19 de enero de 2022
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Revocatoria, empresa difícil.

20 de diciembre de 2020
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
20 de diciembre de 2020

La revocatoria del mandato es un derecho político por medio del cual los ciudadanos pueden dar por terminado el mandato que le han conferido a un gobernador o alcalde, establecido en el artículo 103 de la Constitución política[EAP1]  de Colombia y reglamentado por la Ley.

El proceso de revocatoria del mandato a un gobernante, alcalde o gobernador en Colombia, es casi una utopía.  No existe esta figura en el caso del Presidente.

Dice el artículo 63 de la Ley 134 – 1994, que la revocatoria del mandato procede  siempre y cuando haya transcurrido no menos de un año contado a partir del momento de la posesión del respectivo mandatario y antes de empezar el último año de su administración.

En 26 años de la reglamentación de dicha figura, solamente a un alcalde, Nelson Javier García Castellanos, del municipio boyacense de Tasco, le ha sido revocado el mandato, el 27 de julio de 2018. Había sido elegido para el periodo 2016-2019.

Los intentos de revocatoria de mandato han superado ya los 150.

La Revocatoria del mandato nació bajo algunas consideraciones severas, pero a través del tiempo se han venido flexibilizando.

Inicialmente se aprobó la reglamentación mediante las leyes 131 y 134 de 1994. Posteriormente se suavizaron algunas condiciones relacionadas con los umbrales que se iban a exigir mediante la Ley 741 de 2002. Y como si fuera poco, una nueva ley, la 1557 de 2015 que flexibilizó todavía más los requisitos inicialmente exigidos.

Sin que se haya cumplido siguiera el primer año del mandato de los actuales gobernadores y alcaldes, en algunas ciudades se ha empezado a ventilar el tema, especialmente en aquellas capitales en las cuales los mandatarios municipales, se salieron de la fila, no hacen parte de los grupos tradicionales, como en Bogotá, Medellín, Cali y Manizales.

En el caso concreto del alcalde de la capital caldense, solamente para que la Registraduría admita la convocatoria,  los interesados, deben, según las disposiciones vigentes, esperar que transcurra un año después de posesionado el alcalde y recoger un número de firmas igual o superior al 30 % del número de las personas que depositaron su voto por Marín Correa y que el número de sufragios el día  de la jornada, no  sea inferior al cuarenta 40 % de la votación válida registrada el día en que se eligió al respectivo mandatario.

De acuerdo con  lo anterior y para concretar con las cifras electorales, debemos concluir que los interesados en la revocatoria del alcalde de Manizales, politólogo Carlos Mario Marín Correa,   deben recoger más de 22.709  firmas, para solicitar a la Registraduría Nacional del Estado Civil la convocatoria a la jornada oficial para consultar el parecer de los ciudadanos interesados en la revocatoria del alcalde, ya que Marín Correa  obtuvo algo así como 75.697 votos y lograr una votación favorable a la revocatoria de la mitad más uno de los votantes, siempre y cuando acudan a las urnas un poco más de 79.673 ciudadanos, pues la votación para la alcaldía de Manizales, en la pasada contienda electoral, fue de 199.183. sufragantes.

Si en la jornada por la revocatoria del alcalde de Manizales participaran efectivamente todos los que lo hicieron por Jorge Hernán Mesa del partido Liberal – 54.289 y Andrés Felipe Betancur de la Alternativa, – 18.804, sumarian 70.393, quedarían faltando 9.280. Tendrían que acudir a donde el medico Yepes a solicitarle un préstamo de votos.

No queda la menor duda que los interesados en agitar la idea son los grupos derrotados en franca lid, que al quedar huérfanos de poder no pudieron cumplirle a sus seguidores con las promesas de los contratos, especialmente los del orden laboral y de prestación de servicios y que simplemente están interesados en agitar las banderas en contra de la gestión del burgomaestre que tiene que gobernar cumpliendo con la constitución y las leyes, sin ninguna obligación de hacer lo que los perdedores quieran.

Si para elegir mandatarios, el manizaleño poco se anima a asistir a las urnas, no es lógico que se alcance la cifra de 79.673 participantes para decidir si continua o se debe ir.

Proponer revocatoria es un lance peligroso que desgasta a la administración, a los promotores y a la ciudad. Que la oposición siga su trabajo serio, haciendo uso de los derechos que le conceden la constitución y las leyes, en un Estado Democrático.