7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Así nació el semillero del padre García

Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
30 de enero de 2021
Por Orlando Cadavid Correa
Por Orlando Cadavid Correa
Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
30 de enero de 2021

Relatan los biógrafos del  telepadre que la heroica  Cartagena fue testigo de la devoción del padre Rafael García Herreros a la Virgen María, bajo la advocación de la Virgen del Carmen.

Señalan que al sacerdote cucuteño  se debe la estatua en mármol de la Virgen del Mar, que, encargada a Italia, fue entronizada en el baluarte de San Lorenzo el 16 de julio de 1958; 25 años después fue trasladada a la bahía, como era la idea original, y el 16 de julio de 1983 el arzobispo Carlos José Ruiseco y el padre García Herreros la inauguraron con una procesión de veleros.

El padre Rafael fue un predicador que llamó a los colombianos a la conversión, a la entrega personal a Jesucristo por la acción del Espíritu Santo, al compromiso cristiano, a vivir especialmente los sacramentos del bautismo y del matrimonio. La Conferencia Episcopal le otorgó el 27 de agosto de 1981 la medalla Inter Mirifica “por su infatigable labor al frente del programa el Minuto de Dios, con todo lo que supone de labor social y evangelizadora”.

La experiencia comunicativa y el interés por la restauración de los valores cristianos en el país llevaron al padre García-Herreros a fundar una emisora en Bogotá y a desarrollar el trabajo de El Minuto de Dios a través de los medios de comunicación social. En 1987, con la bendición del cardenal Mario Revollo, salió al aire la emisora Minuto de Dios (107.9 FM estéreo), “una estación para la gloria de Jesucristo”, con programación cultural y evangelizadora, que fue la semilla de nuevas emisoras. De 1955 a 1958, el padre García Herreros fue director de la revista Cathedra, para sacerdotes.

En 1955 inició la atención a los pobres, la erradicación de tugurios y la construcción de viviendas en Bogotá. En 1956 comenzó el barrio Minuto de Dios, al que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) consideró modelo de erradicación de la pobreza. Evangelizador y catequista, el padre buscó que el barrio fuera una comunidad cristiana organizada, solidaria y progresista, erigida como parroquia San Juan Eudes en 1965, por decreto del Cardenal Luis Concha. El padre García Herreros fue nombrado párroco, servicio que desempeñó hasta su muerte. Desde allí ejerció un liderazgo espiritual que se extendió por toda Colombia, impulsando la Renovación Carismática de la Iglesia Católica en el país. Propició la realización de retiros para sacerdotes, concilios de jóvenes, congresos de evangelización y conformación de grupos y comunidades de oración. En la parroquia florecieron diversos movimientos apostólicos, como Cursillos de Cristiandad, grupos neocatecumenales y, sobre todo, la Renovación Católica Carismática.

Dotado de sensibilidad ante la belleza, el padre creó en 1966 el Museo de Arte Contemporáneo, con el propósito de apoyar a artistas jóvenes y hacer accesibles el arte y la cultura a personas y familias de todos los estratos sociales. En 1971 se construyó el teatro Minuto de Dios, de manera que el barrio se fue convirtiendo en una ciudadela educativa y cultural, “maqueta de la futura Colombia, proyecto de una ciudad ideal”.

En 1958 se obtuvo la personería jurídica de la corporación El Minuto de Dios, como entidad sin ánimo de lucro, comprometida en el desarrollo integral de la persona humana y de las comunidades marginadas, que ha podido proporcionar 70 mil viviendas, nuevas o mejoradas, a unos 350.000 habitantes, es decir, el equivalente a un municipio intermedio de Colombia. Esta labor se extendió por todo el país, especialmente ante desastres naturales: en 1983, en la reconstrucción de Popayán; en 1985 el padre Rafael lideró la respuesta de los colombianos por la tragedia de Armero: construcción y desarrollo social en Lérida, Guayabal y Chinchiná; en 1987, ante los deslizamientos en Villa Tina (Medellín), se construyó el barrio “Héctor Abad Gómez”; en 1989 se inauguró “El Barrio de las Reinas”, en Cartagena. El Minuto de Dios hizo presencia, además, en Managua en 1972 y en Guatemala, en 1976, luego de los terremotos en esas ciudades.

La Apostilla: Los programas de vivienda y organización comunitaria y los proyectos de atención en desastres se siguen desarrollando en El Minuto de Dios, complementados con programas de atención a población vulnerable, capacitación para el trabajo, asesoría en creación de microempresas, microcréditos, etc.