22 de mayo de 2022
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Aeropalestina

10 de julio de 2020
Por Guillermo Trujillo Estrada
Por Guillermo Trujillo Estrada
10 de julio de 2020

Siempre he considerado que el aeropuerto es una ociosidad, que todos los cuentos como generador de exportaciones son irreales, que solo sirve a los habitantes de Manizales, por cuanto que,   a los de Chinchiná y Palestina, también les queda muy cerca Pereira, ni que decir a los del occidente de Caldas, desde Belalcázar a Marmato.

Por lo tanto me ha parecido absurdo este despilfarro de recursos, este lujo, cuando en un eje de 70 kilómetros, contamos con cuatro aeropuertos.

Tengo claro que los promotores esgrimen los mismos argumentos de hace 45 años, mientras todo se ha transformado, principalmente la aviación, qué pasó de aviones grandes a medianos y pequeños para consolidar pasajeros en Bogotá en el caso de Avianca, y en Panamá, Copa.

Desde luego, sí han aprovechado para impedir que se cristalicen las inversiones en tecnología de última generación, con el fin de aumentar la aeronavegabilidad de La Nubia, con el argumento de que podría dar al traste con el de Palestina.

No contar con aeropuerto en Palestina, ha sido neutro frente al desarrollo, si observamos que el área metropolitana de Manizales, solo con la Nubia, fue la ciudad de mayor crecimiento industrial en la década del 90, por ejemplo.

Si ese argumento fuera válido,  Pereira tendría mucho más desarrollo industrial que Manizales, y las cifras nos muestran cómo Manizales reporta mucho más PIB en ese sector . Existen determinantes de más peso que no dependen de contar con un nuevo aeropuerto. Las ventajas competitivas muchas veces son más importantes que las comparativas, como nos lo enseñaron los japoneses.

Además no existen diseños definitivos, ni está resuelta la estabilidad de los suelos, que ya les jugó en contra.

Ni que decir del despilfarro de recursos ejecutados hace 10 años, que demostraron que existían otros intereses.

Adicionalmente me parece anti ético y absolutamente condenable que, en medio de la situación fiscal más difícil de la historia, la nación despilfarre recursos en un proyecto no prioritario, cuando precisamente la aviación es una de las industrias que más se demorará en recuperar.

Que un gobernador destine una cifra que equivale al 20% de su presupuesto, en medio de la pandemia, para una obra suntuaria, mientras su comunidad desempleada puede llegar a aguantar hambre, es además de un despilfarro, merecedor de un debate público . El alcalde del único municipio al que beneficia la obra se mantiene en silencio.

Respeto otras apreciaciones, pero invito a la reflexión, sobre un mito creado por un sector de la dirigencia, que por décadas ha tenido la capacidad de estigmatizar a todos los que no están de acuerdo, y prefieren acallarlos a aceptar un debate serio.

Dado el origen público de los recursos, se debería proponer una consulta popular sobre qué piensan los habitantes del departamento para la que sería una de las mayores inversiones de su historia. De esta manera, conoceríamos si para los habitantes del oriente, el norte y el occidente, esta es la prioridad en la inversión de los recursos públicos.

No vaya a repetirse la historia. La construcción del Teatro Fundadores, fue la gota que rebosó la copa, para dividir a Caldas en tres departamentos.

Fácilmente podríamos estar engendrando el departamento del Magdalena Medio, con La Dorada como capital. Así mismo no debemos olvidar que el occidente solo depende administrativamente de Manizales, pero como es obvio, su centro de actividad es Pereira. De la misma manera el norte, hoy redimido por la inversión en aguacate, principalmente de empresarios antioqueños, no resuelva que le puede ir mejor regresando a su origen de antes de 1.905, cuando lo desmembraron de Antioquia para crear el departamento de Caldas.

Tengo claro que aparte de la inmoralidad de la que se habla, el detrimento patrimonial que se presenta en el aeropuerto es indudable, desde la compra de los terrenos para un proyecto inexistente. Ni para qué hablar de destinarlos a una vía sin certeza de aeropuerto.

Finalmente siempre me he preguntado: ¿Por qué nunca se ha dado un debate público sobre el aeropuerto?

En Pereira hace unos años se realizó un gran debate entre los que defendían a Cartago como el aeropuerto regional y quienes sostenían que bastaba con ampliar Matecaña; ganaron estos últimos y ahora están inaugurando una excelente ampliación. El año pasado movieron más de cinco veces los pasajeros de Manizales.

Dejo a un lado el tema de las enemistades tan propias de nuestra cultura, cuando en los debates la gente se queda sin argumentos y acude a la condena, a señalar culpables, y aún acusan a los defensores de una u otra causa de ir en busca de beneficios particulares.

La realidad geográfica, reporta que hace más de un siglo ese es el cruce de caminos del occidente que tiene el privilegio de ser el sitio de confluencia de más de dos millones de personas. Caldas lo debe aprovechar por encima de los sueños.