3 de julio de 2022
Directores
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Mitos y leyendas aumentan conciencia ambiental de estudiantes

25 de agosto de 2020
25 de agosto de 2020

Una propuesta de educación ambiental a través de la tradición oral y mediante el método investigativo acción-participación, fortalece la conciencia ambiental en los estudiantes, desde grado 0.

El proyecto, que involucra además al adulto mayor y a los trabajadores de galería, es liderado por Rosa Elvira Velásquez Rivas, estudiante de la Maestría en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, y dirigido por el profesor Luis Enrique Cortés, también de la Institución.

“Al introducir la tradición oral (mitos y leyendas) y la comprensión lectora como faros para que los jóvenes entiendan la importancia de cuidar su entorno, quisimos utilizar una metodología que le pudiera llegar a ellos con mayor facilidad y que los hiciera partícipes del proyecto”, señaló la investigadora.

Para dicho trabajo, ella seleccionó un grupo de estudiantes de grado séptimo con el que se llevó a cabo una metodología de investigación acción-participación con la cual se diseñó una estrategia didáctica en la que los saberes populares fueron los protagonistas.

La estrategia consistía en que los estudiantes debían recolectar mitos y leyendas como “La Madremonte”, la cual contiene mensajes muy particulares sobre el cuidado del medioambiente. Una vez recopilados, se plantearon actividades que involucraban el análisis crítico y la comprensión lectora de dichos textos para que así los estudiantes se apropiaran de los mensajes y los llevaran a las situaciones y contextos cotidianos.

Para la académica Velásquez, aunque su estudio tuvo un escenario muy específico, es necesario que el tema de la conservación del medioambiente busque la participación de toda la comunidad, “porque es indispensable fortalecer el amor por el entorno, por lo nuestro”.

Sin embargo, entiende que a pesar de los esfuerzos y las actividades que se trabajan en las instituciones educativas, estas no son suficientes para crear una conciencia ambiental que impacte significativamente a niños y jóvenes.

Esta problemática se ve reflejada a diario con un panorama de paredes rayadas, papeles tirados en el piso, poco cuidado de las zonas verdes y no clasificación de la basura en los recipientes dispuestos para cada residuo.

En la Institución Educativa del Dagua (Valle del Cauca), por ejemplo, de los más de 1.700 estudiantes, solo 2 de cada grado participan en los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE). Esto quiere decir que una mínima parte de la comunidad estudiantil de este plantel –elegido precisamente por eso para llevar a cabo el proyecto– aprende a querer y a cuidar el medioambiente.

Es importante resaltar que en la recopilación de estas historias es cuando se involucra a la comunidad, pues en este proyecto los jóvenes debieron recurrir a los miembros de sus hogares, vecinos, amigos, y en especial a los adultos mayores y a los trabajadores de la galería municipal.

Por otro lado, con el fin de evaluar los resultados, se hicieron dos pruebas iniciales, una para determinar el grado de comprensión lectora de los estudiantes en tres niveles: diferencial, literal y crítico, y la otra para indagar sobre los conocimientos ambientales y las actividades del PRAE. Estos evidenciaron una deficiencia en ambos aspectos.

Los resultados del proyecto, analizados en las pruebas finales, demostraron que la propuesta del uso de mitos y leyendas y la comprensión lectora sí mejora considerablemente el grado de apropiación ambiental en los estudiantes.

“Los relatos orales ambientales que se recopilaron fueron una herramienta indispensable para el trabajo, especialmente por sus características: no son muy extensos, llaman la atención y son fáciles de entender”, explica la académica Velásquez.

Aclara además que para que esta estrategia funcione es fundamental que se tenga clara la secuencia didáctica a utilizar y hacer un plan de las actividades que se van a realizar.

El proyecto deja claro que desde las instituciones no se puede hacer todo, por eso es tan necesario que al momento de replicarlo se mantenga con el factor de inmersión con todos los actores de la comunidad, dentro y fuera de los colegios.

Por otro lado, invita a que otros docentes o investigadores implementen la estrategia teniendo en cuenta el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), un aspecto que llama mucho la atención de niños y jóvenes, y que mejoraría mucho el proceso de apropiación de la educación ambiental.

Agencia de Noticias UN – Unimedios