12 de mayo de 2021
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Itinerario vital de EPM (I)

25 de agosto de 2020
Por Francisco Javier Galvis
Por Francisco Javier Galvis
25 de agosto de 2020

Después de ver ganar la UEFA Champions League al Bayern Múnich, me puedo aplicar satisfecho a escribir esta nota. El Bayern recorrió invicto toda la competición, lo que de sí es excepcional.

Me interesa más divulgar temas de ciudad, como Empresas Públicas de Medellín, EPM, que referirme con premura a los perfilamientos (chuzadas) de que estoy siendo objeto junto a otros por parte de la administración Beria. Si acaso habrá lugar para ello.

Las personas jurídicas, como las naturales tienen nacimiento, vida, pasión y muerte. EPM fueron creadas por el Acuerdo 58 del 6 de agosto de 1955 por el Consejo Administrativo de Medellín que hacía las veces de Concejo Municipal, como Establecimiento Público autónomo con patrimonio propio e independiente, a cargo de la organización, dirección, administración y prestación de los servicios públicos municipales domiciliarios de energía eléctrica, acueducto, alcantarillado y telefonía, entregándole para su patrimonio y el cumplimiento de su objeto todos los activos y haciéndolo cargo de los pasivos con que venía comprometido el Municipio en relación con esas actividades, pudiendo prestar esos servicios en convenio  a otras municipalidades.

Por medio del Decreto 375 del 18 de noviembre de 1955 el alcalde Darío Londoño Villa, a la vez presidente de aquel Consejo, expidió los Estatutos de EPM y el 25 de noviembre del mismo año el coronel Pioquinto Rengifo, gobernador de Antioquia, le impartió aprobación al Acuerdo 58. EPM cobró vida de Establecimiento Público y la gestión de los servicios públicos en enero de 1956.

El Concejo Municipal por medio del Acuerdo 002 de 1989 adicionó el objeto social estatutario con el manejo y mejoramiento del medio ambiente y cambió el nombre del servicio telefónico por el de telecomunicaciones, servicio escindido en 2007 constituyendo la filial UNE EPM Telecomunicaciones, que después fue objeto de sonado negocio.

Bajo la administración del alcalde Sergio Naranjo Pérez, por disposiciones del Acuerdo 69 del 10 de diciembre de 1997, EPM tomó la forma en Empresa Industrial y Comercial del Estado del orden municipal, a partir de enero de 1998, sometida a las reglas de la ley comercial lo que, en mi opinión, representó un hito para el ulterior desarrollo empresarial.

Su patrimonio y sus rentas son propios, totalmente separados de los bienes y los fondos comunes del Municipio de Medellín. Los ingresos de EPM están constituidos por el recaudo originado en la facturación de los servicios que suministra y en los rendimientos de las filiales.

Las transferencias anuales al Municipio de Medellín, su único dueño, se tienen que destinar íntegramente a inversión social y al alumbrado público y son del orden no superior al 30% de las utilidades anuales, al tenor del artículo 13 del Acuerdo Municipal 69 mencionado. Durante la vigencia del Acuerdo 58, EPM tenía que efectuar aportes anuales al Municipio, partiendo de la suma inicial de $1’030.000 en 1956 y de la manera dicha en el artículo 7º del citado Acuerdo 58.

Aparte lo anterior, EPM realiza transferencias económicas ordenadas por la ley, para favorecer la protección de los recursos naturales y las finanzas de los municipios de las zonas de influencia de sus obras y proyectos.

EPM ha sido por mucho una de las mayores generadoras de empleo en condiciones constitucionales dignas y jutas en la ciudad, la región y en otras comunidades del país y del exterior, donde están presentes. Se trata de una verdadera Multilatina como hay otras en la ciudad de naturaleza privada.

Con responsabilidad social, EPM contribuye mediante tarifas subsidiadas y programas de desarrollo social a sectores vulnerados de las poblaciones. De lo anterior dan cuenta significativa las acciones de la Fundación EPM.

Por su trayectoria en el campo de los servicios públicos y consistente proyección nacional y tal vez internacional (porque hay inversiones que han sido puestas en entredicho), EPM fue distinguida como la mejor empresa del siglo XX en Colombia.

Tiro al aire: esta exposición constará de varias entregas (porque no acostumbro a escribir largo), que de algo podrán servir a quienes opinan o se sientan a tientas en la Junta Directiva de EPM sin mayor conocimiento de causa o información caduca, quizás apelando al viejo arte de adivinar.

En Twitter @forotw