28 de enero de 2022
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Por Jorge Emilio Sierra Respuesta de Uribe a Gaviria en el gran debate económico

Por Jorge Emilio Sierra Montoya
6 de diciembre de 2020
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
6 de diciembre de 2020


Itinerario de una respuesta

Antes de hacer, en julio de 2005, una gira por Europa, el entonces presidente Álvaro Uribe se refirió en varias ocasiones al problema fiscal del país. Lo hizo en Medellín, tanto en el Club Unión, frente a un grupo de empresarios, como en una macrorrueda de negocios; luego en Bogotá, durante la asamblea de la Cámara de Comercio local, y finalmente en la Casa de Nariño, al sancionar tres leyes económicas.

La prensa nacional, sin embargo, destacó las propuestas tributarias para el último año del cuatrienio (el primero de Uribe), como la reducción de la tarifa en el impuesto de renta.

Pero, ¿no será que, detrás de este plan de gobierno, Uribe le respondía al jefe del liberalismo, César Gaviria, quien dijo que él no había hecho el plan de ajuste, según vimos en informe anterior? He ahí la hipótesis central del presente informe.

Tirón de orejas a medios

“En esta patria, donde los medios de comunicación cumplen su tarea de criticar y no alabar”, dijo Uribe al término de su citada intervención en la Casa de Nariño. Un tirón de orejas a los medios informativos, claro está.

¿Por qué? ¿Por no explicar a cabalidad sus tesis fiscales dentro del debate económico que venía adelantándose en la campaña política? Difícil saberlo.

En realidad, su fase de cuestionamiento a la prensa, que pasó desapercibida entre los críticos de oficio, apuntaba más bien a reclamar el debido reconocimiento al balance positivo de la pasada legislatura del Congreso (tan atacado en medios informativos), donde fueron aprobados proyectos tan importantes como los que allí sancionaba y la reforma pensional, entre otros.

Y como en dicho acto estaban presentes varios congresistas…

No recortar transferencias, pero…

“No hay razones para pensar en rebajar las transferencias, sino en un buen manejo de las mismas”, dijo Uribe a quienes insisten en una reforma constitucional en tal sentido para enfrentar una de las mayores inflexibilidades presupuestales (como el pago de pensiones y el de la deuda) que impiden recortar el gasto público en forma significativa para recuperar el equilibrio fiscal.

No obstante, él era partidario de abrir la discusión en torno a esa reforma a través de un acto legislativo (porque implica modificar la Constitución), puesto que lo aprobado en la administración y 2008, disponiéndose además cómo habría de reemplazarse o sustituirse.

“Ya hay que empezar la discusión para enviar señales anticipadas que den confianza”, precisó.

Altos logros en educación

En su opinión, las transferencias no se pueden reducir porque deben cumplirse los programas sociales en educación y salud.

Respecto a los primeros, Uribe presentó también un balance positivo: la creación, hasta la fecha, de un millón 140 mil cupos, aunque la meta asciende a millón y medio. La meta es muy exigente -aclaró-, pero insuficiente para las necesidades reales del país porque de todos modos quedarían 500 mil niños por fuera.

Además, su gobierno ha mejorado la productividad por los avances en dicho campo -“Hemos hecho un gran esfuerzo”, comentó-, puesto que ahora se tienen casi treinta estudiantes por profesor.

“Para llegar a la cobertura completa, no se pueden bajar las transferencias”, reiteró en forma didáctica, como si estuviera en un salón de clase.

Buen estado de salud

Este gobierno pasó de diez millones a quince millones de afiliados al régimen subsidiado de salud, si bien un proyecto de ley que cursaba en el Congreso -“Ojalá se apruebe con urgencia”, sugirió Uribe a los parlamentarios asistentes- pretende ampliar la cobertura, la cual deberá llegar rápidamente al cien por ciento en los sectores pobres.

“Esto no se puede aplazar más, como las coberturas de  bienestar familiar”, planteó mientras anotaba que ahí, en ese campo, también se creció, en un elevado cuarenta por ciento, que sería incluso mayor por las nuevas licitaciones que permitirían la incorporación en los próximos días de 500 mil niños mayores de cinco años al programa de desayunos infantiles, teniendo 400 mil ancianos, más los 170 mil ya subsidiados, con una comida diaria.

¿Quién dice, entonces, que no hay política social del gobierno Uribe?

Álvaro Uribe y César Gaviria. Imagen Blu Radio.

¿Respuesta a Gaviria?

“Me parece que el análisis económico no ha examinado el proceso de saneamiento de las finanzas públicas en su conjunto”, declaró el presidente Uribe al sancionar las leyes sobre estabilidad jurídica para inversionistas, reforma al mercado de valores y supresión de trámites, aprobadas por el Congreso en pasada legislatura.

¿Fue ésta acaso su respuesta a las críticas del ex presidente Gaviria en la entrevista donde nos aseguró que “este gobierno no ha hecho el ajuste fiscal” y que los avances en tal sentido son mínimos?

“Aunque el presidente Uribe se preocupa bastante por los temas fiscales, los resultados no son significativos. Al final, el paso que se da es muy pequeño. Llevamos tres años de pasos pequeños”, dijo Gaviria.

“El resultado es poco exitoso a pesar de haber hecho tres reformas tributarias”, agregó el jefe único del liberalismo, lanzado a la oposición.

Pero, ¿qué dijo Uribe al respecto? ¿Cuál es la visión de conjunto que él reclama y en la cual insistió durante su amplia intervención ante un grupo de invitados especiales en la Casa de Nariño? ¿Qué pensaba, en fin, sobre la situación fiscal del país?

Con espejo retrovisor

En doce años (de 1990, cuando empezó el gobierno de Uribe, a 2002, cuando se inició el suyo), Colombia pasó de tener unas finanzas públicas en equilibrio a un déficit del 4,5% del PIB, y, en el mismo período, de un endeudamiento del Gobierno Nacional Central del 14/16 al 56% del PIB.

En pocos años, además, pasó de un desempleo del 8 al 20%, que se sintió con rigor entre los jefes de hogar, al tiempo que en el presupuesto nacional se tenían que dedicar cuarenta pesos de cada cien a servir y amortizar la deuda.

¿Qué decir -se preguntó Uribe tras presentar dichas cifras sobre la herencia recibida en 2002 por su administración- de un país que en tan difícil situación fiscal debía destinar cuantiosos recursos para el rescate de la seguridad?

Se heredó, por tanto, un problema fiscal de gran magnitud, que podía incluso acentuarse por los mayores gastos en seguridad.

¿Qué hacer, entonces? ¿O, mejor, qué hizo su gobierno entre 2002 y 2006? ¿Nada o muy poco, al decir de Gaviria? ¿Ni siquiera las reformas tributarias le sirvieron de algo? ¿Y para qué sirvió la nueva reforma pensional? ¿No se requiere, asimismo, otra reforma a las transferencias? ¿Y qué de cierto hay en el aumento del gasto público, cuestionado por la oposición?…

A esas preguntas respondió Uribe durante su discurso en la Casa de Nariño.

(Próxima entrega: “El ajuste fiscal sí se ha hecho”, dice Uribe)

(*) Escritor y periodista. Ex director del diario “La República”. Magister en Economía, Universidad Javeriana