19 de mayo de 2022
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Subjuntivo, omitir, concordancia, vocativo, a

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
2 de junio de 2020
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
2 de junio de 2020

Quisquillas de alguna importancia 

El verbo de la oración concuerda siempre en número con su sujeto. 

La siguiente es una frase que, piensa uno ingenuamente, nunca debió ser escrita ni, menos, publicada: “El autor solicita que has tus comentarios y se los envíes al correo…” (Memorabilia, Fernando Jaramillo, cita de Emilio Sánchez Alsina, Carta de Rodrigo García a su padre, 18/5/2020). Ni escrita ni publicada, pues tiene dos errores protuberantes en la misma inflexión verbal –‘has’–, porque, primero, si se trata del imperativo de segunda persona del verbo ‘hacer’, sería ‘haz’, ya que ‘has’ es la segunda persona del presente de indicativo de ‘haber’, que no tiene velas en este entierro; segundo, como pienso que se trata de ‘hacer’ y de una petición del autor, el modo indicado del verbo es el subjuntivo, no el indicativo, de tal manera que la frasecita esa, después de corregida, debió ser redactada y publicada así: “El autor solicita que hagas tus comentarios y se los envíes al correo…”. Gramática elemental. ***

Tuve dudas acerca del empleo del verbo ‘omitir’ en la siguiente frase, equivocado, según un lector: “En suma, el gobierno decidió paralizar la economía, omitiendo la profunda crisis futura” (LA PATRIA, Germán López F., 22/5/2020). Luego de leerla por primera vez, estuve de acuerdo con el lector, pero, después de analizarla detenidamente, concluí que el columnista utilizó bien el verbo tratado. No obstante, y para más fácil comprensión de su lectura, pudo acudir a sinónimos más apropiados, por ejemplo, y en gerundio, ‘haciendo caso omiso de, desentendiéndose de, olvidando, dejando a un lado, pasando por alto, despreocupándose de’, cualquiera de los cuales habría desempeñado el oficio gramatical mejor que ‘omitir’, mucho mejor. Y el lector habría quedado conforme. Sin olvidar que los sinónimos no se pueden usar indiscriminadamente, ya que no siempre expresan cabalmente la idea pretendida. *** 

El verbo de la oración concuerda siempre en número con su sujeto. De la redacción de LA PATRIA: “La flexibilización de las restricciones se conocieron ayer cuando…” (Primer plano, 18/5/2020). En esta construcción gramatical, el sujeto es ‘la flexibilización’, singular, y su verbo, ‘conocerse’, cuya inflexión debe ser también singular, ‘se conoció’. Elemental. El complemento plural –‘de las restricciones’– no interviene en esa concordancia. ***

Uno de los párrafos de su artículo para Eje 21 el periodista Édgar Hozzman comienza así: “Felicitaciones Julio. En este binomio se conjugan, talento, experiencia y calidez…” (29/5/2020). En esta redacción hace falta una coma y sobra otra. Falta la del vocativo de “Felicitaciones, Julio”: el caso vocativo tiene que ir siempre separado por una coma, o dos, de acuerdo con la oración, por ejemplo, ‘me parece, profesor, que usted está equivocado’. El siguiente ejemplo muestra con claridad la importancia de la coma para el vocativo: ‘Me gustas, negrita’,  frase en la que el color no tiene importancia, pues puede ser sólo una expresión cariñosa; pero si dice ‘me gustas negrita’, quiere decir que el objeto de su gusto sí es de ese color. Y sobra la coma del complemento directo del verbo ‘conjugar’, porque el complemento no se puede separar con ella de su verbo, a no ser que haya entre ellos una frase incidental o subordinada. ***

Titular de Eje 21: “El audio del Ñeñe Hernández menciona a la campaña de Petro: Fiscal general” (26/5/2020). Y una frase de Oasis: “En cualquier caso, la adrenalina y el cortisol son los neurotransmisores que acompañan a la sensación de temor” (LA PATRIA, 29/5/2020). Aun el oído rechaza la preposición ‘a’ en las dos frases, porque disuena. Y disuena, porque sobra. Y sobra, porque, por regla general, el complemento directo o acusativo no la pide: “El audio (…) menciona la campaña…”, en la primera; en la segunda, “acompañan la sensación de temor”. En cambio, si el titular de Eje 21 hubiese dicho “menciona a Petro” (¡qué peligro!), lo habría hecho bien, porque en este caso la preposición se necesita para determinar. Analice, señor, y verá.

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