2 de julio de 2022
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Quisicosas de desocupados

2 de agosto de 2020
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
2 de agosto de 2020

Y no hay que decir poco sobre lo que cada día asalta a los colombianos, en unos casos por asuntos de gran relevancia, y en otros por las nimiedades con las que, en verdad, nos sorprenden.

Y empecemos por las que vienen a constituirse en verdaderas “ Damnatio Memorie” de las que hablamos hace unos días, pero ahora relacionadas con la Historia Patria y los gestores de ella en los inicios del siglo XIX, para con quienes algunos desocupados, más que atentos investigadores, se han ido lanza en ristre, desde luego, desde la óptica de los días que vivimos.

Claro está que opinar sobre el deber ser, o mejor, del debió ser, con fundamento en los días pasados desde el ayer y lo que hoy tenemos en el presente, es el primer elemento que “farguyen” los que sin leer la historia, porque muy seguramente no se la han leído, hoy despotrican de lo que en el ayer se hizo con grandes esfuerzos e inclusive a riesgo de las vidas de quienes en su momento actuaron. Y no digamos que fue simplemente en el asunto del florero de Llorente que, por un instante, puede ser tomado como la expresión de un exaltado. No! Se trata de lo que de allí nació y marcó el proceder de muchos que iniciaron la construcción de una nación, nación que aún, doscientos y pico de años, no terminamos por consolidar. Claro está que criticar lo que fueron los debates sobre cómo construir aquello, si copiar a unos u otros, unos en Europa, otros en el norte. Si debiéramos obedecer al rey o no hacerlo. Si acaso el rey debiéramos tenerlo de entre nosotros. Todo eso es muy fácil decidirlo desde el hoy. Recodemos que los asomos de repúblicas y de sistemas de gobierno apenas si afloraban. Primero por Norte América y luego por Francia. Todo eso era para muchos desconocido y, sólo para unos pocos era entendible. Desde luego los analistas de hoy olvidan que no había las redes sociales que hoy les permiten mantenerse al día, bien con falsedades o con cosas ciertas. Ah, y por allí apareció un ciudadano despotricando de Bolívar y, lo peor, tuvo audiencia en algún periodista de su mismo caletre.

Pero el sumun del desocupe, y por las mismas de atrevimiento, sí lo tuvo un ciudadano, uno de esos que anda pidiendo de los demás respeto para sus ideas y caminar. Pues este ciudadano encontró que las creencias del presidente son ofensivas para él y más si las manifiesta. Pero el problema en sí no es que alguien se queje de que el presidente es de tal o cual religión. No!. Ese no es el problema. El problema es que ese ciudadano haga uso de una de los instrumentos que la Constitución pone a disposición de todos para hacer valer nuestros derechos, cuando los mismos son violados o no son atendidas nuestras demandas. Pues sí, el ciudadano de marras elevó una queja ante el Tribunal de Cundinamarca, quejándose de un mensaje que puso en las redes el presidente, mensaje en el cual manifiesta sus creencias e invoca a la Virgen de Chiquinquirá. Para ese ciudadano, el mensaje de un funcionario del rango del presidente, viola a voluntad de la Carta Magna que ha determinado que el Estado Colombiano es laico.

Bueno, ese el parecer del sujeto de marras. Pero el colmo, ese sí es el colmo, uno de los magistrados acepta el pedido que se hace en la tutela, y solicita, con el énfasis que de su magistratura emana, y del presidente que un plazo perentorio debe borrar el mensaje en cuestión. De aquí, nos caben algunas reflexiones. La primera, que el Juez es un hombre que no sabe valorar las prioridades en su despacho. No me cabe duda alguna de que el juez este dejó asuntos de importancia, para dar trámite al pedido del extremista de la libertad de cultos. Y el juez, sin más y sin menos se ocupa de dar orden al fuero interno del presidente, fuero que no ofende la libertad, en tanto que es una manifestación de ella.

Cómo llamar a quien, salido de los ordenamientos racionales, actúa como lo hace este magistrado, en mala hora juez de la República. Acaso no es eso libertad de cultos? Acaso es un deber pensar como piensa un agnóstico? Acaso el seguidor de Mahoma, no puede hacer su oración a Ala, si es funcionario público?  Imaginemos a este ciudadano y a este juez viviendo en Estados Unidos, en donde en su moneda se lee “En Dios nosotros creemos” y ordenando borrar esta sentencia de todas partes?

Bueno, este tipo comportamientos son manifestaciones que se dan en el medio de los seres humanos, simplemente para que distingamos entre quienes actúan en concordancia con la sociedad y sus límites y los que se salen de esos canales para ser inconsecuentes.

Manizales, 01 de agosto del Año de la Peste.