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José Miguel Alzate Miel II: una obra que se hará realidad en Caldas

17 de noviembre de 2020
17 de noviembre de 2020

Por José Miguel Alzate

La riqueza hídrica del Departamento de Caldas es reconocida desde hace muchos años como importante para emprender proyectos de generación de energía. En efecto, aprovechando el caudal del rio La Miel se construyó en Norcasia la Central Hidroeléctrica Miel I, conocida como Hidromiel, que entró en servicio a principios del año 2003, una obra catalogada como la quinta con mayor capacidad instalada en Colombia porque genera al sistema interconectado nacional 398 megavatios. Fue inaugurada a comienzos del año 2003. La presa, llamada Pantágoras, tiene 188 metros. Y el embalse, conocido como Amaní, capacidad para 571 millones de metros cúbicos de agua. Cuando en Caldas se empezó a hablar de esta obra, se habló también sobre Miel II.

¿En qué va este proyecto que obtuvo la licencia ambiental el 23 de marzo de 1994 mediante resolución 027 expedida por el Ministerio del Medio Ambiente? Empecemos diciendo que esa licencia fue concedida para todo el proyecto inicial, que contemplaba la construcción de dos centrales hidroeléctricas, Miel I y Miel II. Como Caldas vendió su participación accionaria en el proyecto Miel I, se reservó la propiedad que entonces le quedaba sobre Miel II. Y pensando que este proyecto era posible realizarlo años después, le compró a la Chec y a la nación su parte, para quedarse el departamento, a través de Inficaldas, con el 99% de su propiedad. Los socios que tienen el 1% son Gensa y Empocaldas, y un porcentaje mínimo los municipios de Samaná, La Dorada, Victoria y Santa Rosa de Cabal.

Aunque desde el año 1979 el proyecto Miel II contaba con estudios de prefactibilidad, solamente el 9 de mayo de 2008 se constituye, mediante escritura pública número 0003464, de la Notaria Segunda de Manizales, la Sociedad Promotora Miel II, responsable de sacar adelante la construcción de la central hidroeléctrica. Sin embargo, fue necesario hacerle modificaciones a la licencia ambiental, renovándola. Esta quedó en firme mediante la resolución 0778 del 22 de abril de 2010. Pero la Agencia Nacional de Licencias ambientales, ANLA, hizo algunas observaciones, que tuvieron que ser atendidas, sobre el sistema de control de caudal, el canal de peces y el sistema ambiental complementario. Con esto, la licencia quedó en firme.

En estos doce años en que Caldas ha buscado sacar adelante un proyecto que tiene un costo de 250 millones de dólares, las inversiones que se han hecho alcanzan una suma superior a los 50 mil millones de pesos. Estos dineros están representados en la consecución de las licencias ambientales, en la realización de los diseños estructurales y técnicos, en la compra de las acciones de la Chec y de Gensa, y en los permisos para poder operar. Los terrenos donde quedará la central no los adquiere la empresa; solo comprar la parte donde se construirá el acceso del río al túnel. De lo demás paga la servidumbre. Estos predios tienen una extensión de 362 kilómetros. Las obras como la casa de máquinas, la construcción de los túneles, las vías de acceso y las líneas de interconexión las ejecutará el socio estratégico.

Sentido de flujo

La Central Hidroeléctrica Miel II generará 120 megavatios que serán vendidos al sistema interconectado nacional. Utilizará la línea de 230 KVA que lleva la energía producida por Miel I hasta la planta de San Felipe, con una extensión de 29 kilómetros, pagándole el servicio de transmisión a Miel I. El proyecto tenía autorización para generar más de 300 megavatios, pero fue reestructurado: su capacidad de generación quedó en 120 megavatios. Está localizado en la parte baja de la vertiente oriental de la Cordillera Central, al Oriente de Caldas, entre los municipios de Samaná, Victoria y Marquetalia. Se nutrirá de las aguas de los ríos Tenerife, Pensilvania y La Miel. Es un proyecto a filo de agua, que no tendrá embalse, solo una presa con un muro de contención de ocho metros de altura.

Una de las grandes ventajas de Miel II es que su ubicación es estratégica. Está localizado cerca a los grandes centros de consumo de energía eléctrica, como Bogotá, Medellín, Cali, lo que según el ingeniero Orlando Micolta González, gerente de Promotora Energética del Centro, lo convierte en un proyecto trascendental para la seguridad energética de Colombia toda vez que garantiza la producción de energía para complementar las necesidades del país. La presa que se construirá es de tipo derivadora. Tendrá 33 metros de ancho, y su cresta está localizada a 894 metros sobre el nivel del mar. La cobertura total del cauce del rio por el muro garantiza un caudal mínimo de tres metros cúbicos por segundo. Dispondrá de una escalera con ranuras que permitirá el paso de peces por un canal especial.

Miel II tiene ya los diseños de los túneles que conducirán el agua hasta la casa de máquinas. El túnel 1 será de 757 metros a flujo libre, y el 2 de 8360 metros a presión. El diámetro de ambos túneles será de 4.8 metros, lo que permitirá que la conducción del agua sea técnicamente favorable para la generación de la energía. La estructura de conducción dispondrá de una ventana para intercepción con el túnel con una longitud de 388 metros que permitirá a los técnicos inspeccionarlo con facilidad. Por su parte, el canal de descarga garantiza el nivel mínimo de sumergencia de las turbinas Francis y retornar al rio de manera segura el caudal descargado por estas. Es importante destacar que los proyectos energéticos a filo de agua no generan emisiones de gases de efecto invernadero.

Sistema de captación

El sueño de Caldas de contar de nuevo con una central de generación eléctrica de su propiedad se va a convertir en realidad en poco tiempo. El proceso más importante para asegurar su construcción se inició en el mes de noviembre con la apertura de la convocatoria para escoger el socio estratégico. Ya se han recibido algunas propuestas importantes de empresas europeas y americanas interesadas en la obra. Este proceso se cierra en marzo del próximo año con la firma del contrato respectivo. El gerente de Promotora Energética del Centro, Orlando Micolta González, un ingeniero con 33 Años de experiencia en este tema, que trabajó 19 años en la Chec y 13 en Gensa, es optimista sobre el inicio de las obras, que está programado para el primero de septiembre de 2021.

¿Qué beneficios va a recibir Caldas con la llegada del socio estratégico? Primero, asegura la construcción de la obra, que es para el Gobernador Luis Carlos Velásquez una garantía para llevarla a feliz término. Segundo, asegura unos ingresos anuales importantes para invertir en obras de desarrollo. El socio estratégico adquiere el cuarto de datos, que tiene un valor cercano a los diez mil millones de pesos, recuperando así Caldas parte de la inversión que ha hecho, asegurando al mismo tiempo una rentabilidad importante. A partir del quinto año de que entre en operación, recibirá durante veinte años un porcentaje del ebitda que genere el proyecto. De ahí en adelante, durante toda su vida útil, Caldas tendrá una participación accionaria del 12% y, además, asiento en su Junta Directiva.

El cambio de razón social de la entidad que desde el año 2008 viene liderando el proyecto Miel II tuvo como propósito abrirle a la empresa nuevos negocios. Cuando se constituyó Promotora Miel II el objetivo social era solo la generación y transmisión de energía. Al constituirse la Promotora Energética del Centro se amplió su línea de servicios. Podrá manejar el alumbrado publico de los municipios, apoyar proyectos de microcentrales eléctricas en Caldas, implementar proyectos dirigidos a la eficiencia energética y brindar asesorías técnicas en proyectos energéticos en todo el país. En este momento la empresa ha priorizado la construcción de dos proyectos de generación de bajo impacto ambiental que después de obtener la licencia ambiental se pueden ejecutar en un tiempo de 18 meses a 24 meses.

Otros beneficios que Caldas recibirá con la construcción de la Central Hidroeléctrica Miel II apuntan al mejoramiento de la calidad de vida en 28 veredas del área de influencia de la obra. No solo porque en la etapa de construcción gran parte de los 400 empleos que generará serán para personas de la región, sino porque la construcción de 17 kms de nuevas vías y el mejoramiento de las existentes contribuirá al progreso de esas veredas, dinamizando la economía de los municipios. Además de los cinco mil millones de pesos anuales que Caldas va a recibir, los municipios del área van a recibir, anualmente, por participación directa, recursos importantes: Samaná 400 millones, Manzanares 96 millones, Pensilvania 1.400 millones, Marquetalia 190 millones. Igualmente, Corpocaldas recibirá 2.150 millones.

Las proyecciones que hace Promotora Energética del Centro, una empresa de Inficaldas, es que para el 20 de octubre de 2024 la Central Hidroeléctrica Miel II entre a generar energía. El plazo para la construcción es de 36 meses después de firmado el contrato con el socio estratégico. La fase de preconstrucción, adopción de diseños y construcción de vías de acceso al punto donde va a quedar la sala de máquinas demorará siete meses. Se iniciará el primero de febrero de 2021 y finalizará el 31 de agosto del mismo año.  Dependiendo de la organización de las comunidades beneficiadas, la inversión social de la empresa constructora apunta a apoyar proyectos productivos en temas relacionados con el proyecto, o en temas ajenos a la operación de la central.

Zona de influencia

Todo indica que, para bien de Caldas, la construcción de esta obra que representa progreso para los municipios del oriente, por fin va a convertirse en realidad. De salir todo como está contemplado en el cronograma, exactamente 21 años después de entrar en funcionamiento Miel I que, habiendo nacido en Caldas, liderada por la Chec, dejó de ser una empresa patrimonio caldense, el departamento vuelve a tener participación en una generadora de proyección nacional. Ojalá nunca Caldas venda su participación accionaria en esta empresa, como ocurrió con la Chec.