5.12% y el salario mínimo solo en un 3.5%. Deducimos que la clase trabajadora sólo recibe la migajas que el rico Epulón deja caer al suelo y que la clase trabajadora no puede rechazar porque siempre habrá un ejército de desempleados listo a sustituir al que proteste por tan inhumana condición. Y lo peor. esta clase trabajadora debe estar eternamente agradecida con nuestro presidente porque el trabajador Colombiano gana más de un millón de pesos, adicionándole el subsidio de transporte que el trabajador debe utilizar para poderse desplazar a su trabajo. Pero, cuando analizamos los $30.000 pesitos que incrementó el salario mínimo, frente al millón setecientos que le incrementó a los Congresistas y Magistrados, deducimos que la economía no se reactivará porque los millones de trabajadores no tienen dinero para gastar, y los pocos que obtuvieron el alto incremento en sus nóminas, no pueden aumentar el consumo porque les ocasionaría desordenes estomacales y entonces planearán gastar el incremento en gastos suntuosos y paseos al exterior después de la pandemia. Los pensionados también serán grandes damnificados, sólo recibirán el 1.5% de incremento en sus mesadas pensionales. A lo mejor les prohibirán salir de casa para que les alcance la pensión, y adicionalmente son buenos sujetos para que paguen impuestos por sus mesadas en el 2021. Eso es Colombia, una rica nación con unos pocos dueños y una gran cantidad de ESCLAVOS MODERNOS.