27 de enero de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un recorrido virtual por la biodiversidad de Colombia

22 de diciembre de 2020
22 de diciembre de 2020

Con infografías interactivas de 50 especímenes icónicos de las regiones naturales de Colombia, que se pueden consultar de forma gratuita y en línea, el Museo de Historia Natural (MHN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) le apuesta a la dimensión digital para seguir su labor en época de pandemia.

El biólogo Carlos Eduardo Sarmiento, doctor en Entomología y director del MHN, explica que “el proyecto se logró gracias a la Beca para el Fortalecimiento de la Dimensión Digital de los Museos de Bogotá, ofrecida por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC); sin embargo la renovación del Museo empezó en 2017 con una nueva Sala de Evolución y este año se instaló una nueva sala de artrópodos con elementos de realidad aumentada en cooperación con la Facultad de Artes”.

Agrega que “con la pandemia, el reporte de la Unesco muestra que el 90 % de los museos del mundo cerró y el 16 % quizá no vuelvan a abrir, por lo que la respuesta de muchos fue ver opciones digitales. El MHN potenció su canal de YouTube, se hicieron concursos, sábados virtuales, vacaciones recreativas, se fortalecieron las redes sociales, pero faltaban exposiciones en línea. Esta iniciativa busca tener un doble discurso: mientras en las salas físicas se organizan los ejemplares por grupo taxonómico, en lo virtual se hizo por regiones naturales”.

Valeria Castro, coordinadora general del proyecto, explica que “las regiones elegidas son Caribe, Pacífica, Orinoquia y Amazonia; en cada una hay 10 ejemplares característicos de aves, mamíferos, anfibios, reptiles, artrópodos y peces, y además una sección especial sobre los humedales de Bogotá. Los 50 especímenes tienen las generalidades, los ciclos de vida y la morfofuncionalidad, es decir las partes del cuerpo que son útiles y la distribución en el país y la región”.

El profesor Sarmiento recalca que la idea no era solo virtualizar las salas físicas sino crear un discurso museográfico diferente, y para lograrlo se aliaron con la Asociación Colombiana para la Investigación y Conservación de Ecosistemas (Acoice) para presentarse en la convocatoria de la beca y fueron seleccionados.

En el proyecto participaron ilustradores y biólogos de la UNAL, además de un equipo digital y de divulgación y expectativa en redes sociales apoyado por la firma Tote –de egresados de la Universidad– y Dita Publicidad y Diseño, que estuvieron al frente de la construcción de elementos como códigos QR.

Luis Mora, coordinador de ilustraciones, cuenta que “el principal reto fue captar la diversidad biológica, por lo que todas las imágenes se hicieron en una continua comunicación entre el equipo de biología y de ilustración –compuesto por siete personas– para que las imágenes tuvieran un nivel técnico y estético de alta calidad y mantuvieran una verosimilitud con la información científica. Se hacían bocetos, revisiones, se ajustaban errores en la composición, en la proporción y ahí empezaba la pintura digital. La construcción de estas salas demuestra que el vínculo entre arte y ciencia se debe mantener”.

Interactividad

Andrés Hernández, encargado del diseño y la implementación web, cuenta que “se exploraron posibilidades que respondieran a la interactividad en celulares, computadores o tabletas, que fuera de libre acceso y que la codificación del sitio web le permitiera modificarse de forma sencilla o servir como plantilla para futuras exposiciones o plataformas, como Apps para celular. Sabemos que las personas tienen habilidades distintas, por lo que encuentran una doble lectura: pueden explorar las infografías interactivas o guiarse por las barras de texto para encontrar los contenidos. También hay una versión en inglés y un recorrido virtual por las salas físicas, donde se exploran los especímenes del Museo”.

El profesor Giovanny Garavito, decano de la Facultad de Ciencias de la UNAL, considera que “el hecho de que esta iniciativa no se centre solo en llevar a la virtualidad las salas físicas, ofrece un planteamiento disruptivo, extiende las posibilidades del Museo de divulgar el calor de la biodiversidad en el imaginario de la sociedad colombiana. Por la pandemia el mundo está cambiando, los imaginarios parecen obsoletos y hay que reinventarse, hay que aprender para no volver a la normalidad, sino cambiar la forma de vivir y trabajar”.

Por último, la doctora Martha Fontanilla, vicedecana de Investigación y Extensión de la Facultad de Ciencias de la UNAL, señala que “el valor principal de estas salas es que se crea una conciencia sobre el cuidado del medioambiente, se amplían el alcance y la finalidad educativa del Museo, y se impacta mejor al entorno, al llegar a más personas y más comunidades no limitadas a quienes pueden visitar las instalaciones físicas.

Agencia de Noticias UN – Unimedios