17 de septiembre de 2021
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El ego y la paz

18 de diciembre de 2020
Por Ricardo Tribín Acosta
Por Ricardo Tribín Acosta
18 de diciembre de 2020

Hoy es bastante común el hablar de paz, lo cual es obvio, ya que ella está ausente en muchos escenarios. No hay paz cuando la familia no se congrega en una sencilla mesa de desayuno o de cena, puesto que la falta de integración entre sus miembros es muy poca, y cuando se logra, lo más normal es que la mayoría estén concentrados en los celulares o en las tabletas. Esto es tan dramático que los padres regalan a sus niños muchos de estos aparatos para que no molesten y así poder quitárselos de encima.

¿Cómo puede haber paz si los dirigentes, llámense políticos, comunitarios, o empresariales, solo piensan en ellos mismos, olvidándose de los demás, y manteniendo actitudes egocéntricas y egoístas? Y como podrá surgir la paz si los que frente a los abusos se rebelan, ¿al final caen en las mismas garras de la ambición? De ahí que hoy en día se ha acentuado mucho el dicho de que “Lo único que importa es el “cash”, tal y como lo anunciaba un gordiflón, en una propaganda televisiva la que, aunque nos hacia reir un poco en razón a su extravagancia, al final el mensaje que de ahí surgía era totalmente metalizado y egoísta.

¿Y cómo podrá existir la paz si los gobernantes poderosos tienen la opción de enviar tropas a cualquier parte del mundo, a veces sin motivación clara y basada en argumentos inanes, lo cual ha creado guerras absolutamente innecesarias y destructivas, además de onerosas en todos los sentidos, y que afectan a los ciudadanos sin discriminación?

¿Por ello vale la pena pensar acerca de cómo se pueden iniciar procesos para evitar que esto suceda y poder propender por una paz verdadera? Creo que culturas y sistemas educativos que enseñen a los estudiantes a controlar y a no abusar de sus egos, seria quizás el comienzo un principio de solución ante tantos problemas de paz que el mundo asombrado en la actualidad con temor presencia, incluyendo sin poder negarse la ninguna paz que generan la hambruna y su resultante, la criminalidad.