8 de agosto de 2020
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Túnel de La Línea

2 de julio de 2020

Germán Cardona Gutiérrez
Ex ministro de Transporte

german cardonaEl mal llamado túnel de La Línea, que es el cruce de la cordillera Central, fue adjudicado hace 12 largos años, durante el segundo gobierno Uribe Vélez, por la suma de 629.000 millones de pesos (193 millones de dólares de la época), bajo la modalidad de obra pública llave en mano, para ser entregado en julio de 2013.

Consistía en la construcción del túnel principal, de 8,65 km, de 24 puentes y 20 túneles y viaductos de diferentes longitudes.

Esa modalidad de adjudicación fue uno de los peores errores que se cometieron en Colombia, como bien lo dijo el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo, cuando declaró que esta obra era el mejor ejemplo de una obra mal concebida, mal planeada y mal contratada. Agregó además Caicedo Ferrer que su construcción le deja al país grandes lecciones sobre las graves consecuencias de las obras mal estructuradas.

En agosto de 2010 me correspondió, con el apoyo incondicional del expresidente Santos, buscar la mejor manera de enderezar lo que mal empezó. Luego, entre los años 2013 y 2017 se siguió haciendo hasta lo imposible por encontrarle solución a ese grave problema.

Fue precisamente esa obra uno de los ejemplos que siempre nos obligaron a buscar una transformación total a través de una seria estructuración mediante adecuados estudios y diseños. Por eso, el primer año del gobierno Santos lo dedicamos precisamente a eso: primero estructurar y luego ejecutar. Afortunadamente, el actual gobierno ha acogido esta política.

Al regresar nuevamente al Ministerio de Transporte en agosto de 2017, renovamos el impulso al proyecto, y el 6 de agosto de 2018, en compañía de la entonces nueva ministra de Transporte realizamos nuestra última visita a ese proyecto, junto con el director del Instituto Nacional de Vías de la época, a quien la ministra, acabándolo de conocer, conservó como uno de los profesionales de su confianza al frente del ministerio. Ese día le hicimos entrega al actual gobierno de este proyecto en un 80 por ciento de avance físico y, además, le entregamos, adjudicadas y listas para iniciarse, todas las obras de instalación de equipos electromecánicos.

Todo lo anterior lo traigo a relación para significar que esta complicada obra, que se espera entregar en dos meses, es precisamente lo que no se puede volver a contratar en Colombia bajo la modalidad de obra pública. Si las cosas se hubieran hecho de otra forma, una concesión por ejemplo, se habría demorado mucho menos y a menos costos, dado que debería haber sido el contratista o concesionario quien tendría que haber velado por su entrega, como hoy está sucediendo con las obras que se han venido ejecutando bajo esta modalidad en los últimos 8 años, y que son ejemplo del avance de la infraestructura de nuestro país, como la conexión Cartagena-Barranquilla y su viaducto sobre la ciénaga de la Virgen; las vías Pacífico uno, dos y tres, que unen a Antioquia con el Eje Cafetero y el Valle del Cauca; las vías al mar Caribe, la nueva vía Girardot-Honda-Puerto Salgar y muchas más.

Aunque este cruce de la cordillera Central o túnel de La Línea indudablemente contribuirá al desarrollo vial de nuestro país, también genera un sinsabor que en la lista de los grandes proyectos que se están desarrollando para “aplanar a Colombia” –como decía un campesino caldense cuando visitamos el túnel Arturo Gómez Jaramillo, que se está terminando para unir Caldas con Risaralda– no tengan eco los 90 kilómetros de túneles que se dejaron contratados a lo largo y ancho del país a través de las concesiones de cuarta generación (El Toyo, La Quiebra, Fundadores, Amagá y Oriente, entre otros), que siguen en construcción gracias a la voluntad y responsabilidad de los gobiernos, incluyendo el actual.

Germán Montoya

Hace un mes falleció don Germán Montoya. Como secretario general de la Presidencia del gobierno Barco, fue un gran mentor al inicio de mi vida pública. Hombre de recio carácter e impecable en el trato. Que en paz descanse.

Artículo tomado de «El Tiempo»