28 de enero de 2022
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Por Jorge Eliécer Zapata Historias de un Pueblo Encantando

20 de diciembre de 2020
20 de diciembre de 2020

Por Jorge Eliécer Zapata Bonilla

Comparados con los poetas, los cuentistas del departamento son relativamente pocos muy a pesar del interesante antecedente de los grandes narradores del Quindío cuando esa región era del departamento de Caldas, pues nombres como los de Adel López Gómez, Antonio Cardona Jaramillo o Humberto Jaramillo Ángel no se dan todos los días. De la misma dimensión es María Eastman aunque su obra se da en Medellín y se publica en Bogotá. Sin embargo, del mismo rango de los anteriores aparecieron luego José Naranjo Gómez, Adalberto Agudelo, Oscar Jurado, Octavio Escobar Giraldo, en una lista de no más de diez creadores en la narración corta que parece ser el género menos trabajado en los medios literarios de la región.

Acaba de aparecer el libro de cuentos “Historias de un pueblo encantado”, escrito por José Miguel Alzate, un maduro narrador autor además de los textos titulados  Sinfonía en azul y Cuando en sueños Amanecer conoció el bosque, entre otros en el campo del texto corto, además de varias novelas que dan razón de su vocación de escritor, así como su capacidad para reconstruir el pasado de la región aportando con los libros publicados sobre Aranzazu y Samaná, que le han permitido un escaño en la Academia Caldense de Historia. José Miguel Alzate ha templado su pluma en el ejercicio del periodismo, trabajo que ha realizado en los periódicos La Patria, El Diario de Colombia, El Tiempo, El Diario del Otún, La Opinión de Cúcuta y en algunas revistas importantes del centro del país.

Historias de un pueblo encantado es una madura expresión de su trabajo literario, un ejercicio de memoria sobre acontecimientos del pueblo de la infancia, tan metido en las entretelas del alma de los artistas. Aranzazu, la tierra de José Miguel Alzate, es un bello cúmulo de casitas lideradas por un enorme templo enclavado en las montañas del norte de Caldas, efectos de la colonización antioqueña en las tierras del sur de su territorio, cuna de poetas como Javier Arias Ramírez, una de las voces más altas de la lírica caldense, y de pensadores de clásico estilo como César Montoya Ocampo, además de otros artistas de reconocido renombre. En ese paisaje transcurrió la infancia y la primera juventud de José Miguel, y de esa cantera extrajo unas veces dramáticamente y otras llenas de poesía, las historias narradas en este libro que recoge la suma de expresiones literarias aportantes al enriquecimiento y altura de la literatura caldense.

José Miguel Alzate es además un lector consumado y un conocedor como ninguno de la obra literaria de dos grandes narradores colombianos: Gabriel García Márquez y Fernando Soto Aparicio. Sobre este último narrador boyacense, Alzate ha discurrido con amplitud y profundidad, y su amistad con el escritor de tantos y tan interesantes historias de tipo social fortaleció su visión sobre la novelística colombiana de la mitad del siglo XX hacia acá, que retrata la evolución de un país diverso y disperso como el nuestro. Bien puede decirse que José Miguel Alzate es una de los estudiosos más serios sobre la vida y la obra de Fernando Soto Aparicio, el autor de La Rebelión de las ratas, por menciona la obra más leída de esta cumbre de la literatura nacional.

Sobre la obra en general del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, el trabajo de José Miguel Alzate es muy amplio, detallado en la interpretación del creador de Macondo. Por eso, Alzate es invitado de los grandes centros culturales de nuestra Costa Atlántica para disertar sobre Cien Años de Soledad y sobre la cuentística garciamarquiana. Puede considerarse que José Miguel es uno de los colombianos más conocedores de la obra de nuestro premio Nobel. Lo confirman el alto número de exposiciones que sobre el tema desarrolla en las ferias nacionales del libro.

El ejercicio de lector practicado por este escritor caldense, amplio conocedor de la literatura regional y fortalecido con su estudiosa aplicación a la obra de García Márquez y Fernando Soto Aparicio, lo han hecho además un buen escritor en los campos de su trasegar, el de narrador, el de historiador y el de periodista. Por eso este libro, Historias de un pueblo encantado, es una muestra de la maestría a la que ha llegado José Miguel Alzate en su discurrir por las sendas de la literatura, teniendo como cantera los sucesos elementales o extraordinarios acaecidos en su pueblo Aranzazu.