29 de junio de 2022
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Café en tiempos de pandemia

10 de agosto de 2020
Por Gonzalo Duque Escobar
Por Gonzalo Duque Escobar
10 de agosto de 2020

Ahora que el país se apresta a recoger la segunda cosecha del año en 16 mil veredas de 602 municipios, la pregunta es: cómo asumir este enorme reto que, siendo importante para la generación de empleo y la economía rural, exige acompañamiento de las autoridades sanitarias y de seguridad, y de medidas regionales y municipales para evitar que el confinamiento impida el desplazamiento de recolectores puesto que, así la mayor proporción de mano de obra sea local, habrá migración venida desde zonas afectadas por la pandemia.

El Plan Cosecha implementado por la Federación Nacional de Cafeteros-FNC será el protagonista, no sólo por los protocolos de bioseguridad desarrollados desde el primer semestre cafetero, cuando el país recolectó cerca del 45% de la cosecha, sino porque en esta oportunidad 530 mil familias que viven del café, en la fase más crítica de la pandemia, le entregarán a Colombia 7,5 millones de sacos adicionales, para un total de 14,7 millones que le aportarían 9 billones de pesos a nuestra economía en 2020, según proyecciones. De este modo, Colombia como tercer productor del grano después de Brasil y Vietnam, podrá responder una vez más del modo que ya lo hizo, sin llevar el Covid-19 al campo.

Entre los diferentes sectores del agro, el cafetero ha sido el único que no sólo ha implementado medidas de bioseguridad propias, avaladas por el Ministerio de Salud, sino que también, además de propender por el fortalecimiento del empleo local para reducir las trashumancias, ha logrado la apropiación de los protocolos sanitarios por parte de los actores que intervienen en la cosecha; dicho logro no extraña, ya que fue gracias a los comités de cafeteros que, además de electrificar y dotar de caminos veredales el campo, desde hace más de medio siglo llevaron escuelas, puestos de salud y acueductos a las zonas cafetaleras para crear una cultura de autocuidado y dignidad humana.

Aunque cerca de 1/3 de la mano de obra que se requerirá será trashumante, por fortuna, el café como cultivo de pequeña superficie que también admite la recolección árbol por árbol sectorizando áreas, facilita el proceso manteniendo reglas de autoprotección sin aglomeraciones, administrando complementariamente los cuarteles, previniendo hacinamientos y proveyendo medios de aseo y descontaminación. Según la FNC, de unos 165 mil recolectores que se requieren, cerca de 100 mil serían mano de obra local y el resto trabajadores trashumantes.

Hace ya un año que, en el marco del Segundo Foro Mundial de Productores de Café, para prevenir el riesgo de suministro global del grano asociado a la crisis de precios bajos y alto costo de insumos, un profesor de Harvard había propuesto la creación de un Fondo Mundial del Café para cofinanciar la sostenibilidad, alimentado por todos los miembros de la cadena productiva; posteriormente, en febrero pasado, el Director del Centro de Inversiones Sostenibles de la Universidad de Columbia y colegas del London School of Economic, tras contemplar la problemática de los productores tradicionales y los impactos del cambio climático, insisten en dicho fondo.

Ahora, si Colombia no incluyó el café en el Plan de Ordenamiento de la Producción, un instrumento donde además de mitigar los ciclos de sobreproducción y escasez, y la volatilidad de precios, orienta al sector rural sobre qué, cómo, dónde y cuándo sembrar, y prioriza diez cadenas: entre ellas panela, maíz, forestales y acuicultura que son clave para la Ecorregión Cafetera; con mayor razón habrá que insistir en nuestros cafés especiales con denominación de origen, optar por la diversificación agropecuaria, y sobre todo transformar el grano tal cual lo hace Buencafé Liofilizado y apostarle al turismo apalancado por el Paisaje Cultural Cafetero.

No podemos olvidar, primero, que las condiciones climáticas tropicales propias de la Región Andina con su clima bimodal, favorecen el desarrollo de sistemas productivos continuos y diversificados, con una mayor y más rápida producción de biomasa; segundo, que el sector agropecuario con 3,5 millones de personas ocupadas, es el tercer sector en empleo a nivel nacional después del comercial y del de servicios comunales; y tercero, que el turismo propiamente dicho hoy le aporta el 2,1% al PIB nacional o 3,8% contabilizando subsectores indirectos, contra sólo un 0,8% que le aporta el cultivo del café.

*Profesor U.N. de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales. http://godues.webs.com [Ref.: La Patria. Manizales, 2020-08-10] Imagen: Arte y Café en Colombia, en https://marketingexperiencial.wordpress.com/