11 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Tercera legislatura; última oportunidad del Gobierno.

29 de julio de 2020
Por Alejandro Loaiza Salazar
Por Alejandro Loaiza Salazar
29 de julio de 2020

Los honorables congresistas en nuestro país, son elegidos para un cargo de cuatro años, al cual se le conoce como Cuatrienio Legislativo. Este cuatrienio está dividido en 4 legislaturas, las cuales comienzan cada 20 de Julio; a su vez las legislaturas se dividen en periodos ordinarios, el primero desde el 20 de Julio hasta el 16 de Diciembre, y el segundo desde el 16 de marzo hasta el 20 de Junio.

Como consecuencia del excesivo presidencialismo en nuestro país, y la gran influencia del jefe de Estado y jefe de Gobierno sobre las demás ramas del poder público, el poder del Presidente en sus primeros años suele ser monumental, esta situación se profundizaba aun mas cuando en el país se permitía la reelección presidencial, por tal motivo y en buena hora la reforma constitucional de equilibrio de poderes prohibió dicha situación.

Con enormes poderes en cabeza del presidente, suele ocurrir, y muy particularmente hablando del congreso, que los primeros tres años de relaciones con el Congreso son de absoluta sumisión, casi que el legislativo suele ser un notario del ejecutivo.

Sin embargo, y con la particular forma de gobernar del Presidente Duque, su falta de experiencia, no solo de él, sino de su equipo asesor, provocaron errores de estrategia garrafales, los cuales debilitaron al gobierno a tal punto que no aprovecharon el primer año del legislativo, es decir, la primera legislatura, la cual suele usarse para aprobar las reformas que considera el ejecutivo, son el derrotero para los siguientes años.

El primer periodo de la segunda legislatura no auguraba muchos cambios, se mantuvieron las mismas erróneas estrategias de gobierno, y el nivel de percepción del colombiano para con el presidente Duque llego a puntos negativos históricos.

Sin embargo el segundo periodo de la segunda legislatura auguraba una situación un poco mejor, y no por los buenos resultados del Gobierno, sino por la decisión de Duque de ceder a las presiones de los partidos políticos, y recurrir  al uso de la “mermelada” para asegurar apoyos. Pero lo impensable pasó y se le atravesó una pandemia, se paralizo el Congreso como nadie esperaba nunca que pasara. Proyectos que se pretendían fueran aprobadas dadas las nuevas mayorías tuvieron que esperar, y nuevamente el sello del gobierno en el legislativo paso sin pena ni gloria, a excepción de una inútil reforma constitucional que permite la prisión perpetua para abusadores de menores, pero que en nada mitiga la situación de indefensión de miles de niños en el país.

Ahora que comienza la tercera legislatura, y cuando los congresistas se atrincheran para abastecerse de armas que puedan ser usadas para las campanas electorales, el gobierno tratara de aprovechar esta necesidad y por fin hacer aprobar reformas que consideran ellos son necesarias para el país, inclusive entregándoles aun más a los congresistas cuotas y participaciones burocráticas. De no ser así, difícilmente se aprobaran reformas como la de salud, pensional, tributaria o política, las cuales el gobierno requiere con urgencia.

No en vano la conformación de las mesas directivas en el congreso pasaron por el cedazo de la conveniencia política a favor de los proyectos de Duque, pues con ello se garantizaba el manejo de la agenda legislativa. De allí que no fuera sorpresa por ejemplo que el Representante a la Cámara José Luis Correa, quien ha mostrado su inconformismo con muchas de las políticas del Gobierno, haya sido blanco de intrigas que barajaron su aspiración a la presidencia de la comisión VII, en favor de un representante antioqueno que nunca ha dejado de votar con el Gobierno.

Este será el último año legislativo en el que Duque tendrá margen de maniobra con las mayorías legislativas, pues de seguro en la cuarta y última legislatura, veremos cómo nuestros congresistas se “reinventan” para asegurar un espacio entre los candidatos más fuertes en la carrera por la próxima Presidencia de le Republica, los cuales de seguro poco tendrán que ver con el actual gobierno.

Twitter:@AlejandroLSFD