23 de enero de 2022
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Política con pimienta. Medidas inocuas contra covid 19 en Manizales

21 de diciembre de 2020

Mientras en otras ciudades del país se adoptan medidas serias para evitar la expansión del Coronavirus, en Manizales parece que las situaciones de riesgo no importaran mucho y no ameritaran acciones enérgicas de las autoridades. Ello se desprende del anuncio conocido a finales de la semana pasada,  en el sentido de que se aplicará el toque de queda el 25 de diciembre y el 1 de enero, de 1 de la madrugada a 10 de la mañana. Dónde queda la prevención? En ambos casos, a esas horas, ya la gente tiene el “cupo completo”, ha rumbeado, las familias han celebrado las reuniones navideñas, muchas sin las precauciones de bioseguridad, algunos harán una pausa en la maratón etílica para continuarla a su antojo después de que se levante la restricción. En unos 15 días se verán los resultados del comportamiento relajado, el desbordamiento de gente en la calle y la permisividad oficial.

BUSCANDO EL AHOGADO RÍO ARRIBA

En la mayoría de capitales, incluyendo las vecinas Armenia y  Pereira, las cosas se han tomado más en serio y rige ley seca y toque de queda desde el fin de semana, a partir de las 9 o 10 de la noche, pico y cédula, y confinamiento obligatorio para los adultos mayores. Allí las UCI están prácticamente copadas lo que obligó a decretar la alerta roja hospitalaria, muy similar a lo que ocurrió en Manizales recientemente. Si bien ha disminuido aquí un poco el nivel de ocupación, no se puede bajar la guardia ni dar papaya, en momentos en que la epidemia crece como la espuma en la mayor parte del país. Es inocultable y así lo pregonan los científicos, que se avanza en una nueva oleada de contagios y se vive el momento más difícil de la pandemia, está aumentando la velocidad de contagio con una incidencia del 28% y cuando ha aparecido una nueva cepa del virus en el Reino Unido, que rápidamente se extiende por Europa y amenaza traspasar las fronteras del Continente. Ante este panorama, lo que se dispuso para Manizales es una medida inane, insuficiente e inoportuna.

ADIOS MEDIDAS DE SEGURIDAD

A cualquier persona normal, sensata, con algo de pensamiento le estremecería saber que más de 38 mil personas han fallecido por el Covid-19 en este año, pero a los colombianos poco les parece importar. No importa que la pandemia ronde por los equipos de fútbol, jugadores, directivos y personal portan el mal y lo trasladan de onceno a onceno, pero “el espectáculo debe continuar”. No interesa si esos jugadores llevan mal a sus casas, parientes y familiares porque entonces la Liguilla se puede acabar y los comentaristas no tendrían de qué hablar. Ya los centros comerciales están atestados, los supermercados, los bancos y almacenes no les cabe un cliente más así no tengan sino unos cuantos cajeros que deben soportar todo el peso de venta, pero los empresarios y banqueros no desean invertir en más personal. Ni qué hablar del transporte público. Atestados transitan los autobuses por todas las ciudades trasteando el mal de oriente a occidente, de norte a sur.

¿QUIÉNES GANAN?

Desde luego los gremios que con sus alharacas pregonan que perderán millones de pesos, que deben tener el derecho al trabajo y otras cuántas excusas más. En la calle millones de personas andan con los tapabocas en el cuello, muchos de ellos usados desde marzo, sin lavar, pero lo cargan para dar la impresión de que utilizan el artilugio. ¿Lavado de manos? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Por qué? Y mil preguntas surgen de los insensatos que llevan de un lado a otro esta pandemia china. Ganan las funerarias que solapadas avanzan con un lucrativo negocio y cada vez más las familias pierden a uno de sus miembros ante la indiferencia de sus amigos. Es la suerte de la ruleta rusa.

LA PANDEMIA ESTÁ VIVA

El cuento de las curvas que se aplanan sólo las cree los directivos del Ministerio y algunos alcaldes mientras muestran que el nivel está en “tan solo 200 muertos diarios”. 200 son casi diez equipos de fútbol que se irían cada día. Ya la muerte llegó a los barrios, a los conjuntos residenciales, a los edificios, a las familias, pero la indiferencia y la ceguera pandémica persiste.Se acabaron los controles en los Centros Comerciales, hay sobrecupos en supermercados y en los bancos no caben más personas ansiosas de pagarle los créditos a don Luis Carlos. Como vamos, vamos mal, dijo alguien.

LOS QUE SALVARON EL AÑO

En un atinado y oportuno ejercicio periodístico, en el epílogo de este 2020, el Noticiero Económico Caldense, que fundó y dirige el periodista José Fernando Garcés hace 35 años, se dio a la tarea de analizar la gestión de funcionarios de los sectores público y privado, para precisar quiénes ganaron el año. Varios factores se tuvieron en cuenta para asignar la calificación respectiva y determinar los que, a su juicio “salvaron la papeleta “, como se dice en el argot taurino: eficiencia en sus ejecutorias, seriedad en el manejo de recursos, proyección a la comunidad, cumplimiento de metas y de retos, entre otros. Finalmente, según la reconocida publicación (que también se emite por la emisora digital “Corazón Radio Colombia”, que orienta el comunicador Juan Carlos Morales), ganaron el año:

Jhon Jairo Granada, gerente de La Chec grupo EPM
Juan Eduardo Zuluaga, director ejecutivo de CONFA y Presidente de la ANDI, seccional Caldas
Luis Roberto Rivas Montoya, gerente de la Industria Licorera de Caldas
Santiago Pérez Buitrago,  gerente de la Concesión Pacífico Tres
Carlos Eduardo Jaramillo Sanint, rector de la Universidad Autónoma de Manizales
Juan Carlos Quintero, gerente de Emas
Luis Carlos Velásquez, gobernador de Caldas y los secretarios de Hacienda Jaime Alberto Valencia, de Desarrollo Económico Paula Andrea Toro, de Planeación Valentin Sierra y de Educación Fabio Hernando Arias
Carlos Mazeneth Dávila, gerente de Efigas
Claudia Calderón presidenta de la Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles
Juan Manuel Londoño, gerente de Inficaldas
Pablo Jaramillo, director de la Fundación Luker
Carlos Humberto Orozco, secretario de Salud Pública y Juan Felipe Jaramillo, secretario de TIC y Competitividad de Manizales.

NADA DE MARRANADAS EN NAVIDAD

Una de las tradiciones más arraigadas en la región andina, en las festividades decembrinas, es la de realizar “convites”, francachelas, comilonas,  o reuniones comunitarias, al calor de unos buenos guaros y en medio del ritual del sacrificio del “caribajito” de turno, al que se condena a la pena capital, luego del juicio a que es sometido. Pero, en esta ocasión, las cosa han cambiado y no se podrán hacer esas gracias. Esas prácticas, con el uso de la pólvora, están prohibidas. Ojalá no sea necesario acudir a medidas represivas y primen la sensatez y la prudencia, en estas celebraciones de fin de año.

COBRO ADICIONAL ABUSIVO DEL PREDIAL

Tremenda sorpresa recibieron este fin de año numerosos contribuyentes del predial en Manizales. A manera de «regalo de navidad», les llegó un cobro adicional con intereses después de haber pagado la factura correspondiente al último bimestre. Indignados, muchos de ellos hicieron el reclamo en facturación del municipio donde les explicaron que se trataba de un cobro que no se hizo efectivo por error en 2014. ¿Y por qué el cotribuyente tiene que asumir los costos de una omisión que fue responsabilidad de los funcionarios que liquidan el predial?, nos preguntamos nosotros. Como la culpa fue del municipio, los funcionarios de la dependencia debieron socializar por la vía de la concertación este cobro con los propietarios afectados y no sorprenderlos de la manera como lo hicieorn. Como consecuencia de una lamentable equivocación, numerosos contribuyentes están buscando abogados para defender sus intereses del raponazo oficial. Así no se manejan las relaciones del municipio con quienes constituyen el soporte de sus finanzas.

NUEVA MÁQUINA DE BOMBEROS

Nos reportan la llegada de una nueva máquina para el cuerpo de bomberos de Manizales. Es de desplazamiento rápido, 4 x 4, chasis italiano Iveco, especial para la agreste topografía de la zona rural. Será que también sirve para apagar los incendios en la Alcaldía?, preguntó un inquieto parroquiano.