27 de mayo de 2022
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Al periodismo se le arrebata la calidad de profesión

26 de julio de 2020
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
26 de julio de 2020

Con la firma del Presidente de la República y del Ministro de Comercio Industria y Turismo acaba de  hacerse público el Decreto 1053 de 19 de julio de 2020, que entre sus consideraciones manifiesta:

“ Que el artículo 94 de la Ley 300 de 1996, modificado por el artículo 26 de la Ley 1558 de 2012, establece, entre otros aspectos, que el Gobierno nacional reglamentará la profesión de Guionaje o Guianza Turística y su ejercicio, así como la expedición de la Tarjeta Profesional de Guía de Turismo como documento único legal para identificar, proteger, autorizar y controlar al titular de la misma y, así mismo, señala que quien obtenga el título profesional de guía de turismo deberá acreditar el conocimiento de un segundo idioma. “

Mientras que en Colombia los bomberos, los agentes de tránsito, los avaluadores y ahora los guías de turismo  se pueden profesionalizar, los periodistas, no. Que contraste.

No  demeritamos  de ninguna manera las 4 actividades mencionadas,  pero si salta a la vista una clara y preocupante incoherencia de la normatividad cuando se le arrebata al periodismo la calidad de profesión en la  Sentencia C – 087 de 1998 de la Corte Constitución, mediante ponencia del Magistrado Carlos Gaviria Díaz y la Presidencia de Vladimiro Naranjo.

Si hay una profesión delicada, responsable y peligrosa, que amerita idoneidad y una profunda formación  es la de periodistas, que comunica a una cantidad superlativa de ciudadanos información de interés general a través de medios masivos de comunicación.

Cuando la Corte Constitucional en marzo de 1998, bajo la presidencia del Magistrado el antioqueño Vladimiro Naranjo y la ponencia de otro Magistrado antioqueño Carlos Gaviria Díaz declaró inexequible la Ley 51 de 1975, que adoptaba el Estatuto del Periodista, abrió de par en par la puerta para que cualquier humano fuera periodista. El periodismo pasó de ser profesión a convertirse en una oficio o arte.

La Ley 51 de 1975 clarificó legalmente la situación de los periodistas profesionales empíricos y obligó a los aspirantes a tan digna   profesión a realizar a vincularse a los programas de pregrado de los centros de educación superior, para obtener el título y poder ejercer la profesión. No más empíricos después de 1975.

Pero bajo el argumento, que la información es un derecho fundamental, no se puede limitar dicho derecho y cualquier puede ser periodista. Pero es lo mismo el derecho fundamental a informar que tenemos todas las personas, por el solo hecho de ser racionales, en la casa, en el bar, en el estadio y la información de interés general, ¿seria y responsable que el periodista emite a través de medios masivos de comunicación?  Estoy convencido que son 2 cosas totalmente diferente.

Y si hablamos de derecho fundamental como argumento para sustraerle la calidad de profesional al periodismo, ¿podríamos decir lo mismo de la medicina? La salud es un derecho fundamental, por lo tantos todos podríamos  curar y recetar y la medicina dejaría entonces de ser una profesión.

Los 9 Magistrados de la Corte  se apartaron  por completo del concepto emitido por el Procurador General de la Nación, de la época,  Jurista Jaime Bernal Cuellar quien les recordó que  el artículo 73 de la constitución  señalaba que la actividad periodística gozaba de protección para garantizar su libertad e independencia profesional.

La Corte hizo una salvedad en el sentido de que seguía vigente el secreto profesional, afortunadamente, pero lo extraño es que si el periodismo deja de ser profesional, su sigilo como va a llevar el apellido profesional. ¿O es que ya existe constitucional o legalmente el secreto en los oficios?  Eso confirma que el periodismo es una profesión muy particular y no un simple oficio o arte.

Que mal se le hizo, no solo al periodismo, sino al país. Como la información es un derecho fundamental, entonces ahora cualquier  analfabeta puede ser periodista. ¿Qué organismo dice quién es periodista y quién no? Lo Más grave es que ésta delicada profesión, que es una pasión y una devoción, es ejercida ahora por negociantes del periodismo que fungen como periodistas. ¿En manos de que periodistas está el país?